José Manuel Estrada (pensador)

José Manuel Estrada
José Manuel Estrada.jpg
Información personal
Nacimiento 13 de julio de 1842
Bandera de Argentina Buenos Aires, Argentina
Fallecimiento 17 de septiembre de 1894, 52 años
Bandera de Paraguay Asunción, Paraguay
Lugar de sepultura Cementerio de la Recoleta Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad argentino
Familia
Padres Rosario Perichón de Vandeuil
José Manuel Estrada Barquín
Cónyuge Elena Esteves Saguí
Hijos José Manuel, Miguel, Alberto, María Elena y María Cecilia
Información profesional
Ocupación Profesor, escritor, político
Cargos ocupados
  • Diputado de Argentina Ver y modificar los datos en Wikidata
Empleador
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José Manuel Estrada ( Buenos Aires, Argentina, 13 de julio de 1842 - Asunción, Paraguay, 17 de septiembre de 1894) fue un profesor, escritor, político, intelectual y eminente orador argentino,[2] representante del pensamiento católico. Escribió numerosas obras sobre educación, historia y política de su país, fue diputado nacional por la Unión Católica y rector del Colegio Nacional de Buenos Aires. Se destacó por su firme oposición al laicismo y al liberalismo propios de la generación del 80, que gobernó el país entre la segunda mitad del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX. El día 17 de septiembre, en conmemoración de su fallecimiento, se festeja en la Argentina el día del profesor.

Biografía

Casa de la familia Liniers.

José Manuel Estrada nació el 13 de julio de 1842 y fue bautizado con el nombre de su padre. Al morir su madre Rosario Perichón en 1851,[6]

Comienzos literarios

En 1858 y con solo 16 años, Estrada publicó Al descubrimiento de América, con el que ganó un concurso organizado por el Liceo Literario de Buenos Aires. Se inició en el periodismo: entre noviembre de ese año y marzo del siguiente dirigió, junto a su hermano Santiago, un periódico semanal llamado La Guirnalda, y colaboró en el semanario La Religión fundado por León Federico Aneiros y Olegario Correa.[9]

En 1861 creó la Sociedad San Francisco Javier, para unir a los artesanos de Buenos Aires,[12]

En 1862 publicó su opúsculo Cristianismo y Democracia rebatiendo la tesis de Francisco Bilbao de que el cristianismo y la democracia son incompatibles, y que el cristianismo era la causa de los males de América. Dijo Estrada: «somos republicanos y amamos la libertad, porque somos cristianos y amamos la dignidad del hombre». En 1862 también publicó El génesis de nuestra raza, una obra polémica,[15]

En 1864, con 22 años de edad, fundó junto a Lucio V. Mansilla el Círculo Literario,[19]

Estrada educador

En octubre de 1865 el director de Escuelas de la Provincia de Buenos Aires, Luis José de la Peña, lo convocó para dictar un curso de Historia argentina en la nueva Escuela Normal de Profesores que funcionaba en una habitación de la Escuela de Catedral al Norte.[20] Estrada diseñó un curso de 30 lecciones en dos conferencias nocturnas públicas por semana: inmediatamente captó el interés de los vecinos ilustrados ya que en ese momento no era común que se estudiara la Historia del país.

En 1868, dado el éxito de sus cursos, publicó el libro Lecciones de Historia argentina, en el que se incluyen 21 de las 30 lecciones, desde la conquista hasta el gobierno de Rosas: más de la mitad de ellas tratan el período anterior a la Revolución de Mayo.[21]

El presidente Domingo Faustino Sarmiento tenía aprecio por Estrada, aún cuando discreparan en algunos aspectos ideológicos: «del joven Estrada he gustado mucho de sus lecturas sobre historia».[26]

Incursiones políticas

En 1871 Estrada fue electo para la convención constituyente de la Provincia de Buenos Aires por la Quinta Sección de Campaña, que comprendía los partidos de Luján, Mercedes y Chivilcoy. La constitución provincial se había escrito en 1854 cuando todavía estaba separada del resto de la Confederación, y debía adecuarse al nuevo contexto.[30]

En 1873 Estrada fue elegido diputado provincial. En tal carácter, participó activamente del debate sobre la ley de educación provincial y preparó un proyecto de ley sobre escuelas. Su pertenencia a la Cámara de diputados provincial se extendería hasta 1876. Se publicaron sus clases sobre Instrucción Cívica en el Colegio Nacional de Buenos Aires, que serían conocidas y leídas por varias generaciones de argentinos bajo el título La política liberal bajo la tiranía de Rosas, donde analizó la obra de Esteban Echeverría titulada Dogma socialista y construyó una filosofía social y política más elaborada.[31]

En 1874 fue nombrado jefe de la Dirección General de Escuelas Normales, y en 1875, aunque no contaba con un título universitario, a pedido del presidente Nicolás Avellaneda tomó la cátedra de Derecho constitucional y administrativo en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires que había quedado vacante tras la muerte de Florentino González.[33]

Imagen del antiguo edificio del Colegio Nacional de Buenos Aires, construido por los jesuitas en el siglo XVIII, y en el que José Manuel Estrada se desempeñó como rector.

Estrada aceptó el ofrecimiento del presidente Avellaneda de ocupar el cargo de rector del Colegio Nacional de Buenos Aires como sucesor de Alfredo Cosson, y fue designado el 16 de julio de 1876.[41]

¡Desgraciados los pueblos que olvidan! Aquellos de cuyo corazón desaparece la memoria de sus bienhechores, como inscripciones sepulcrales que borran los vivos al pasar; aquellos de cuya conciencia desaparece el odio hacia los grandes malvados, como el fuego de una antorcha apagada en la onda abominable! ¡Demos gracias al cielo, porque sabemos glorificar a San Martín; démosle gracias porque sabemos execrar a Rosas, y levantemos al pie del altar la plegaria cristiana por todos los que resistieron a la corrupción y cayeron bajo el puñal! [...]

¡Ah! Si me fuera dado infundir en vuestro espíritu esas verdades, como una luz para las horas congojosas de la incertidumbre, como una fuerza para las horas a ciegas de la tentación y de la lucha; si pudiera devolveros a la familia, y entregaros a la vida impregnados en estos sentimientos que empalidecen y se enfrían en mis labios, yo también exclamaría: non omnis moriar: ¡no, no moriré del todo![42]

José Manuel Estrada, 24 de abril de 1877.
Del comienzo y final de su discurso a los alumnos del Colegio Nacional
con motivo de la muerte de Juan Manuel de Rosas y
los funerales celebrados en Buenos Aires por las víctimas de la tiranía

En política nacional

Entre fines de la década de 1870 e inicios de la de 1880, Estrada cambió radicalmente su relación con el liberalismo: manteniendo las ideas de la libertad individual y la democracia, rechazó de plano el nombre de liberal, ya que consideraba que el liberalismo político estaba intrínsecamente unido al relativismo moral y al laicismo.[44]

Fue especialmente importante su actuación en el Congreso Pedagógico de 1882 donde sostuvo que la escuela pública común debía ser católica, manteniendo un duro debate con Leandro N. Alem. La masonería proponía una prohibición de las escuelas religiosas, y la estricta laicidad de todas las escuelas del país.[47]

En 1883 se fundó La Asociación Católica, que presidió Estrada y en cuya dirigencia participaron: Tristán Achával Rodríguez, Miguel Navarro Viola, Emilio Lamarca, Apolinario Casabal, Pedro Goyena, Tomás de Anchorena, y Enrique Lezica, entre otros.[52]

José Manuel Estrada, en 1884.

A principios de 1884, el gobierno contrató a un grupo de maestras norteamericanas seleccionadas especialmente para que fueran de religión protestante y las destinó a la nueva Escuela Normal de Córdoba.[56] Fue entonces cuando, ante los numerosos alumnos que acudieron a su domicilio para desagraviarlo, Estrada pronunció uno de sus discursos más famosos, en el que aludió a Julio A. Roca y sus colaboradores:

Recibí la misión de enseñaros el Derecho. Gobernantes abortados de los campamentos y de la descomposición de las oligarquías, no son jueces de mi enseñanza; pero la sociedad entera es testigo de lo que ahora os enseño: a ejercerlo sin mirar a los que fraguan despotismos desde arriba, derribando la justicia, y desde abajo, acomodando el cuello para recibir el yugo [...][58]


En 1886 fue electo diputado por la Unión Católica, junto a Pedro Goyena.[62] . Pese a toda su oposición y lucha, no pudo evitar que se promulgaran las leyes de educación laica, el matrimonio civil y el pase del Registro civil a manos del Estado.

Últimos años

Su tumba en el cementerio de la Recoleta es monumento histórico nacional.

En 1890, terminado ya su mandato como diputado, fue uno de los oradores en el célebre mitin del 13 de abril en el Frontón Buenos Aires donde se fundó la Unión Cívica de la Juventud, que se transformaría en la Unión Cívica Radical.[66] En ese país era ministro de Relaciones Exteriores un ex alumno suyo: Venancio López, lo cual facilitó su trabajo. La salud de Estrada no mejoró, y murió en la tarde del 17 de septiembre de 1894.

Sus restos llegaron a Buenos Aires a bordo de la fragata La Argentina. Por disposición presidencial fue velado en la Catedral Metropolitana con los honores de un general de división; y el canónigo Juan Nepomuceno Terrero, muy amigo de Estrada, pronunció la oración fúnebre. A su funeral asistieron miles de personas, incluyendo el presidente Luis Sáenz Peña.[69]

En conmemoración de su muerte el día 17 de septiembre en la República Argentina se conmemora el día del Profesor.[70]

Estampad en vuestra alma dos nombres, divisa y enseña de las supremas victorias ¡Dios y la Patria![71]

José Manuel Estrada, a los alumnos del
Colegio Nacional de Buenos Aires.
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