Incidente de Mukden

Expertos japoneses inspeccionando la zona donde se produjo el «sabotaje ferroviario», septiembre de 1931.
Soldados japoneses entrando en Mukden.

El incidente de Mukden ( 18 de septiembre de 1931), también conocido como el incidente de Manchuria o incidente del 18-9, tuvo lugar en el sur de Manchuria, cerca de Mukden (盛京; hoy Shenyang), en donde un tramo del ferrocarril del Sur de Manchuria, gestionado por una compañía de propiedad japonesa, fue dinamitado. Oficiales ultranacionalistas japoneses volaron una sección mínima del ferrocarril junto a la ciudad.[2]

Tanto la validez de los distintos acuerdos entre las dos naciones como su interpretación enfrentaba a los Gobiernos chino y japonés.[4]

Durante el verano de 1931, el número de choques entre chinos y japoneses en Manchuria creció.[6]

La voladura del tramo de vía la noche del 18 de septiembre de 1931, supuestamente realizada por soldados chinos,[7]

Antecedentes

Japón y Manchuria

Tras la guerra ruso-japonesa (1904–1905), Japón había relevado a Rusia como potencia extranjera dominante en el sur de Manchuria. Los planes militares del imperio japonés de 1923 definían a la URSS como el probable enemigo en la siguiente guerra, y numerosos oficiales se mostraban descontentos con la situación militar japonesa. Consideraban que era necesario reforzar las fuerzas mecanizadas del Ejército y lograr el control de Manchuria para poder enfrentarse con éxito a los soviéticos.[10]

Nacionalismo chino y planes militares japoneses

El general Yoshitsugu Tatekawa, responsable del departamento de espionaje del Estado Mayor (el «segundo departamento») se mostró favorable al uso de la fuerza en Manchuria y no impidió el estallido del incidente en septiembre de 1931.

La situación empeoró con el éxito de la Expedición del Norte del Kuomintang, que deseaba reunificar China e incluía los territorios bajo control japonés en sus planes; la expansión de sus partidarios por Manchuria con el permiso del caudillo militar de la región, el «joven mariscal» Zhang Xueliang, inquietó al Gobierno nipón.[14]

La situación en Manchuria tenía otros aspectos importantes para los militares: estos temían que el Gobierno volviese a reducir el presupuesto militar por la crisis económica y accediese a reducir el Ejército en la próxima conferencia internacional de desarme, prevista para febrero de 1932.[18]

Intentos de conciliación y crecimiento de la tensión bilateral

Durante la primavera de 1931, el embajador japonés en funciones —el Gobierno chino se había negado a otorgar credenciales al candidato propuesto por Tokio por su historial de relaciones con el país— trató de dirimir las diferencias con el Gobierno de Nankín.[4]

Aspecto de Pionyang tras los disturbios antichinos desatados por el incidente de Wanpaoshan en el verano de 1931.

A finales del verano de 1931, las relaciones bilaterales entre China y Japón habían empeorado peligrosamente.[5]

Parte de la tensión se debía al deseo japonés de que las autoridades chinas reconociesen su derecho a comerciar y arrendar tierras en Manchuria y su especial interés en la región; tanto el Gobierno chino como el movimiento nacionalista rechazaban estas pretensiones.[3]

Aunque el Estado Mayor japonés creía posible dirimir las diferencias mediante la negociación con Zhang, los mandos del Ejército de Kwantung exigían el uso de la fuerza y la ocupación militar de Manchuria.[4]

Confabulación

El coronel Seishirō Itagaki, del Estado Mayor del Ejército de Kwantung y responsable de la sección de espionaje,[18]

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