Intentos españoles de reconquista de México

Intentos españoles de reconquista de México
Guerras de independencia hispanoamericanas
Acción militar en Pueblo Viejo.jpg
La Victoria de Tampico de 1829
Fecha1821 - 1829
LugarMéxico y Cuba
ResultadoVictoria mexicana y consolidación de su independencia.
Cambios territorialesSan Juan de Ulúa pasa a formar parte de México.
Beligerantes
Bandera Histórica de la República Mexicana (1824-1918).svg
México
Flag of Spain (1785–1873, 1875–1931).svg
Imperio español
Comandantes
Pedro Sainz de Baranda
David Porter
Antonio López de Santa Anna
Francisco Lemaur
Isidro Barradas
José Coppinger
Melitón Pérez del Camino

Los intentos de reconquista española de México son los enfrentamientos bélicos ocurridos hasta 1829 entre la recién nacida nación mexicana y España, que pretende restaurar la autoridad de la monarquía de Fernando VII en las Indias.[1]

A pesar de que México alcanzó su independencia en 1821, de la firma de los Tratados de Córdoba y del retiro del ejército español del territorio continental mexicano, España no reconoció la independencia de México hasta el 28 de diciembre de 1836, cuando se firmó un tratado de paz entre ambas naciones. Por esta razón y por la presencia de los españoles replegados en San Juan de Ulúa —a unos cuantos kilómetros de la costa de Veracruz— y Cuba, México consideraba amenazada su independencia. Este país intentó apoderarse de dichas posiciones, ganando San Juan de Ulúa en 1825 a pesar de los refuerzos enviados por los españoles, pero perdiendo en Mariel (Cuba) en 1828. Más tarde, España envió una expedición hacia el territorio mexicano encabezada en 1829 por Isidro Barradas que, procedente de Cuba, llegó a Tampico. El plan de los españoles era recuperar lo que fue Nueva España y a partir de ahí, lanzarse a la reconquista de sus antiguos dominios. Sin embargo, fueron derrotados por las fuerzas de Antonio López de Santa Anna el 11 de septiembre de 1829.

Aunque la mayor parte de los sucesos de las guerras de independencia hispanoamericana ocurrieron durante el período que va desde el establecimiento de las juntas soberanas en 1808 hasta la derrota de los españoles en El Callao (Perú) ocurrida en 1826,[3]

Disputa por San Juan de Ulúa

Los días como país independiente de México comenzaron el 27 de septiembre de 1821, día en que se consuma la Independencia de México. Sin embargo, esto no eximía de los peligros recién adquiridos con ello y las amenazas de reconquista que seguían latentes. A lo largo del siglo XIX, existieron diversos amagos extranjeros que pusieron en peligro la seguridad nacional y expusieron las debilidades de poder naval con las que México contaba. Es entonces, que el primer ministro del despacho de guerra y marina, Antonio de Medina Miranda, temiendo algún acto de reconquista preparaba las primeras indicaciones y planes para tomar el castillo de San Juan de Ulúa, que después de la entrada del Ejército Trigarante era el último bastión en poder del gobierno español. El general José García Davila, gobernador español de Veracruz, se había comprometido con Antonio López de Santa Anna la fortaleza de San Juan de Ulúa con 200 soldados de infantería, artillería y municiones del puerto, así como más de 90 000 pesos del gobierno español, hecho que al parecer no causó mucho eco al principio en la política mexicana. No obstante, al poco tiempo la escasa fuerza con la que se había atrincherado Dávila se incrementó a 2000 soldados que España envió de Cuba para desde ahí buscar la reconquista de México. El gobierno mexicano optó por designar a Manuel Rincón como gobernador. Este hecho causó mucha preocupación al emperador Agustín de Iturbide, pues no se contaba con navíos para atacar la fortaleza ni con artillería pesada para atacar por tierra, por lo que optó por las negociaciones con los españoles, que aunque no llevaron a ningún acuerdo, sí se vivieron tiempos de paz entre las dos facciones.

Oficial dragón mexicano de 1826.

La llegada de Santa Anna al gobierno de la ciudad el 10 de septiembre de 1822 marca otro episodio de las negociaciones entre las autoridades mexicanas de Veracruz y las españolas de San Juan de Ulúa, en las que éstas se vuelven críticas, y más aún cuando el gobierno español releva de su cargo a Dávila para colocar en su lugar a Francisco Lemaur.[5]

Después del bombardeo del puerto por los españoles, el gobierno mexicano decidió poner fin a los intentos de reconquista española, a pesar de no contar con una marina de guerra adecuada para cumplir el objetivo, expidiendo el 8 de octubre de 1823 el decreto del bloqueo de San Juan de Ulúa.[6]​ Para cumplir el objetivo, José Joaquín de Herrera —secretario de Marina y Guerra del gobierno mexicano— se presentó ante el Congreso expresando la urgencia gubernamental de adquirir todo tipo de embarcaciones de guerra para bloquear y atacar a los españoles que se encontraban en la fortaleza y que recibían refuerzos y víveres desde Cuba. Con ello se compró una escuadra que se puso al mando de Pedro Sainz de Baranda y Borreiro, que rindió a San Juan de Ulúa el 23 de noviembre de 1825.