Inmigración en el Perú

La inmigración en Perú es el movimiento migratorio de personas que se ha producido desde las épocas de los primeros inmigrantes 10 000 años a.C. aproximadamente, la cual fue una épica acción de descubrimiento y conquista, indicando que aquellos primeros movimientos producidos hacia Perú fueron mediante la ruta del Estrecho de Bering, es decir fundamentado en la Teoría Genética, con origen en las estepas entre Mongolia y Kazajistán, esto por el similar fenotipo de los habitantes originarios peruanos con las poblaciones originarias de Norteamérica y de la mezcla de estas dos regiones de Asia. Sin embargo, esta primera inmigración a Perú fue mucho más reciente que la producida al sur del continente americano que todo hace indicar se originó en la región melanésica. Luego inmigraciones de la época del Virreinato, con españoles y africanos, a lo largo de su época republicana y hasta nuestros días, con los movimientos migratorios más importantes de Italia y Asia (principalmente desde China, luego Japón y, en menor medida de alemanes, ingleses, franceses, portugueses, croatas, árabes y judíos).

En Perú se encuentran diversas colectividades de ascendencia de diversos países europeos, debido principalmente a que se trató de una migración por lazos familiares, vecinales y de amistad, ocurrido desde mediados del virreinato del Perú, venían fundamentalmente como prestadores de servicios, profesionales, comerciantes, inversores, etc. al próspero virreinato, luego a las épocas de auge económico en la etapa republicana como hasta en nuestros días, es por ello que se encuentran descendientes muy numerosos de determinadas familias especialmente italianas, portuguesas, entre otros.

Los europeos arribados a Perú a pesar de ser pocos fueron tomando posiciones importantes en la vida económica peruana aunque sin llegar a penetrar en las élites. Hubo miembros de la burguesía europea que llegaron como empleados de las grandes casas comerciales de Europa, si bien algunos estuvieron de paso, otros tantos formaron familias con mujeres peruanas radicando definitivamente en el Perú.[1]

Según Giovanni Bonfiglio los peruanos que tienen algún ancestro directo de la migración de los siglos XIX y XX, principalmente europea y en menor medida del resto del continente americano. Podrían representar alrededor del 7% del total nacional,[4]

Inmigración durante la colonia

Movimientos migratorios europeos durante el Virreinato del Perú

La ex Miss Mundo y conductora María Julia Mantilla, es descendiente de los primeros conquistadores que se asentaron en Trujillo.

Durante el virreinato del Perú el flujo migratorio desde Europa hacia el llamado Nuevo Mundo estuvo a cargo de la Casa de contratación de Sevilla; esta institución debió encargarse del registro de los viajeros pero en la práctica no todos los españoles que obtenían permiso para viajar a América lo hicieron, así como no todos los que arribaron a América tenían permiso para hacerlo.[5]

Hasta el siglo XVI los españoles no superaban los 200 mil en toda América, de los cuales poco más del 30% fueron andaluces, un 28% fueron de Extremadura y Castilla La Mancha, y un 39% fueron de León y Castilla La Vieja. Durante éste periodo también ingresaron algunos españoles del norte, judíos, lusitanos, genoveses, alemanes, griegos y flamencos. En este periodo el carácter de las sociedades americanas estuvo marcado por la influencia extremeña y andaluza.[5]

Durante el siglo XVI el Virreinato del Perú fue el principal polo de atracción para españoles en América, a tal punto que del 100% de españoles arribados al llamado Nuevo Mundo, el 36% lo hacía hacia el Perú virreinal.[5]

Entre 1500 y 1550 el 38% de los españoles en el Virreinato del Perú fueron andaluces, el 26.7% de Castilla, el 14.7% de Extremadura, el 7.6% de León y el 0.8% de Asturias y Galicia. Desde 1550 en adelante se incrementa el número porcentual de extremeños y castellanos en desmedro del porcentaje de andaluces. Ya durante el siglo XVII el porcentaje de inmigración hacia el Virreinato del Perú disminuye aumentando el flujo hacia Nueva España.[5]

A partir de los siglos XVII y XVIII, y a pesar de las penurias y peligros que representaba el viaje transoceánico en esas épocas, muchos españoles arribaban a Sevilla para embarcarse rumbo al nuevo mundo; en la mayoría de los casos se trataba de familiares de españoles ya asentados en América, otros tantos animados por declaraciones de aquellos que regresaban del nuevo mundo hacia España. Al mismo tiempo las leyes fueron endureciéndose a tal medida que se limitaba el ingreso de protestantes, judíos y moros, pues se les consideraba una influencia negativa para los americanos a quienes se les consideraba todavía débiles en la fe; también se prohibió el ingreso de aquellos quienes recién se convertían a la fe católica, los gitanos y los sentenciados por el Santo Oficio. A pesar de estas prohibiciones, algunos sí lograron afincarse en América.[5]

Durante el periodo colonial del territorio peruano, la presencia de extranjeros procedentes de imperios antagónicos a España fue casi inexistente y no llegaron a constituir minorías importante, como es el caso de los extranjeros procedentes de Inglaterra, Francia y Holanda. Hay que destacar también que el término «extranjero», fue muy difuso durante el periodo imperial español que incluía Sicilia, Milán, Alemania, Flandes, Portugal y las colonias griegas.[5]

El mayor flujo de judíos sefardíes durante la colonia se produjo el periodo de persecución judía que desarrolló el reino de Portugal y España, estos judíos dejaron su religión debido a la intolerancia religiosa que se vivía en aquella época.[6] Muchos de los sefardíes que llegaron a Perú en la época colonial eran conversos; casi todos ellos fueron asimilados por la población cristiana en general y muchos de sus descendientes están en la sierra norte del Perú y la selva alta cercana a ella, incluyendo la conexión con Ecuador.

En 1792 del 100% de españoles en el Virreinato del Perú, el 42% se concentraba en Lima, Arequipa y Cusco.[7]

Other Languages