Independencia de Chile

Proclamación y jura de la Independencia de Chile, por Pedro Subercaseaux (1945).[1]

La independencia de Chile corresponde al proceso histórico que permitió la emancipación de Chile del Imperio español, que acabó con el periodo colonial e inició la conformación de una república independiente.

Usualmente, la historiografía define a este periodo como aquel comprendido entre el establecimiento de la Primera Junta Nacional de Gobierno ( 18 de septiembre de 1810) y la abdicación de Bernardo O'Higgins al cargo de director supremo ( 28 de enero de 1823); durante la mayor parte del proceso, se llevó a cabo una guerra entre realistas, partidarios de la monarquía española, y patriotas, partidarios de la independencia.

Este periodo es dividido de acuerdo a tres etapas: la Patria Vieja (1810-1814), la Reconquista o, llamada también por algunos historiadores, Restauración Monárquica o Absolutista (1814-1817) y la Patria Nueva (1817-1823). En tanto, el territorio de Chiloé fue incorporado mediante el tratado de Tantauco en enero de 1826.

Oficialmente, la emancipación de Chile fue declarada el 1 de enero de 1818[4]

Agitación en Chile

Ya en Chile había antecedentes de agitación independentista (concretamente el pintoresco motín de los Tres Antonios), pero parece ser que García Carrasco magnificó el problema tomando diversas medidas arbitrarias, incluyendo el arresto de connotados ciudadanos y su remisión a Lima. Esto, sumado a su involucramiento en un bullado caso de contrabando descubierto en Topocalma ( Escándalo Escorpión), motivó la presión para que renunciara, lo que por fin se consiguió en 1810.

El militar más viejo de Chile en esa época era Mateo de Toro y Zambrano, por lo que éste tomó interinamente el mando.[5]​ Pero la intranquilidad continuó debido a las turbulencias políticas y bélicas en Europa: tanto el Rey ( Carlos IV) como su hijo (el futuro Fernando VII) habían abdicado (forzadamente) en favor de Napoleón quien a su vez había instalado a su hermano José Bonaparte, conocido por el apodo de "Pepe Botella", como rey de España. Al mismo tiempo, el ideal independentista cobraba fuerzas impulsado tanto por ideas ilustradas y liberales como por el desarrollo de sectores sociales locales independientes del patronazgo real o de su nacimiento en la península.