José María Eguren

José María Eguren Rodríguez
EgurenSimbolico.jpg
Información personal
Nacimiento 7 de julio de 1874
Lima - Flag of Peru.svg Perú
Fallecimiento 19 de abril de 1942
Perú - Lima
Nacionalidad Peruana Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Escritor y poeta Ver y modificar los datos en Wikidata
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José María Eguren Rodríguez (n. Lima, Perú; 7 de julio de 1874 – n. Lima, Perú ; 19 de abril de 1942) fue un poeta, periodista, escritor, pintor y fotógrafo peruano.Entre sus obras las más destacadas fueron Simbólicas y La Canción de las figuras.

Biografía[1]

Nació en Lima el 7 de Julio de 1874.Fue hijo de doña Eulalia Rodríguez Hercelles y de don José María Eguren y Cáceda, siendo bautizado el mismo día de su nacimiento en la parroquia San Sebastián. Por su precaria salud, fue débil y enfermizo desde pequeño. De niño y adolescente pasó largas temporadas en el campo, en las haciendas Chuquitanta y Pro, donde su padre era administrador y donde su familia se refugió lejos de los estragos de la guerra del Pacífico y sobre todo de la ocupación de Lima. Es posible que esta experiencia inmediata con la naturaleza refinara sus sentidos, lo que luego imprimió en su poesía. Realizó estudios escolares tardíamente desde 1884 en el Colegio de la Inmaculada (Lima) de los padres jesuitas, y luego en el Instituto Científico de Lima. Tiempo después abandonó los estudios regulares, por lo que tuvo una formación autodidacta, inculcada por su hermano mayor Jorge.

Más tarde, en 1897, se traslada al distrito de Barranco, luego del fallecimiento de sus padres y dispersada la familia, junto a sus hermanas mayores Susana y Angélica (quienes permanecieron toda su vida solteras) y de las que nunca se separaría. Barranco era una tranquila villa-balneario junto al mar y próxima a Lima, donde residirá en paz y sosiego absolutos durante más de treinta años, donde recibía a sus amigos y discípulos, como los poetas Martín Adán y Emilio Adolfo Westphalen.

Por los mismos motivos de salud, compensará esa deficiente educación con la lectura voraz, primero de escritores y poetas románticos y modernistas, como Julio Herrera y Reissig; y luego de poetas decadentistas y simbolistas europeos, principalmente franceses, como Baudelaire, Verlaine, Mallarmé, pero también D'Annunzio y Edgar Allan Poe; de la literatura para niños ( hermanos Grimm, Andersen); y de los grandes maestros del prerrafaelismo y el esteticismo inglés ( Ruskin, Rossetti, Wilde). Todos ellos dejaron de alguna manera huella, pero muy asimilada y personal, en su obra de creación y en su pensamiento estético.

Desde temprano, Eguren colabora con poemas en las revistas de la época: en 1899 publica, por consejo de su amigo José Santos Chocano, sus primeros poemas en las revistas Lima Ilustrada y Principios. Luego en publicaciones de la década de 1910, como Contemporáneos, La Noche, Cultura, Colónida, (revista esta donde recibió homenaje por parte de los poetas Abraham Valdelomar y Alberto Hidalgo); y en los años veinte en Amauta, El Mercurio Peruano, Prometeo, Presente, Social, Boletín Bibliográfico de la Universidad de San Marcos, Variedades y Mundial.

Es así que en 1911, animado por sus amigos los poetas Enrique Bustamante y Ballivián, Julio A. Hernández, y con el entusiasmo del maestro Manuel González Prada, Eguren publica su primer libro capital: Simbólicas, que significó el nacimiento de la poesía peruana contemporánea. El libro fue celebrado por mucho, con la excepción de un ataque malévolo por parte de Clemente Palma. En 1916, con la publicación de La canción de las figuras, se cimentó su prestigio, no solo en el Perú sino en el extranjero.

César Vallejo, 1929.

En marzo de 1918, César Vallejo le hizo una célebre entrevista, como corresponsal del semanario trujillano La Semana, en la que Eguren dice al inicio, entre otras cosas:

¡Oh, cuánto hay que luchar; cuánto se me ha combatido! Al iniciarme, amigos de alguna autoridad en estas cosas, me desalentaban siempre. Y yo, como usted comprende, al fin empezaba a creer que me estaba equivocando. Sólo, algún tiempo después, celebró González Prada mi verso.

Se dedicó también, intensa y continuamente, a la pintura, y fue un artista plástico de gran interés que plasmó en sus acuarelas y dibujos, las figuras y motivos enigmáticos de su misma poesía. De hecho, participó tempranamente en una exposición en el año de 1892. Su obra plástica fue alabada, entre otros, por el crítico más importante de la época: Teófilo Castillo. Eguren también se dedicó a la fotografía, para lo cual construyó una pequeña cámara fotográfica, con la que retrató a amigos y familiares.

En 1928, Martín Adán publica La casa de cartón, con dedicatoria "a José María Eguren". En 1929, cuando ya estaba olvidado por el canon literario peruano, la revista Amauta organiza un homenaje a Eguren, en el número 21, en el que colaboran con ensayos y poemas ilustres escritores como José Carlos Mariátegui (quien ya le había dedicado un estudio en su libro Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana), Jorge Basadre, Xavier Abril, Gamaliel Churata, Carlos Oquendo de Amat, María Wiesse, entre otros. Además, Mariátegui editó ese mismo año, dentro de su Biblioteca Amauta, el tomo Poesías de Eguren, que era una selección extensa de sus cuatro libros de poemas: a los dos primeros editados por el mismo poeta, se añadían los hasta en ese momento inéditos Sombra y Rondinelas. Tiempo después, en 1930, el crítico peruano Estuardo Núñez presentó su tesis en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos titulada La poesía de Eguren, que luego fue publicado en libro (1932), y que se constituyó en el primer estudio riguroso sobre la obra poética de Eguren.

Para sustentarse económicamente, Eguren inició en enero de 1930 la publicación de prosas de carácter principalmente ensayísticos en revistas y periódicos de la época (como La Revista Semanal, El Comercio y La Prensa), las cuales luego fueron reunidas bajo el nombre general de Motivos, como fue el título de una de los primeros de aquellos textos, y que se constituye como su último libro redactado en vida, ya que por esos años Eguren ya no escribía poesía.

Por su situación precaria, Eguren ya en edad avanzada, gracias a las gestiones de su amigo el poeta José Gálvez Barrenechea y a la sazón ministro de Instrucción, aceptó en 1931 un cargo como director de Bibliotecas y Museos Escolares del Ministerio de Instrucción (luego, Ministerio de Educación), hasta 1940. Por ello, a veces debía caminar desde el Centro de Lima hasta Barranco, sobre todo recorriendo a pie toda la extensión de la avenida Arequipa, como alguna vez lo atestiguó en una crónica el escritor Ciro Alegría.

Gabriela Mistral, años '50.

En 1938, recibió la visita, a su paso por Lima rumbo a Nueva York, de la poeta Gabriela Mistral, su fiel admiradora desde Simbólicas.

En junio de 1941, por comunicación de José de la Riva Agüero, Eguren fue elegido tardíamente como miembro de la Academia Peruana de la Lengua. Sin embargo, debido a su precaria salud, no pudo leer su discurso de aceptación ni ejercer el cargo. El reconocimiento oficial de quienes lo ignoraron durante décadas, llegada demasiado tarde, pues a Eguren le quedaba casi un año más de vida.

Eguren, ya en su vejez, se trasladó (junto a sus hermanas mayores) a una casa de la avenida Colmena en el Centro de Lima, a cinco cuadras de la Plaza San Martín, al tener que vender la propiedad en Barranco. Ahí, bajo el cuidado de su amiga la artista plástica Isabel de Jaramillo "Isajara", falleció José María Eguren el 19 de abril de 1942. Sus restos descansan en el Cementerio Presbítero Matías Maestro.

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