Jardines colgantes de epifitas (Perú)

Se denomina epifitas a las plantas que crecen sobre otras plantas con el fin de captar más luz para la fotosíntesis. Su nombre se deriva de las voces latinas epi, que significa "sobre" y phyto, planta. A pesar de lo que muchos creen, las epifitas no absorben nutrientes de las plantas que las soportan, por lo tanto no son parásitas.

Clara prueba de ello es la posibilidad de muchas de ellas de desarrollarse sobre las rocas, como es posible ver en los acantilados que adornan la selva de montaña. No obstante, su presencia puede llegar a ser perjudicial para el árbol hospedaje. En ocasiones, el peso del agua acumulada por estas plantas sobre las ramas es tal que termina por vencerla, produciéndose una rotura.

Diversidad

Su diversidad es tan grande sobre la Tierra que se considera que el 10% de las cerca 250.000 especies de plantas con flores conocidas en el mundo son epifitas. Pueden ser desde simples algas, líquenes o musgos, hasta helechos y plantas con flores como las orquídeas, bromelias, tillandsias y aráceas, entre otras.

Al crecer sobre los árboles (además de captar más luz), el viento actúa en la forma más efectiva para dispersar su polen y sus semillas; y si dependen de animales, ofrecen acceso más fácil a muchos polinizadores y dispersores de frutos. La gran desventaja es que sus raíces se fijan a la corteza de los árboles, fuera del alcance de los nutrientes y del agua del suelo. Creciendo sobre árboles de gran altura se verán afectadas por la sequía y las heladas, mientras que en los niveles bajos las condiciones son más estables, aunque hay menos luz. Alguna ayuda obtienen de las diferentes texturas de las cortezas y de lugares como las axilas de las grandes ramas, donde se acumulan el detritus y los nutrientes.

Observemos por ejemplo a las palmeras de aguaje (Mauritia flexuosa). Si bien su tronco recto y liso no es el mejor terreno para crecer y sobrevivir como planta colgante con flores, lo más probable es que los líquenes si estarán presentes, más aún cuando el aguaje crece en zonas de sombra e intensa humedad. Es el caso de los líquenes rosados y blancos, que logran obtener el nitrógeno (uno de los principales nutrientes para su supervivencia) directamente de la atmósfera o del agua de lluvia.

Other Languages