Incineradora de residuos sólidos orgánicos

Planta de incineración de Darmstadt ( Hesse, Alemania)

Una incineradora de desechos orgánicos sólidos es un sistema de tratamiento de la basura proveniente de los desechos orgánicos sólidos, el cual consiste en incinerar a altas temperaturas los desechos sólidos, con lo que se reduce su volumen un 95% y su peso hasta un 80%. Si no se implantan sistemas de filtros en la combustión resultan cenizas, escoria o residuos inertes y gases tóxicos que pueden afectar gravemente a la salud de las personas.

Funcionamiento, ventajas e inconvenientes

Esta tecnología aporta una serie de ventajas:

  • Reducción en peso y volumen (95%) de los residuos.
  • Alta disponibilidad y fiabilidad.
  • Valorización energética de los residuos.
  • Disminución de la necesidad de vertederos.
  • Valorización de escorias y cenizas.


Sin embargo las incineradoras requieren un coste elevado en sentido económico y de salud. Entre los inconvenientes destacan:

  • Altos costes de explotación (250 millones de euros para una planta de tratamiento de unas 450.000 ton/año)
  • Sistema de tratamiento de gases complejo y costoso
  • Tiempos largos de preparación del proyecto y de construcción
  • Rechazo social ya que existen grandes cuestionamientos con respecto a los impactos ambientales. No existen parámetros claros para medir la cantidad de gases que se emiten y de cómo pueden estos contaminar. Además las cenizas resultantes son altamente tóxicas.

Estas razones han hecho que se valoren grandes impactos ambientales, tanto a la atmósfera, como a los suelos y hasta los mantos acuíferos. La insostenibilidad de este sistema a nivel social, ambiental y económico ha volcado la mirada hacia otras alternativas como basura cero (aplicada en San Francisco EEUU)[1] donde se intenta atacar el problema desde su raíz, apelando a repensar los hábitos de consumo y producción y apostando hacia una rentabilidad donde se recicle y se reutilice y no se sobreexploten los recursos naturales.

Other Languages