José María Vargas Vila

José María Vargas Vila
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Información personal
Nombre de nacimientoJosé María de la Concepción Vargas Vila Bonilla
Nacimiento23 de mayo de 1860
Bandera de Colombia Piedras, Confederación Granadina
Fallecimiento23 de junio de 1933
(73 años)
Bandera de España Barcelona, España
NacionalidadColombiana
Lengua maternaEspañol
Información profesional
OcupaciónEscritor y diplomático
Años activoSiglo XIX y xx
MovimientoLos Nuevos
Lengua de producción literariaEspañol
GéneroNarrativa
Obras notablesAura o Las violetas

José María de la Concepción Apolinar Vargas Vila Bonilla, conocido como José María Vargas Vila (Piedras, 23 de junio de 1860-Barcelona, 23 de mayo de 1933), fue un escritor colombiano.

Biografía

Nació el 23 de junio de 1860 en la localidad de Piedras,[1]​ perteneciente por entonces a la Confederación Granadina, en el actual departamento colombiano de Tolima.

Intelectual colombiano con una formación autodidacta, desde muy temprano participó en luchas políticas como periodista, agitador público y orador. Vargas Vila se caracterizó por sus ideas liberales radicales y una consecuente crítica al clero, las ideas conservadoras y la agenda imperialista de Estados Unidos. Muchas de sus ideas son próximas al existencialismo y se fueron afirmando como libertarias, afines al anarquismo a tal punto que él mismo se declarara anarquista. Así mismo, defendió toda causa y personaje que favoreciera la libertad y la justicia de los pueblos, especialmente los latinoamericanos; sin reparar en si compartían exactamente la misma forma de pensar, a pesar de ser consciente de ello: Mi pasión por la obra de horror ¿la libertad ha devorado mis páginas? conmovió a muchos, escribió.

Vargas Vila a finales del siglo XIX.

En su juventud, alternó el oficio de maestro en Ibagué, Guasca, Anolaima y Bogotá, con su participación en guerras civiles como soldado de las tropas liberales radicales de Santos Acosta y Daniel Hernández. Tras la derrota liberal en 1885, se refugió en la región de Los Llanos del Casanare donde el general Gabriel Vargas Santos le ofreció recepción y asilo. Por su actitud crítica, el presidente de Colombia en esa época, Rafael Núñez, dio precio a su cabeza, y se exiliaría en Venezuela en 1886.

En la ciudad de San Cristóbal fundó y dirigió la revista Eco Andino junto a Diógenes Arrieta y Juan de Dios Uribe, en Caracas fundó la revista Los Refractarios, junto con otros radicales colombianos: Ezequiel Cuartas Madrid, Avelino Rosas y Emiliano Herrera, perseguidos por Rafael Núñez. Su fama de panfletario crecería y se expandiría con esos primeros escritos que recogerá en Pretéritas.

En 1887 asistió al entierro de su amigo, el político radical, Diógenes Arrieta, en Caracas y ahí, ante su tumba, pronunciaría el célebre panfleto, que muchas generaciones de colombianos repitieron emocionadas:

"(...) tu tumba será sagrada; aquí no vendrán en la noche silenciosa -como irían en tu patria- los lobos del fanatismo a aullar en torno a tu sepulcro, hambrientos de tu gloria."

Ese año publicó su primera novela Aura o las violetas en que sigue el modelo romántico y que fuera llevada al cine en 1922.

En 1889 se encontraba en Curaçao, donde pudo haber coincidido con el general Joaquín Crespo que por esas mismas fechas se había visto forzado a trasladarse a las Antillas desde donde intentó invadir a Venezuela, lo que le valió la cárcel y eventual retiro de la política. Paradójicamente el presidente Raimundo Andueza Palacio lo expulsa de Venezuela en 1891, de donde, parte a Nueva York. En esa ciudad trabajó en la redacción del periódico El Progreso y trabó amistad con el escritor e independentista cubano José Martí. Luego fundó la Revista Ilustrada Hispanoamérica, en la que publicó varios cuentos.

En 1892 Joaquín Crespo al frente de la Revolución Legalista entró triunfante en Caracas y toma el poder. Vargas Vila viajó a Venezuela y ocupó el cargo de secretario privado de Crespo y consejero en asuntos políticos del nuevo régimen. Crespo mueriría dos años más tarde en el combate de la Mata Carmelera y Vargas Vila regresó nuevamente a New York en 1894, acompañado del poeta Ramón Palacio Viso.

Caricaturizado por Tovar en Flirt (1922)

En 1898 fue nombrado por el presidente del Ecuador, Eloy Alfaro como ministro plenipotenciario en Roma y es recordada su negativa de arrodillarse ante el papa León XIII, al afirmar: «no doblo la rodilla ante ningún mortal». A causa de la publicación de su novela Ibis en el año 1900, fue excomulgado por la Santa Sede y recibió la noticia con regocijo .[2]

En 1902 fundó en Nueva York la revista Némesis, desde la cual se criticaba al gobierno colombiano de Rafael Reyes Prieto y a otras dictaduras latinoamericanas, así como a las imposiciones coloniales del gobierno estadounidense, como la usurpación del Canal de Panamá y la Enmienda Platt sobre Cuba. En 1903 publicó en esa revista Ante los Bárbaros[3]​ tras lo cual el gobierno de Washington le obligó a dejar Estados Unidos.

En 1904, el presidente nicaragüense, José Santos Zelaya, designó a Vargas Vila como representante diplomático en España, junto al poeta Rubén Darío. Los dos fueron integrantes de la Comisión de Límites con Honduras ante el rey de España, quien era entonces mediador en el litigio. Pero esta labor duró poco tiempo; pues el colombiano pronto regresó a la edición de sus libros y luego de breves estancias en París y Madrid, se asentó en Barcelona, donde inició, por acuerdo con la Editorial Sopena, la publicación de sus obras completas. Rubén Darío le dedicó un par de poemas: Cleopompo y Heliodemo y Propósito primaveral. Desde su estancia en España, donde viviera hasta su fallecimiento, realizó varias giras por diversos países de América Latina, donde alcanzó gran popularidad.

En 1913 visitó Lima, donde permaneció casi de incógnito, al margen de actividades culturales o sociales, a pesar de que era muy leído.[4]

Pese a que en las mayoría de obras de Vargas Vila, las situaciones eróticas son exclusivamente entre hombres y mujeres, obras como su Diario personal y La Conquista de Bizancio tratan temáticas homosexuales explícitamente.