José Fernando de Abascal

José Fernando de Abascal y Sousa
Pedro díaz-abascal.jpg
Retrato del virrey Fernando de Abascal por Pedro Díaz. Óleo sobre lienzo, Lima, Museo de Arte de la Universidad de San Marcos.

Flag of Cross of Burgundy.svg
38.º Virrey del Perú
1806-1816
PredecesorGabriel de Avilés y del Fierro
SucesorJoaquín de la Pezuela

Información personal
Nacimiento3 de junio de 1743
Bandera de España Oviedo, España
Fallecimiento31 de julio de 1821
Bandera de España Madrid, España
NacionalidadEspañola Ver y modificar los datos en Wikidata
ReligiónCatolicismo Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
OcupaciónOficial y político Ver y modificar los datos en Wikidata
Rango
FirmaSignatureJPezuela.png
Firma de José Fernando de Abascal antes de ser nombrado Marqués de la Concordia, a partir de ese momento comenzó a firmar como tal.

José Fernando de Abascal y Sousa (Oviedo, 3 de junio de 1743 - Madrid, 31 de julio de 1821), fue un noble, militar y político español, mariscal de campo, trigésimo quinto virrey del Perú (1806-1816) y primer Marqués de la Concordia Española del Perú.

Dilatada carrera político-militar (1762-1804)

Era hijo de José de Abascal y Sainz de Trueba y de Gertrudis de Sousa y Sánchez. De familia oriunda del Valle del Ruesga (Cantabria), establecida en Oviedo, Abascal ingresó de cadete en el Regimiento de Infantería de Mallorca, en 1762, donde aprendió gradualmente el arte de la estrategia que de tanto le sirvió después en América. Se incorporó en la Orden de Santiago, en 1795, y en la de Carlos III. Combatió desde las playas de Argel hasta los campos del Rosellón sin desdeñar para nada su dilatado servicio en las provincias indianas comenzando con Santa Catalina y la Colonia del Sacramento, y La Habana en 1796 hasta llegar a la Intendencia de Guadalajara. En este tiempo se forjó un militar que –al igual que otros compañeros de profesión- ejerció también un mando político conforme avanzó en edad y experiencia, sabiendo siempre conjugar ambas al servicio de la monarquía hispánica. De hecho, estuvo tan ocupado en sus destinos que poco dedicó a sus asuntos personales, como fue su matrimonio tardío.

En 1804 fue nombrado virrey del Río de la Plata. No llegó a tomar posesión del cargo, ya que fue nombrado virrey del Perú en el mismo año, cargo que no desempeñó hasta 1806, debido a que en su viaje a Lima fue apresado por los ingleses, lo que le obligó a realizar un periplo alargado y costoso que supuso el traslado de Abascal a su último destino, causado por los rápidos cambios que se dieron en la política internacional de entonces. Sin embargo a éste inconveniente supo sacar partido el nuevo virrey al conocer, de primera mano, el territorio que fue objetivo de su inmediata acción de gobierno. Este hecho, fue relevante en su carrera político-militar. Se vio obligado al ascenso, desde la Intendencia de Guadalajara novohispana al virreinato del Río de la Plata, donde se vio truncado a causa del apresamiento, por parte de los ingleses, de la embarcación en la que navegaba. Su periplo desde Veracruz a La Habana y de ahí -ya preso- hasta las Azores y Lisboa fue un aldabonazo a su conciencia de estadista al que pronto puso remedio. Sacando fuerzas de flaqueza, hizo un viaje tan largo como provechoso cuando fue removido de su anterior empleo, sin estrenar siquiera, al de virrey del Perú. Jamás mandatario peruano alguno había hecho un trayecto de 3.500 kilómetros de marcha terrestre entre Sacramento y Lima, cuando lo habitual había sido la ruta marítima Cádiz-La Habana-Veracruz-Panamá-Paita y de ahí, por tierra, hasta la Ciudad de los Reyes. Su aprovechamiento fue hecho por un hombre habituado a las penalidades de la vida castrense y a su olfato político.