Instituto para las Obras de Religión

Instituto para las Obras de Religión
Istituto per le Opere di Religione
Logo IOR.jpg
Banco central de Santa Sede
Sede Ciudad del Vaticano
Fundación 1942 por S.S. Pio XII
Propietario Santa Sede
Divisa Euro
EUR ( ISO 4217)
[ editar datos en Wikidata]

El Instituto para las Obras de Religión o IOR (en italiano: Istituto per le Opere di Religione), conocido popularmente como el Banco Vaticano, es una institución de la Iglesia católica situada en la Ciudad del Vaticano. Fue fundado por el papa Pío XII en 1942 con el propósito de conservar y administrar los bienes confiados al Instituto por personas físicas o jurídicas que tengan por objetivo actividades religiosas o caritativas.[3]

Funcionamiento

Aunque popularmente es conocido como el Banco Vaticano, técnicamente no lo es, ya que el Instituto para las Obras de Religión no tiene fines de lucro y tampoco presta dinero o realiza inversiones directas. Sí tiene la obligación de mantener la capitalización de la entidad y el dinero de sus clientes, por lo que el capital recibido se invierte en bonos de Estado, en obligaciones y en el mercado interbancario.[4]

El IOR administra fondos por un valor de 7 000 millones de euros y cuenta con casi 19 000 usuarios, de los cuales unos 5 200 son instituciones católicas, que tienen la titularidad de más del 85% de los fondos administrados; y 13 700 son personas entre las que se encuentran religiosos, empleados de la Ciudad del Vaticano y otros autorizados, como pueden ser los enviados diplomáticos ante la Santa Sede.[1]

Tras haberse visto afectado por la bancarrota del Banco Ambrosiano y varios escándalos, en la actualidad está llevando a cabo un proceso de transparencia, para el cual se harán públicos informes anuales sobre su situación financiera y en noviembre de 2013 fue contratada la empresa auditora Ernst & Young para la realización de auditorías externas a fin de descartar irregularidades.[5]

En 
2010 el 
papa 
Benedicto XVI promulgó en una nueva ley para prevenir el 
lavado de dinero y una de sus últimas decisiones antes de 
renunciar al papado fue la del nombramiento del 
abogado 
alemán 
Ernst von Freyberg, perteneciente a la 
Orden de Malta, como director de la entidad.[8] 

En este marco, el 1 de octubre de 2013 el Instituto hizo público su informe anual por primera vez en sus 125 años de historia. En él se detalla un beneficio neto de 86,6 millones de euros en el año 2012; cantidad que permitió al IOR aportar una contribución de 54,7 millones de euros al presupuesto de la Santa Sede.[9]

Other Languages