Invasión de Granada

Invasión de Granada
Parte de la Guerra Fría
US Army Rangers parachute into Grenada during Operation Urgent Fury.jpg
Rangers del Ejército de EE.UU. saltan en paracaídas en Granada durante la invasión.
Fecha 25 de octubre - 15 de diciembre de 1983
(51 días)
Lugar Isla de Granada
Coordenadas 12°03′N 61°45′O / 12.05, 12°03′N 61°45′O / -61.75
Resultado

Victoria decisiva liderada por Estados Unidos

  • Dictadura militar de Hudson Austin derrocada.
  • Fin de la presencia militar cubana.
  • Restauración del gobierno constitucional.
Beligerantes
Bandera de Estados Unidos  Estados Unidos
Bandera de Granada Granada

Asesoría militar:

Comandantes
Bandera de Estados Unidos Ronald Reagan
  • Bandera de Estados Unidos Joseph Metcalf III
Bandera de Granada Hudson Austin   Rendición
  • Bandera de Cuba Pedro Tortolo   Rendición
Fuerzas en combate
Bandera de Estados Unidos 7.300
Bandera de Granada 1.500
Bajas
Bandera de Estados Unidos 19 muertos y 116 heridos[3] Bandera de Granada 45 militares y 358 heridos
  • Bandera de Cuba 25 muertos, 59 heridos y 638 prisioneros[4]
Al menos 24 civiles muertos
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La Invasión de Granada, operación militar de nombre en código Urgent Fury (Furia Urgente), fue una invasión de la nación insular de Granada por los Estados Unidos y varias otras naciones caribeñas en respuesta al golpe de Estado de Hudson Austin y su alianza militar cubano-soviética. El 25 de octubre de 1983 los Estados Unidos, Barbados, Jamaica y miembros de la Organización de Estados del Caribe Oriental desembarcaron buques en Granada, derrotaron a la resistencia granadina y cubana y derrocaron el gobierno de Austin.

Antecedentes

El 13 de marzo de 1979, un golpe de Estado incruento, liderado por Maurice Bishop, el líder del Movimiento New Jewel, derrocó al gobierno de Eric Gairy para establecer un gobierno que fue acusado de adherirse al marxismo-leninismo y de alinearse con la Unión Soviética y Cuba. El gobierno de Bishop fue acusado de promover la militarización de su país, el que mantenía un pequeño ejército. El gobierno también comenzó a construir un aeropuerto internacional con la ayuda de Cuba cuyas dimensiones eran desproporcionadamente mayores para el uso de vuelos comerciales. El Presidente de EE.UU. Ronald Reagan señaló a este aeropuerto y varios otros sitios como evidencia de la amenaza potencial de Granada hacia los Estados Unidos. El gobierno de EE.UU acusó a Granada de construir instalaciones para ayudar a la militarización soviético-cubana en el Caribe, y de ayudar al transporte soviético y cubano de armas a los insurgentes centroamericanos. Sin embargo, el gobierno de Bishop afirmaba que el aeropuerto estaba siendo construido para albergar a los aviones comerciales que llevaban turistas.

El 19 de octubre de 1983, una facción igualmente socialista liderada por el viceprimer ministro Bernard Coard se hizo con el poder de Bishop; las fuerzas de Coard posteriormente ejecutaron a Bishop a pesar de las masivas protestas a su favor. Huston Austin se autoproclamó primer ministro con el apoyo de Coard y sus aliados. El Gobernador General de Granada, Paul Scoon, fue puesto bajo arresto domiciliario.

La Organización de Estados del Caribe Oriental (OECS) pidió ayuda a los Estados Unidos, Barbados y Jamaica. Según Mythu Sivapalan del New York Times ( 19 de octubre de 1983), este llamamiento formal era a instancias del gobierno de EE.UU., que había decidido tomar acciones militares contra el régimen de Austin y Coard. Los oficiales de EE.UU. citaron el golpe y la inestabilidad política general en un país cerca de sus propias fronteras, así como la presencia de estudiantes de medicina estadounidenses en la Universidad de St. George de Granada, como las razones para la acción militar. Sivapalan también expuso que la última razón fue citada para ganar apoyo público, más que como una razón legítima para la invasión, ya que menos de 600 de los 1.000 civiles no granadinos en la isla eran de los EE.UU.:[5]

«Tanto Cuba como Granada, cuando vieron que los buques estadounidenses estaban dirigiéndose hacia Granada, enviaron mensajes urgentes prometiendo que los estudiantes estadounidenses estaban sanos e instaron que no ocurriera una invasión. [...] No hay indicios de que la administración hiciera un decidido esfuerzo para evacuar a los estadounidenses pacíficamente. [...] Los oficiales han reconocido que no hubo ninguna intento de negociación con las autoridades granadinas.»

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