José María Blanco White

Placa en Sevilla en homenaje a Blanco White

José María Blanco White ( Sevilla, 11 de julio de 1775- Liverpool, 20 de mayo de 1841), de nombre real José María Blanco Crespo, fue un escritor, pensador, , periodista y sacerdote católico español y uno de los tres grandes heterodoxos españoles conversos al protestantismo del siglo XIX según Marcelino Menéndez Pelayo junto a Luis de Usoz y Río y Juan Calderón, hermano mayor del militar Fernando Blanco-White (1786-1849).

Biografía

Tenía ascendencia paterna irlandesa[2] su madre era también religiosa por extremo y orientó a sus hijas a la clausura, en la cual murieron, y a su hijo mayor al sacerdocio. El menor, Fernando, siguió la carrera militar.

José María Blanco Crespo estudió con los dominicos en el Colegio de Santo Tomás y luego fue alumno de la Universidad de Sevilla. Empezó a frecuentar el Oratorio y conoció en 1791 a Manuel María del Mármol, que se convirtió en su tutor cultural de facto; obtiene el título de bachiller en artes y en 1792 se relaciona con Manuel María de Arjona, José María Tenorio Herrera, Félix José Reinoso y Alberto Lista, con quienes estudia humanidades y forma en 1793 la Academia de Letras Humanas de Sevilla. En 1794 viaja a Sanlúcar y a Cádiz y empieza a sentir las primeras dudas sobre su vocación. En 1795 lee sus primeras poesías en la Academia de Letras Humanas, que se ha granjeado la protección de Juan Pablo Forner, y traduce el Alexis del padre Andrés Triz. En 1796 obtiene el grado de bachiller en Teología y la orden menor del subdiaconado y en 1797 publica algunas de sus obras en Poesías de una Academia de letras Humanas junto a las de Lista y Reinoso. En 1798 es colegial de Santa María de Jesús y compone La belleza, canto didáctico.

El 21 de diciembre de 1799 se ordenó sacerdote, pese a sus dudas al respecto y al horror que le producía ver a sus hermanas internadas en conventos de clausura. En 1800 es ascendido a Rector del Colegio mayor de Santa María de Jesús. Previa oposición, fue nombrado el 15 de agosto de 1801 capellán magistral de la Real Capilla de San Fernando y es nombrado individuo de la Academia de Buenas Letras de Sevilla, donde lee sus Reflexiones sobre la belleza universal. Compone numerosos sermones entre 1801 y 1802 y, coincidiendo con el fallecimiento de su hermana Teresa en 1802, sufre una primera crisis religiosa que le hace en 1803 abandonar el catolicismo, sin declararlo públicamente. En ese mismo año su otra hermana, María Fernanda, ingresa en el mismo Convento de los Reyes que Teresa. Blanco es nombrado profesor de elocuencia y poesía en la Sociedad Económica de Amigos del País de Sevilla; escribe su Discurso sobre la poesía y su oda El triunfo de la beneficencia. En 1804 profesa su hermana María Fernanda y Blanco publica diversos poemas en El Correo de Sevilla entre 1804 y 1806.

En 1805 se fue a Madrid, en donde obtuvo una colocación sin retribuir en la Comisión de Literatos del Real Instituto Militar Pestalozziano y fue nombrado preceptor del infante Francisco de Paula por un corto periodo de tiempo gracias al favor de Manuel Godoy. Escribe un ensayo sobre el poema La inocencia perdida de su amigo Reinoso y desde 1806 frecuenta la tertulia de Manuel José Quintana. En ese año hace un viaje de unas semanas a Salamanca, donde conoce a Juan Meléndez Valdés y a Tavira. Escribe la Elegía a Quintana y otros poemas. En 1807 escribe su Discurso sobre el método de enseñanza de Pestalozzi.

En 1808 lee en el Instituto Pestalozziano su oda La verdad y mantiene relaciones con Magdalena Esquaya. Estalla la Guerra de la Independencia y vuelve a mediados de junio a Sevilla, donde se declara patriota; escribe su Oda a la Junta Central y su hermano Fernando es hecho prisionero por los franceses en Madrid, sufriendo cautiverio en Dijon durante seis años. Colabora con Isidoro de Antillón y Marzo en la redacción del Semanario Patriótico (1808-1809). Pero sus críticas hicieron considerarle persona non grata por la Junta Suprema de España. En 1809 nació su hijo Fernando, habido ilegítimamente con Magdalena Esquaya, mujer que morirá en 1816. Sin embargo, Blanco no se enteró de su existencia hasta 1812, cuando ya se encontraba en Inglaterra, y mandó recogerlo para reconocerlo y educarlo allí. El 29 de enero de 1810 se trasladó a Cádiz y el 23 de febrero embarca para Inglaterra; ya no volverá jamás; Londres llegó el 3 de marzo de 1810.

Inglaterra

Holland House en un dibujo en 1812; allí residió Blanco White largos años.

En Londres publicó El Español (1810-1814), pero la primera Regencia lo prohíbe en España, porque se mostraba crítico con las autoridades españolas y muy comprensivo con los revolucionarios hispanoamericanos que empezaban a levantarse contra España, si bien su posición era la de la autonomía, no la de la independencia absoluta. Juan Bautista Arriaza publica en Londres un folleto contra él y sufre otros ataques en los periódicos gaditanos; incluso en las Cortes de Cádiz, en su sesión del 24 de mayo de 1811, se le ataca. Sus opiniones políticas van pasando de un inicial jacobinismo a un liberalismo más que moderado. El 4 de octubre de 1812 ingresó en la Iglesia de Inglaterra o Anglicana e inicia un Diario. En 1813 fallece su hermana María Fernanda. En 1814 recibe en Londres la visita de su hermano Fernando (1786-1849), escapado del campo de concentración de Dijon, quien permacerá con su hermano dos años aprendiendo inglés, que luego enseñará en Sevilla. Su hermano suspende la publicación de El Español y se hace ministro de su nueva confesión anglicana suscribiendo sus 39 artículos de fe. Imprime anónimo su abolicionista Bosquejo del comercio de esclavos y en 1815 se convierte en preceptor del hijo del hispanista lord Henry Richard Vassal Fox, tercer barón de Holland, en cuyo concurrido salón de Kensington ( Holland House) conoce a numerosos intelectuales y escritores; se convertirá después en bibliotecario del Lord. Publica en 1817 sus Observations on the Study of Religion y revisa las traducciones de la Biblia al español para la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera, tanto el texto del Nuevo Testamento Reina-Valera (1817), como el de la Biblia traducida por Felipe Scío de San Miguel (1821), contando en este último caso con la colaboración de Andrés Bello. Revisa y traduce también la Evidencia de la Religión Cristiana de William Paley y la Liturgia Anglicana.

Coincidiendo con el fallecimiento de su madre le acomete otra crisis religiosa en 1819, pero la revolución liberal española de 1820 le hace interesarse de nuevo por su país de origen y, por encargo de Thomas Campbell, director de The New Monthly Magazine, empieza a redactar en 1820 en español antes de traducirlas las Letters from Spain o Cartas desde España, que fueron apareciendo en 1821 con el seudónimo Leucadio Doblado en el New Monthly Magazine y llegaron a recogerse en un volumen en 1822. En ellas, al lado de páginas costumbristas como las descripciones de la Semana Santa, de las corridas de toros y de los espectáculos teatrales, critica acerbamente la intolerancia y atraso de España. Además hace una crítica en profundidad del catolicismo, lo que lo convierte, junto con Luis Gutiérrez en uno de los pioneros del anticlericalismo contemporáneo español, al dar un paso adelante respecto de los ilustrados españoles que se habían limitado a la crítica al clero, abriendo así un nuevo camino hacia la secularización al valorar la conciencia personal y al afirmar el individualismo tan característico del liberalismo del siglo XIX.[3]

Letters from Spain, obra elogiada por el poeta e hispanista Robert Southey, Lord Holland, John Stuart Mill y Hemans, consolidó su reputación de escritor en inglés. Traduce obras españolas a esta lengua y colabora en la Encyclopædia Britannica y en la Quarterly Review. Trabaja también como bibliotecario del hispanista Lord Holland y publica importantes artículos sobre literatura española. Muy avanzados para su época eran, por ejemplo, los dedicados a La Celestina o a El Conde Lucanor. Por encargo del editor Rudolph Ackermann aparecieron en 1823, las Variedades o Mensajero de Londres (1823-1825), revista que se difundía por Hispanoamérica y en la que publicaron artículos Juan Antonio Llorente y Leandro Fernández de Moratín. En 1825 publica Practical and internal Evidence against Catholicism, obra teológica. Estudia en la Universidad de Oxford, amistando con Thomas Arnold, John Henry Newman y Richard Whately, y obtiene el título de Máster of Arts en 1826 y se trasladó a vivir allí, llevando una vida de predicador. Por influencia de sus nuevos amigos sacó en 1829 los dos únicos números de The London Review.

En 1832 se fue a vivir a Dublín, cerca de su amigo el obispo protestante y lógico Richard Whately, y allí estuvo hasta principios de 1835. Marchó después a Liverpool y abandonó el anglicanismo para adscribirse al unitarismo, escribiendo sus Observations on Heresy and Orthodoxy (Londres, 1835) donde expone sus dudas religiosas. Escribió además su autobiografía en inglés, The Life of... written by himself (Vida del reverendo J. M.ª Blanco White), Londres, 1845, traducida y editada por Antonio Garnica, Sevilla, Universidad, en 1975. Escribió además algunas novelas en español con seudónimo, como Intrigas venecianas o Fray Gregorio de Jerusalén: ensayo de una novela española, publicada por entregas en las Variedades o Mensajero de Londres, o Luisa de Bustamante o la huérfana española en Inglaterra (1840), que dejó inconclusa, y fue publicada en Revista de Ciencias, Literatura y Artes por José Blanco-White y Olloqui, su sobrino. Murió en Liverpool en casa de su amigo William Rathbone el 20 de mayo de 1841. La Iglesia Española Reformada Episcopal (anglicana) lo considera uno de sus precursores.[4]

Repugnaba a Blanco White el fanatismo de la Iglesia católica. Nunca perdonó a esta confesión, instituciones como las que veían legítima la reclusión monacal de sus dos hermanas, que lamentó en su autobiografía. En Inglaterra llegó a dominar perfectamente la lengua inglesa, que ya conocía desde pequeño a través de sus tratos comerciales, como cuenta en su Vida del reverendo J. M.ª Blanco White (1845). Llegó incluso a destacar como escritor en ese idioma con poemas como el soneto Night and Death (1828), que impresionó a Samuel Taylor Coleridge, a quien está dedicado, y ha pasado a todas las antologías de la literatura inglesa:

Al ver la noche Adán por vez primera / que iba borrando y apagando el mundo, / creyó que, al par del astro moribundo, / la creación agonizaba entera. / Mas, luego, al ver lumbrera tras lumbrera / dulce brotar y hervir en un segundo / universo sin fin..., vuelto en profundo / pasmo de gratitud, ora y espera. / Un sol velaba mil: fue un nuevo Oriente / su ocaso, y pronto aquella luz dormida / despertó al mismo Adán pura y fulgente... / ¿Por qué la muerte al ánimo intimida? / Si así engaña la luz tan dulcemente, / ¿por qué no ha de engañar también la vida? (Traducción de "Night and Death", soneto de Blanco aparecido en Bijou, 1828)

Como crítico de la poesía en español le achacaba un anquilosamiento clasicista en forma, estilo y temática. En cuanto a él mismo como poeta lírico en castellano empezó escribiendo anacreónticas y canciones religiosas (A la Inmaculada Concepción, El Mesías). La filantropía ilustrada tuvo su expresión en la oda El triunfo de la beneficencia, cuya retórica despertó el entusiasmo de Manuel Quintana. Esto le hizo insistir en esta temática con las odas A Carlos III, restablecedor de las ciencias en España, A Apolo pidiéndole restablezca sus altares en España, A las Musas, que imita a Horacio, etcétera. Su mejor obra de este periodo es tal vez Los placeres del entusiasmo, una exaltación de la imaginación artística que ya puede clasificarse dentro del Prerromanticismo. Los avatares de la Guerra de la Independencia se reflejan en su oda A la instalación de la Junta central de España, llena de ímpetu pero vacía de inspiración verdadera. Ya en el destierro desarrolla su vena prerromántica con Una tormenta nocturna en alta mar, traduce una antología, centón o florilegio de pasajes extraídos de los dramas de Shakespeare, medita sobre su patria y sobre sí mismo en La persecución religiosa y La revelación interna y retorna a cultivar, melancólicamente, estrofas populares de su tierra española, como las seguidillas.[5]

Blanco White ha sido estudiado y editado principalmente por Vicente Llorens y Juan Goytisolo. Un archivo con sus principales documentos se conserva en la Universidad de Princeton.

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