Jaime Milans del Bosch

Milans del Bosch
Teniente general
Años de servicio1934-1982
Lealtad
Servicio/rama
Participó en
AcusacionesRebelión militar[1]
Información
Nacimiento9 de junio de 1915
Bandera de España Madrid, España
Fallecimiento26 de julio de 1997 (82 años)
Bandera de España Madrid, España

Jaime Milans del Bosch y Ussía (Madrid, 9 de junio de 1915-ibídem, 26 de julio de 1997) fue un militar español, teniente general del Ejército de Tierra y capitán general de la III Región Militar.

Perteneciente a una familia noble de tradición militar: su abuelo, Joaquín Milans del Bosch y Carrió, llegó a recibir la Cruz del Mérito Militar con Distintivo Rojo de manos del rey Alfonso XIII, y fue Gobernador Civil y Capitán General de Barcelona durante la Dictadura de Primo de Rivera.

Durante la Guerra Civil fue defensor durante el Asedio del Alcazar de Toledo. Posteriormente, una vez finalizada la contienda fue Combatiente Voluntario a la División Azul, participando en la Segunda Guerra Mundial contra la URSS con rango de Capitán.

En el Golpe de Estado del 23-F de 1981, Milans del Bosch fue el único de los Capitanes Generales que se sumó sin reservas y realizó acciones ofensivas de importancia. El 23 de febrero de 1981, poco después de la ocupación del Congreso de los Diputados por el Teniente Coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero Molina, sacó los tanques a las calles de Valencia y ordenó redactar un Bando por el que decretaba el Estado de Excepción. Los carros de combate circularon por las principales arterias de la ciudad, como las Grandes Vías, y se mantuvieron apuntando simbólicamente frente a edificios claves como el Ayuntamiento, la Delegación del Gobierno, el Gobierno Militar y la Jefatura Superior de Policía. Tras el mensaje televisado del rey Juan Carlos, después de muchas horas de sospechoso mutismo, los militares que aún no se habían pronunciado, decidieron quedarse del lado de la legalidad. A pesar de la falta de apoyos, Milans del Bosch se negó a deponer las armas, no entregándose hasta las 5 horas de la mañana del día 24 de febrero, pues estaba convencido de seguir órdenes. El 8 de marzo de 1981 fue procesado y juzgado por un Tribunal Militar. El 3 de junio de 1982 fue expulsado del Ejército y condenado a 30 años. Nunca manifestó arrepentimiento por su implicación en el golpe.

Desarrolló una pequeña carrera como piloto de rally durante la década de los años 1950 y 1960 llegando incluso a ganar el campeonato de España de la especialidad en 1958.[3]

Biografía

Carrera militar

Jaime Milans del Bosch pertenecía a una familia de tradición militar (su abuelo, Joaquín Milans del Bosch, que llegó a recibir la cruz del Mérito Militar con distintivo rojo de manos del rey Alfonso XIII, destacó por su actividad contra entidades obreras y catalanistas como gobernador civil y capitán general de Barcelona durante la dictadura de Primo de Rivera[4]​). En 1934 ingresó en la Academia de Infantería de Toledo, donde le sorprendió la Guerra Civil. Como benjamín, combatió en el Alcázar de Toledo, donde fue herido durante un bombardeo republicano. Poco después se integró en la VII Bandera de la Legión, donde combatió con el rango de oficial hasta el fin de la contienda. En 1941 se unió a la División Azul y combatió contra la Unión Soviética, en el marco de la Segunda Guerra Mundial. Se incorporó el 1 de julio de 1941, procedente de la Academia de Zaragoza, tomando el 1 de agosto el Mando de la 9ª Compañía, del III Batallón, del Regimiento 262. El 21 de junio de 1942 fue herido, negándose a ser evacuado. El 1 de agosto de 1942 se le concedió la Cruz de Hierro de 2ª Clase. El de 13 agosto de 1942 cruzó la frontera con el 5º Batallón de Relevo.

Posteriormente estuvo destinado como agregado militar en las embajadas de España en Argentina, Uruguay, Chile y Paraguay. Fue ascendido a general de Brigada en 1971, recibiendo el mando de la XI Brigada de infantería mecanizada de la División Acorazada Brunete y en 1974 fue nombrado general de División, dirigiendo la División "Brunete" durante tres años.[6]​ En Valencia mantuvo una relación meramente institucional con los políticos locales.

Golpe de Estado de 1981

Milans del Bosch fue el único de los capitanes generales de España que se sumó al golpe sin reservas y realizó acciones ofensivas de importancia. El 23 de febrero de 1981, poco después de la ocupación del Congreso de los Diputados por Antonio Tejero, sacó los tanques a las calles de Valencia y ordenó redactar un bando por el que decretaba, fuera de toda legalidad, el estado de excepción en la Región Militar bajo su mando.

Los carros de combate circularon por las principales arterias de la ciudad, como las Grandes Vías, y se mantuvieron apuntando sus armas a edificios clave como el Ayuntamiento, la Delegación del Gobierno, el Gobierno Militar y la Jefatura Superior de Policía. Sin embargo, fracasó en su empeño de que el resto del ejército se uniera al golpe de estado. Tras el mensaje televisado del rey Juan Carlos I, los militares que aún no se habían pronunciado, decidieron quedarse del lado de la legalidad. A pesar de las clarísimas órdenes contenidas en el citado mensaje del rey, Milans del Bosch se negó a deponer las armas, no entregándose hasta las 5 horas de la mañana del día 24.

Procesamiento y expulsión del ejército

El 8 de marzo de 1981 fue procesado y juzgado por un tribunal militar por el delito de rebelión militar. El 3 de junio de 1982 fue condenado a 30 años de prisión y en consecuencia expulsado del ejército.[1]​ Estuvo también implicado, a pesar de estar preso, en la conspiración golpista del 27 de octubre de 1982. Consta que se entrevistó con el coronel Muñoz Gutiérrez, uno de los tres implicados estando en la prisión de Fuencarral.

En 1987 el Consejo Supremo de Justicia Militar redujo su condena a veintiséis años, ocho meses y un día.[8]​ Posteriormente fue indultado y puesto en libertad el 1 de julio de 1990 debido a su avanzada edad, pese a no haber mostrado en ningún momento, en sus declaraciones, rastro alguno de arrepentimiento por su delito. Tras salir de prisión, volvió a instalarse en su Madrid natal, donde murió de un tumor cerebral en 1997. Sus restos fueron sepultados en el Alcázar de Toledo, de acuerdo a sus deseos.