Innato o adquirido

Innato (o natura-nurtura, traducción muy literal del original en inglés nature-nurture, "naturaleza-crianza") es una expresión referente al antiguo debate respecto a si las características físicas, las enfermedades orgánicas, los trastornos emocionales o incluso el comportamiento de los individuos tienen un origen innato (genético, de nacimiento) o si su origen es social, ambiental, es decir, si se derivan de la educación, de la crianza familiar El debate tenía que ver, pues, con la importancia relativa de las cualidades innatas de un individuo (el entonces llamado nativismo psicológico o innatismo) y las experiencias personales (la crianza, es decir, el empirismo o conductismo) en la determinación o causa de las diferencias individuales en los rasgos físicos y conductuales.

La frase fue acuñada por el científico británico de la era victoriana Francis Galton,[4] debido a su simplificación binaria de dos parámetros que en realidad se hallan entrelazados en una red compleja.

La postura de que los seres humanos adquieren todos o casi todos sus rasgos conductuales a partir de la crianza decía que somos una tabula rasa ("pizarra en blanco"). Este asunto se consideraba antes una división apropiada de las influencias ambientales, pero desde que se sabe que el funcionamiento de ambos tipos de factores (ambientales y hereditarios) interactúan en el desarrollo de un individuo muchos especialistas de las ciencias del comportamiento consideran, en la actualidad, que el debate ya no tiene sentido y que representa un periodo ya superado en la historia del conocimiento.[12] En otras palabras, la idea de que o bien la naturaleza (lo genético, lo hereditario) o bien la crianza (lo aprendido, la educación, el medio ambiente familiar y social) determina el comportamiento es una especie de falacia de una sola causa.

En las ciencias sociales, este debate puede compararse con el debate structure versus agency, es decir, socialización contra autonomía individual. Para saber más sobre la relación entre el debate innato-adquirido y el lenguaje y otros aspectos universales del ser humano, véase también nativismo psicológico.

Enfoque científico

Para dirimir los efectos de los genes y del ambiente, los genetistas conductuales llevan a cabo estudios sobre la adopción y sobre los gemelos. Los genetistas conductuales no suelen usar el término adquirido para explicar el porcentaje de la varianza correspondiente a un rasgo específico (por ejemplo, el coeficiente intelectual ( CI) o los cinco rasgos de la personalidad) que pueden atribuirse a efectos del medio ambiente. Por el contrario, se distinguen dos tipos distintos de efectos ambientales: factores familiares compartidos (los compartidos por los hermanos, lo que los hace más similares) y los factores no compartidos (los que afectan únicamente a cada uno de los individuos, lo que los hace distintos). A fin de expresar el porcentaje de varianza que se debe al componente "adquirido", los genetistas conductuales generalmente hacen referencia a la heredabilidad de un rasgo.

Con respecto a los cinco grandes rasgos de la personalidad y al CI de los adultos en la población general en los Estados Unidos, el porcentaje de la varianza general que puede atribuirse a efectos familiares compartidos por lo general no se toma en cuenta.[13] Por otra parte, se cree que la mayor parte de los rasgos pueden heredarse al menos parcialmente. En este contexto, se cree que el componente "heredado" de la varianza es más importante que el que se atribuye a la influencia de la crianza familiar.

En su libro The Nurture Assumption, nominado al Premio Pulitzer, Judith Harris afirma que lo adquirido, definido tradicionalmente desde el punto de vista de la crianza familiar, no explica de manera eficaz la varianza de la mayor parte de los rasgos (como, por ejemplo, el CI adulto y los cinco grandes rasgos de la personalidad) en la población general de los Estados Unidos. Por el contrario, ella sugiere que son más importantes los grupos de pares o una serie de factores ambientales aleatorios (es decir, todos aquellos que son independientes de la crianza familiar) que los efectos ambientales familiares.[15]


Solamente en contados casos es correcto decir que un rasgo es debido casi en su totalidad a la naturaleza. En el caso de la mayor de las enfermedades identificadas como genéticas, tales como el mal de Huntington, hay una correlación aproximada del 99,9 % entre poseer el gen identificado y poseer el mal y una correlación similar en no poseer ninguno de las dos. Por el contrario, rasgos como el lenguaje nativo son enteramente determinados: los lingüistas han encontrado que cualquier niño (con capacidad suficiente de aprender un lenguaje cualquiera) puede aprender cualquier lenguaje humano con igual facilidad. De todos modos, con virtualmente todos los rasgos psicológicos, hay una mezcla intermedia de innato y adquirido, y las opiniones acerca de la importancia relativa de cada una a menudo varían ampliamente.

Algunos ejemplos de rasgos ambientales, interactivos y genéticos:

Predominantemente ambientales Interactivos Predominantemente genéticos
Lenguaje Altura Tipo de sangre
Religión Peso Color de ojos
Color de piel
Coeficiente de inteligencia

Steven Pinker (2004) ha descrito varios ejemplos:

Los rasgos concretos de comportamiento que patentemente dependen del contenido provisto en la casa o la cultura -qué lenguaje se habla, qué religión se practica, qué partido político se fomenta- no son hereditarios, pero aquellos rasgos que reflejan ciertos talentos y temperamentos subyacentes – qué tan avanzada está una lengua en cada persona, qué tan devota, liberal o conservadora es- son parcialmente hereditarios.

Cuando los rasgos son determinados por una interacción compleja de genotipos y medio ambiente, resulta posible medir la capacidad hereditaria de un rasgo en una determinada población de individuos. De todos modos, muchos observadores, al encontrar un rasgo que tiene un cierto porcentaje de capacidad hereditaria, imaginan contribuciones aditivas no-interactivas de genes y medio ambiente en dichos rasgos; es como si se pensara que el grado de un rasgo está compuesto por dos "baldes", genes y medio ambiente, cada uno capaz de contener cierta capacidad para el rasgo. Pero aun para una capacidad hereditaria intermedia, un rasgo está siempre modificado por ambas variables: la genética y el medio ambiente en que la gente se desarrolla, meramente con mayor o menor plasticidad asociada con estas medidas de capacidad hereditaria.

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