Jacobo Fitz-James Stuart y Falcó

Jacobo Fitz-James Stuart y Falcó
XVII Duque de Alba de Tormes, X Duque de Berwick y Grande de España
Bundesarchiv Bild 102-09121, Herzog von Alba.jpg
Jacobo Fitz-James (derecha) en enero de 1930.
Jefe de la Casa de Alba
15 de octubre de 190124 de septiembre de 1953
Predecesor Carlos María Fitz-James Stuart y Palafox
Sucesor Cayetana Fitz-James Stuart
Información personal
Nombre secular Jacobo María del Pilar Carlos Manuel Fitz-James Stuart Falcó Palafox-Portocarrero y Osorio
Otros títulos véase Títulos
Nacimiento 17 de octubre de 1878
Madrid, Bandera de España España
Fallecimiento 24 de septiembre de 1953
(74 años)
Lausana, Bandera de Suiza Suiza
Entierro Monasterio de la Inmaculada Concepción (Loeches)
Residencia Palacio de Liria
Familia
Dinastía Casa de Alba
Padre Carlos María Fitz-James Stuart y Portocarrero
Madre María del Rosario Falcó y Osorio
Consorte María del Rosario de Silva y Gurtubay ( 1900- 1934)
Descendencia Cayetana Fitz-James Stuart

Escudo XVII Duque de Alba.svg
Escudo de Jacobo Fitz-James Stuart y Falcó

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Medallero
Flag of Spain.svg  España
Polo
Juegos Olímpicos
Plata Amberes 1920 Equipo español de polo

Jacobo Fitz-James Stuart y Falcó[1] ( Madrid, 17 de octubre de 1878 - Lausana, Suiza, 24 de septiembre de 1953) fue un noble, mecenas y político español, XVII duque de Alba de Tormes, embajador de España en el Reino Unido durante la dictadura del general Franco, promotor del estudio de la historia de la Casa de Alba y de sus colecciones de arte y cinco veces duque, veintisiete veces marqués, nueve veces conde, vizconde, conde-duque, condestable, barón y señor, además de ser quince veces Grande de España, la más importantde dignidad nobiliaria del reino.

Biografía

El duque de Alba y Winston Churchill durante un partido de polo en la Real Casa de Campo, Madrid ( 1914).

Jacobo Fitz-James Stuart y Falcó, conocido como Jimmy Alba, fue el hijo primogénito de Carlos María Fitz-James Stuart y Palafox, XVI duque de Alba de Tormes y de su esposa María del Rosario Falcó y Osorio.

En 1909 Jacobo Fitz-James Stuart y Falcó creó un panteón agregando una capilla al Monasterio de la Inmaculada Concepción (Loeches) para la Casa de Alba, que fue obra de Juan Bautista Lázaro inspirado en el del Monasterio de El Escorial.

Con 41 años de edad participó en los Juegos Olímpicos de Amberes 1920 en la competición de polo, obteniendo la Medalla de plata. El aristocrático equipo español que obtuvo la plata estaba compuesto, además de por el Duque de Alba, por su hermano menor Hernando, por los también hermanos Álvaro y José de Figueroa, hijos del Conde de Romanones y por Leopoldo Sainz de la Maza.

Jacobo, poseedor de un carácter excepcional y una de las figuras más respetadas de la España, fue Gentilhombre Grande de España con ejercicio y servidumbre del rey Alfonso XIII, a quien le unía una íntima amistad y una lealtad admirable.

Se casó en la Embajada de España en Londres el 7 de octubre de 1920 con María del Rosario de Silva y Gurtubay, X marquesa de San Vicente del Barco, Dama de la Reina Victoria Eugenia de España, hija de los Duques de Aliaga y heredera del inmenso patrimonio de la Casa de Híjar, teniendo como hija a Cayetana Fitz-James Stuart, habitualmente conocida como Cayetana de Alba, la futura XVIII duquesa de Alba de Tormes.

Fue miembro entre 1927 y 1930 de la Asamblea Nacional Consultiva de la dictadura de Primo de Rivera.[2] Fue ministro de Instrucción Pública y luego de Estado, bajo el gobierno del dictador general Berenguer (1930-1931). El 21 de noviembre de 1937 el general Francisco Franco le nombró representante del régimen franquista en Londres, y ya como embajador desde el 8 de marzo de 1939 tras la renuncia obligada por el régimen del embajador de la República, Pablo de Azcárate.

El 19 de marzo de 1945, Juan de Borbón, pretendiente al trono de España, hizo público el Manifiesto de Lausana, donde se pedía a Franco que diera paso a una monarquía moderada, democrática y constitucional, y se acompañaba con una orden dirigida a eminentes monárquicos para que renunciaran a sus cargos con la dictadura. Según el historiador Paul Preston, autor del libro Franco, caudillo de España, el primero en hacerlo fue el duque de Alba, que abandonó la embajada de Londres.

También fue director de la Real Academia de la Historia, presidente de la Real Academia de la Historia, Senador del Reino, doctor honoris causa de la Universidad de Oxford, caballero gran cruz de la Orden de Carlos III en 1919 y caballero de la Orden del Toisón de Oro en 1926[3] .

Promovió la reconstrucción de la sede de la Casa de Alba en Madrid, el Palacio de Liria, que había sufrido un incendio durante la guerra civil española, trabajo en el que colaboró su hija Cayetana. Falleció sin ver la obra terminada y fue ésta quien la prosiguió y concluyó. A fin de enriquecer la colección artística, mayormente con obras relativas a sus antepasados, el duque adquirió diversas pinturas en el mercado internacional, de autores como Rubens.

El duque publicó “Correspondencia de Gutiérrez Gómez de Fuensalida, embajador de Alemania, Flandes e Inglaterra”, “Noticias históricas y genealógicas de los Estados de Montijo y Teba” sobre personajes relacionados con su familia, y el “Epistolario del III duque de Alba, don Fernando Álvarez de Toledo”.

Murió en Suiza, el 24 de septiembre de 1953, a los 74 años, siendo enterrado en la capilla familiar de Loeches.[4]

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