José Enrique Varela

José Enrique Varela
José Enrique Varela.jpg

Ministro del Ejército
9 de agosto de 1939-3 de septiembre de 1942
Predecesor Fidel Dávila Arrondo
Sucesor Carlos Asensio Cabanillas

Alto comisario de España en Marruecos
6 de marzo de 1945-1 de abril de 1951
Predecesor Luis Orgaz Yoldi
Sucesor Rafael García Valiño

Información personal
Nacimiento 17 de abril de 1891
San Fernando
Fallecimiento 24 de marzo de 1951
Tánger
Nacionalidad Española Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Cónyuge Casilda Ampuero Gandarias
Educación
Alma máter Academia de Infantería de Toledo
Información profesional
Ocupación Militar
Rama militar Escudo del Ejército de Tierra.svg Ejército de Tierra
Rango Teniente general
Participó en
Firma Firma de José Enrique Varela, ministro del Ejército.svg
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José Enrique Varela Iglesias ( San Fernando, 17 de abril de 1891- Tánger, 24 de marzo de 1951) fue un militar español, conocido por su papel durante la Guerra Civil Española y la Dictadura franquista.

Veterano de las campañas de África, llegaría a ser condecorado dos veces con la Cruz Laureada de San Fernando —siendo uno de los pocos militares españoles en tener tal distinción—. Implicado en las conspiraciones contra la Segunda República, tras el estallido de la Guerra civil se unió a las fuerzas sublevadas y llegaría a mandar varias unidades militares, jugando un papel relevante durante la contienda. Tras la instauración de la Dictadura franquista, Varela, que alcanzó el generalato, fue nombrado ministro del Ejército. Mantuvo este puesto hasta la llamada crisis de agosto de 1942, que supuso su salida del gobierno, si bien posteriormente Franco le nombraría alto comisario de España en Marruecos, cargo que desempeñaría hasta su fallecimiento en 1951. Se le otorgaría de manera póstuma el título nobiliario de marqués de Varela de San Fernando.

Biografía

Inicios y carrera militar

José Enrique Varela Iglesias nació en la ciudad gaditana de San Fernando el 17 de abril de 1891. Su padre, Juan Varela Pérez, era sargento jefe de la banda del 1º Regimiento de Infantería de Marina.

A los 18 años ingresa como corneta en el mismo regimiento de su padre y en 1912, ya con el grado de sargento, logra el ingreso en la Academia de Infantería, obteniendo en 1915 el despacho de alférez de manos del rey Alfonso XIII.

A su salida de la Academia es destinado a las fuerzas regulares de Melilla con el empleo de teniente; allí obtiene por dos veces la más alta condecoración militar española, la Cruz Laureada de San Fernando. La primera en los combates de Muires y Ruman, el 20 de septiembre de 1920.[3]​ En 1922 es nombrado Gentilhombre de cámara con ejercicio del rey Alfonso XIII. Asciende a capitán por méritos de guerra y participa en diversas campañas bélicas, entre las que destaca el desembarco hispano-francés de Alhucemas ( 1925), que modifica el curso de la guerra colonial e inicia el rápido proceso que llevará a su conclusión.

En febrero de 1926 es ascendido a teniente coronel por méritos de guerra, es destinado a Ceuta y recibe la Medalla Militar Individual. En 1929, tras el final de la guerra, es ascendido a coronel.

Segunda República

Tras la proclamación de la República siguió en el ejército. En agosto de 1932 tomó parte en la « Sanjurjada», el golpe de Estado dirigido por el general José Sanjurjo. Varela era el jefe designado para la sublevación en Cádiz.[7]

Tras su salida de prisión, aunque se resistió a encabezar un alzamiento carlista —como le propusieron le propusieron algunos jefes tradicionalistas—, sí aceptó supervisar la instrucción de las milicias requetés, llegando a realizar varios viajes clandestinos a Navarra bajo el alias de «don Pepe».[10]

Varela, que mantenía contacto con la Unión Militar Española (UME),[14]

Guerra Civil Española

El 17 de julio, cuando se produjo la sublevación de la guarnición militar de Melilla, el gobierno dio órdenes para que el general Varela quedase bajo custodia en el castillo de Santa Catalina.[16]

Fotografiado arengando a militares y a civiles en septiembre de 1936 en Sevilla.

Tras reunir suficientes efectivos africanos, a comienzos de agosto Varela lanzó una ofensiva con la intención de establecer comunicaciones entre Sevilla, Cádiz, Córdoba y Granada.[23]

A su llegada a Córdoba las fuerzas sublevadas lograron detener una ofensiva republicana que pretendía conquistar la ciudad, infligiendo una severa derrota. Las operaciones de la columna «Varela» se extendieron durante los meses de agosto y septiembre, participando sus tropas también en labores represión en la retaguardia.[25]

El 24 de septiembre de 1936, sustituye a Yagüe al mando de las tropas que, tras haber avanzado por Extremadura y el valle del Tajo, se disponen a liberar el Alcázar de Toledo (en el que resistía después de setenta días de asedio, cercado por milicianos de la República, el coronel José Moscardó). Antes de acabar 1936 intervino en las batallas que se desarrollaron en Madrid y en sus alrededores ( Ciudad Universitaria). El fracaso en la toma de Madrid significó el alargamiento de la guerra, por lo que Varela fue nombrado para desempeñar otros mandos. El 10 de marzo de 1937 fue nombrado comandante de la división «Ávila».[26]​ Varela llegó a tomar parte en numerosas batallas posteriores ( Jarama, Brunete), así como en las de Teruel, Aragón y Levante. Finaliza la guerra civil como general de división y es nombrado ministro del Ejército en el primer gobierno de la dictadura del general Francisco Franco.

La dictadura franquista

En 1940 fue nombrado caballero gran cruz de la Orden de San Lázaro de Jerusalén.

Desde 1940 fue sobornado junto a otros generales franquistas por Gran Bretaña para influir sobre el Caudillo y evitar que España entrara en la Segunda Guerra Mundial. Churchill autorizó un total de 20 millones de dólares de la época (equivalentes a unos 331 millones de hoy en día) para sobornos que se fueron concediendo por periodos de seis meses hasta finales de 1942, pues a partir de entonces el régimen franquista ya había girado hacia los Aliados. De este montante el General Varela, Ministro del Ejército, cobró 2 millones de dólares de la época.[27]

Desde agosto de 1939 hasta 1942 fue Ministro del Ejército. Creó la Escuela Politécnica del Ejército para Ingenieros de Armamento y Construcción, el Regimiento de la Guardia del Jefe del Estado, el Museo Histórico Militar, la Milicia Universitaria y las Juntas de Acuartelamiento. Al tiempo, restableció la Academia General Militar y fundó la Academia de Transformación de Oficiales Provisionales.[28]

El 16 de agosto de 1942, en una ceremonia religiosa organizada por los carlistas delante de la basílica de Begoña en Bilbao y que estaba presidida por Varela, un grupo de falangistas provocó un incidente sangriento cuando uno de ellos arrojó dos bombas a la muchedumbre. La primera no explotó, pero la otra hirió a casi un centenar de asistentes. La autoría fue adjudicada a Juan José Domínguez Muñoz del Sindicato Español Universitario (SEU). El hecho se calificó como intento de asesinato al Ministro del Ejército y puso de manifiesto la separación entre éste y la Falange.[ cita requerida]

En la agenda de Domínguez se encontraron los nombres de diplomáticos alemanes en España, y a raíz de su muerte, Hitler le condecoró con la Cruz del Águila alemana, lo que dio pie a la posible implicación de este país en el asunto. A raíz de este suceso, Varela escribió una carta de dimisión al general Franco en la que se quejaba del tono falangista de sus últimos discursos, añadiendo que sólo continuaría en su cargo si se cumplían una serie de condiciones, que eran el castigo de los responsables e instigadores y la formación de un gobierno "de autoridad para rectificar los errores del pasado"; esto parecía significar un gabinete en el que dominaran los monárquicos. Domínguez es fusilado, y el 2 de septiembre, Franco después de intentar retenerlo acepta su dimisión y cesa a Galarza, Ministro de Gobernación. Como medida compensatoria también cesa el 3 de septiembre a su cuñado, Ramón Serrano Suñer, como Ministro de Asuntos Exteriores.

A raíz de la rendición de Italia, Varela junto con otros generales de la guerra civil, como Kindelán, Orgaz, Solchaga y Saliquet, firmaron una carta a Franco que fue entregada a éste por el propio Varela en la que se decía que había llegado el momento de dotar a España de un régimen estatal bajo la forma monárquica.

En marzo de 1945 fue nombrado alto comisario de España en Marruecos.

Según Paul Preston, "Varela era un reaccionario duro, relacionado con los carlistas, pero al haber recibido dos veces la Gran Cruz Laureada de San Fernando, la más importante condecoración militar española, por mostrar valor ante el enemigo, gozaba de enorme autoridad dentro de las Fuerzas Armadas. Sin embargo, aun cuando Varela fue ministro del Ejército, el general Franco se aseguró de que estuviese vigilado, nombrando a tal efecto para el puesto de subsecretario del Ministerio del Ejército a su íntimo confidente Camilo Alonso Vega".[29]