J. Mallorquí

José Mallorquí Figuerola ( Barcelona, 12 de febrero de 1913 - † 7 de noviembre de 1972),[1] escritor español de literatura popular y guionista, padre del también escritor César Mallorquí.

Biografía

Infancia y juventud

El padre del futuro novelista abandonó a su madre, Eulalia Mallorquí Figuerola, poco antes de nacer. El niño fue criado por su abuela Ramona; después pasó a un internado de los Salesianos. Esta niñez le produjo su carácter tímido y soñador. Como escribió años más tarde, en 1967: "Un día me fueron a buscar a la salida del colegio y me dijeron que Ramona, mi abuela, había muerto. Me sentí infinitamente solo. Y así estuve hasta que conocí a la que hoy es mi mujer".

Fue mal estudiante y a los 14 años abandonó el colegio y comenzó a buscarse la vida trabajando. Fue un gran lector de todo cuanto caía en sus manos.

A los 18 años una herencia cuantiosa de su madre fallecida le proporcionó un periodo de bienestar y lujo y una vida diletante, practicando toda clase de deportes.

Inicios profesionales

En 1933 comienza a trabajar para la Editorial Molino. Aparte de dominar el francés, aprendió inglés con un amigo, lo que le permitió traducir y leer en ambas lenguas en idioma original. Tradujo entonces muchas obras`para la "Biblioteca Oro" de Molino y realizó algunos relatos cortos de complemento para la citada biblioteca y episodios para la "Serie Popular Molino", que publicaba historias de nueva factura sobre antiguos héroes del folletín como Búfalo Bill, o Nick Carter.

Al estallar la guerra en España, Molino emigra a Buenos Aires, donde continúa su labor editorial. Mallorquí, aunque en España, continúa traduciendo para ella la mítica colección "Hombres Audaces", que publicaba en castellano las aventuras de los héroes "Doc Savage", "La Sombra", "Bill Barnes" y "Pete Rice", y que continuaría, más adelante, con las de "El Vengador", "El Capitán" y "Jim Wallace" (personaje este, que era en realidad el Nick Carter publicado por Street&Smith). Mallorquí se anima a escribir aventuras como las que traduce y publica en "La Novela Deportiva", de Molino (que se publicó en Argentina a partir de 1937), larguísima colección íntegramente escrita por Mallorquí y que constó de 44 novelas, más otras doce en su segunda época, ya en España.

Escribió también biografías de conquistadores españoles y cuatro novelas de detectives para la "Biblioteca Oro": El misterio de los guantes negros, El misterio de los tres suicidas, La travesía del Audaz y Ébano. Al término de la guerra, con el regreso de Molino a España, tanto "Hombres Audaces" como "La Novela Deportiva" fueron editados en la Península. Como una suerte de experimento de Pablo Molino, se crea la subcolección "Hombres Audaces: Nuevos Héroes", en la que el editor contaría con sus jóvenes promesas, como Mallorquí, Hipkiss y Vallvé para escribir nuevos títulos de héroes hispanos.

Mallorquí comenzó escribiendo el remedo de "Pete Rice" con la serie "Tres Hombres Buenos" que debía sin embargo bien poco a su homóloga americana por sus planteamientos y personajes. A este título, y en la misma colección, se sumó "Duke", un personaje al que Mallorquí profesaba un especial cariño y que se ha tildado de inspirado en Jim Wallace, si bien su autor afirmaba que le recordaba más a Doc Savage.

Mallorquí y Hipkiss se habían forjado ya una sólida reputación como profesionales de la Novela Popular y Molino le ofreció la dirección de "Narraciones Terroríficas", la versión hispana de "Weird Tales", que Mallorquí preparaba en España (seleccionando, traduciendo y escribiendo relatos propios), pero que únicamente llegó a publicarse en Argentina y México. Los diecisiete relatos propios que su padre incluyó en la colección, los puso por afición, ya que no los cobró.

Reconocimiento y éxito

Comenzó a escribir gran cantidad de "Westerns" para distintas editoriales, entre las que se hallaba la recién creada Ediciones Clíper, de Germán Plaza; en una de las colecciones de Clíper,[2]

Desde el año 49, Mallorquí había probado fortuna con "Pueblos del Oeste", o "Jíbaro", colección sacada por Clíper en 1951 que narraba las oscuras aventuras de Juanito "Jíbaro" Vargas, un ser sanguinario y atormentado que vengaba la muerte de su padre y locura de su madre en los primeros episodios y que se mostraba como una suerte de "antihéroe", que no cuajó entre un público acostumbrado a héroes más luminosos. En "Jíbaro", Mallorquí mostró bajas pasiones y ambientes más hediondos, la "cara sucia" del Oeste.

Otro de sus trabajos en aquella época fue la Colección "Futuro". Mallorquí deseaba llevar a España la novela de ciencia ficción tal como hiciera en Argentina con el género de terror, pero el proyecto no parecía interesar y sólo le pedían "coyotes". Al final recurrió a Germán Plaza, que como siempre aceptó. La colección Futuro no duró mucho pese a su éxito de ventas y le faltaron las grandes firmas internacionales.

Últimos años

En 1953, nace su hijo César, que será también escritor. Acepta una oferta de la cadena SER y comienza a trabajar para la radio. Allí dio comienzo a una serie de seriales radiofónicos. Su primer serial fue "Dos hombres buenos". Realizó otros muchos trabajos para la radio, como "El Coyote", "Los Bustamante", "Lorena Harding", o "La tierra antes de Adán", un programa de divulgación sobre la prehistoria. Recibió el Premio Ondas en dos ocasiones (1954 y 1964), y el Premio Nacional de Radio (1965). Además novelizó gran parte de aquellas historias, que serían publicadas por la editorial Cid. "Dos hombres Buenos", por ejemplo, se publicó entre febrero de 1958 y abril de 1962, alcanzando la enorme cifra de 100 números. "Los Bustamante" se publicaron, también por Cid, entre los años 1962 y 1963, a lo largo de 23 novelas.

En aquellos tiempos José, su mujer Leonor del Corral y sus hijos, se trasladan a Madrid. Había ido quedándose algo sordo y coleccionaba desde vitolas de puro hasta sellos o armas de fuego (a pesar de que era un convencido pacifista).

En 1967 su mujer enferma de leucemia; tras una inútil lucha contra el cánder fallece en el hospital en junio de 1971. Por entonces su marido escribía los guiones radiofónicos de Miss Móniker y en 1972 un grave problema de espalda le imposibilita continuar escribiendo, por lo que tiene que recurrir a dictar a una secretaria; deprimido por no tener a su mujer, se suicidó la madrugada del 7 de noviembre de 1972. La nota que dejó fue sencilla: "No puedo más. Me mato. En el cajón de mi mesa hay cheques firmados", y firmó "Papá". Y debajo: "Perdón".

Other Languages