Imperio austríaco

Kaisertum Österreich
Imperio de Austria

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1804-1867

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Bandera Escudo
Bandera Escudo
Lema nacional: Alles Erdreich ist Österreich untertan (alemán: Todo el mundo está sujeto a Austria)
Himno nacional: Gott erhalte Franz den Kaiser
Ubicación de Austria
Extensión del Imperio austríaco en 1815.
Capital Viena
48°12′N 16°21′E / 48.200, 48°12′N 16°21′E / 16.350
Idioma oficial Alemán, húngaro, checo, polaco, croata, rumano, esloveno, eslovaco, serbio, ruteno e italiano
Religión Católica
Gobierno Monarquía absoluta
Período histórico Nuevo Imperialismo
 • Abdicación de Francisco II 1804
 •  Compromiso Austrohúngaro 1867
Superficie
 • 1804 698 700 km²
 • 1918 681 727 km²
Moneda Florín (Gulden)

El Imperio austríaco (en alemán: Kaisertum Österreich) fue fundado en 1804 como reacción a la creación del Primer Imperio francés bajo Napoleón I. El primer emperador de Austria fue Francisco I, también ostentando el título de emperador Sacro-Romano con el nombre de Francisco II. Más tarde abdicaría de éste cuando el imperio fue abolido en la reorganización napoleónica de Alemania en 1806.[1] Para mantener su título imperial elevó a Austria de la categoría de archiducado a la de imperio.

Historia

Creación del Imperio austríaco

Francisco I de Austria.
La Corona Imperial, antigua propiedad de Rodolfo II.

Se llevaron a cabo cambios en la configuración de la naturaleza del Imperio austríaco durante las conferencias en Rastatt (1797-1799) y Ratisbona (1801-1803). El 24 de marzo de 1803, el retiro Imperial (en alemán: Reichsdeputationshauptschluss) fue declarado, este redujo considerablemente el número de territorios administrativos de 81 a 3 y de las ciudades imperiales de 51 a 6. Esta medida estaba destinada a sustituir la vieja constitución del Sacro Imperio Romano Germánico, pero la consecuencia real del Retiro Imperial fue el fin del Sacro Imperio. Teniendo en cuenta un cambio significativo, Francisco II creó el título de emperador de Austria, y sus sucesores fueron abandonando el título de emperador del Sacro Imperio Romano Germánico a partir del 1806.

La caída y disolución del Imperio se vio acelerada por la intervención francesa, en septiembre de 1805. El 20 de octubre de 1805, un ejército austríaco encabezado por el general Karl Mack von Leiberich fue derrotado por los ejércitos franceses cerca de la ciudad de Ulm. La victoria francesa resultó en la captura de veinte mil soldados de Austria y de muchos cañones. El ejército de Napoleón obtuvo una nueva victoria en la batalla de Austerlitz, el 2 de diciembre de 1805. A la luz de estos acontecimientos, Francisco se vio obligado a negociar con los franceses del 4 de diciembre al 6 de diciembre de 1805. Estas negociaciones concluyeron con un armisticio el 6 de diciembre de 1805.

Las victorias francesas alentaron a gobernantes de ciertos territorios imperiales a hacer valer su independencia formal del Imperio. El 10 de diciembre de 1805, el príncipe elector de Baviera, que era duque, se proclamó rey, seguido por el duque-elector de Wurtemberg, el 11 de diciembre. Finalmente, el 12 de diciembre, al margrave de Baden se le dio el título de Gran Duque. Además, cada uno de estos nuevos países firmó un tratado con Francia y se convirtieron en sus aliados. El Tratado de Presburgo entre Francia y Austria, firmado en Presburgo (hoy Bratislava, Eslovaquia) el 26 de diciembre, amplió el territorio de los aliados alemanes de Napoleón, a costa de la derrotada Austria.

El 12 de julio de 1806, se estableció la Confederación del Rin, esta comprendía 16 países. Esta confederación, bajo la influencia francesa, puso fin al Sacro Imperio Romano Germánico. El 6 de agosto de 1806, incluso Francisco tuvo que reconocer el nuevo estado de cosas y proclamó la disolución del Sacro Imperio Romano Germánico.

Cuando, el 11 de agosto de 1804, Francisco II asumió el título de primer emperador de Austria, el imperio se extendía desde la actual Italia a la actual Polonia y los Balcanes. La composición multinacional del Imperio se ilustra por el hecho de que su población se componía de alemanes, checos, polacos, rumanos, húngaros, italianos, ucranianos, croatas, eslovacos, eslovenos, serbios y numerosas nacionalidades más pequeñas. El emperador de Austria no sólo gobernaba como tal, sino que también ostentaba el título de rey de Hungría, Bohemia, Croacia, Eslavonia y Dalmacia, y comandaba el ejército multinacional del Imperio, siendo su título Kaiserliche-Königliches Armée (Ejército Real Imperial). El Imperio tenía una estructura centralista, aunque se permitió cierto grado de autonomía a Hungría, que fue gobernado por su propia dieta, y el Tirol.

Período Biedermaier (1815-1848)

Klemens von Metternich

Klemens von Metternich se convirtió en ministro de Asuntos Exteriores en 1809. También ocupó el cargo de canciller del Estado a partir de 1821 hasta 1848, tanto en el reinado de Francisco I y de su hijo Fernando I. Bajo el control de Metternich, el Imperio austriaco entró en un período de censura y estado policial entre los años 1815 y 1848, conocido como el «Período Biedermaier» o «Período Vormärz». Este último término hace referencia al período anterior a la revolución de marzo de 1848. Metternich mantuvo una firme mano en resistir las libertades constitucionales exigidas por los liberales. Se gobernaba por la costumbre y decretos imperiales (Hofkanzleidekrete). Era conocido por sus fuertes puntos de vista conservadores y el enfoque en la política. Las políticas de Metternich estaban fuertemente en contra de la revolución y el liberalismo. En su opinión, el liberalismo era una forma de revolución legalizada. Metternich creía que la monarquía absoluta era el único sistema adecuado de gobierno. Esta noción influyó en su antirrevolucionaria política para asegurar la continuidad de la monarquía de los Habsburgo en Europa.

Bajo Metternich, revueltas nacionalistas en Austria, el norte de Italia y los estados alemanes fueron aplastadas por la fuerza. En casa, siguió una política similar para suprimir los ideales revolucionarios y liberales. Se emplearon los Decretos de Karlsbad de 1819, en los cuales se aplica estricta censura en la educación, la prensa y la expresión para reprimir conceptos revolucionarios y liberales. Metternich también utiliza una red de espionaje de amplio alcance para desalentar el malestar.

El ministro tuvo una amplia libertad en política exterior bajo el reinado de Francisco I. Francisco murió en 1835. Esta fecha marca el declive de la influencia de Metternich en el Imperio austriaco. El Heredero de Francisco fue su hijo Fernando I, pero este sufría de una enfermedad mental que le impedía gobernar. La dirección del imperio austriaco se transfirió a un Consejo de estado que lo compone Metternich, el hermano de Francisco I, el archiduque Luis, y el conde Franz Anton Kolowrat, que más tarde se convirtió en el primer ministro-presidente del Imperio austríaco. Las revoluciones de 1848 en el Imperio austriaco obligaron la renuncia de Metternich. Metternich es recordado por su éxito en mantener el statu quo y la influencia de los Habsburgo en los asuntos internacionales.

Los historiadores a menudo recuerdan la era Metternich como un período de estancamiento: El Imperio austriaco no luchó guerras exteriores, ni tampoco se sometió a ninguna reforma interna radical. Sin embargo, también se considera como un período de crecimiento económico y de prosperidad en el Imperio austriaco. La población de Austria se elevó a 37,5 millones en 1843. La expansión urbana también se produjo y la población de Viena llegó a 400 000. Durante la era de Metternich, el Imperio austriaco también mantuvo una economía estable y alcanzó un presupuesto casi equilibrado, a pesar de tener un déficit importante después de las guerras napoleónicas.

Revoluciones de 1848

Barricada en Viena.

A partir de marzo de 1848 a noviembre de 1849, de forma simultánea al ciclo revolucionario europeo, iniciado en Francia y conocido historiográficamente como la revolución de 1848, El Imperio se vio amenazado por los movimientos revolucionarios, la mayoría de los cuales eran de carácter nacionalista. Además de eso, las corrientes liberales e incluso socialistas resistieron el conservadurismo de larga data del imperio.

Además de su condición ideológica liberal, que cuestionaba frontalmente los principios absolutistas del sistema político, la actividad revolucionaria tenía un fuerte carácter nacionalista, lo que era especialmente grave para un Estado multinacional, gobernado desde Viena pero compuesto por múltiples minorías étnicas en proceso de definición como naciones (alemanes, húngaros, rumanos, italianos, diferentes tipos de eslavos -polacos, checos, eslovacos, rutenos (ucranianos), eslovenos, croatas, bosnios, serbios-, etc.), cada una de ellas con distintas aspiraciones, incompatibles entre sí (autonomía, independencia o incluso imposición hegemónica sobre otras).

Revolución en el Reino de Hungría

Capitulación del ejército húngaro en Világos.

A diferencia de las otras, la revolución en Hungría llegó a convertirse en una guerra por la independencia húngara del Imperio austriaco. La Revolución comenzó el 15 de marzo de 1848 con eventos poco violentos en Pest y Buda, seguidos por insurrecciones a lo largo del reino, que permitieron a los reformistas húngaros declarar la autonomía de Hungría dentro del Imperio Habsburgo. No obstante, luego de que la revolución fuera sofocada y de que Francisco José I sucediera en el trono a su tío Fernando I como emperador, rehusó aceptar la independencia de Hungría. Durante la guerra civil subsecuente, los magiares junto con los revolucionarios extranjeros tuvieron que luchar contra el ejército austriaco, pero también contra los serbios, croatas, eslovacos y alemanes que habitaban territorios del Reino de Hungría, quienes poseían sus propias ideologías nacionales y estaban en contra de aceptar un dominio de los magiares.

Inicialmente, las fuerzas húngaras (Honvédség) consiguieron varias victorias contra el ejército austriaco (en la batalla de Pákozd en septiembre de 1848 y en la batalla de Isaszeg en abril de 1849), con lo cual Hungría declaró su total independencia de Austria en 1849. Debido al triunfo de la resistencia hacia la revolución, Francisco José I tuvo que pedir ayuda al zar de Rusia, Nicolás I, y el ejército ruso invadió Hungría dando lugar a antagonismos entre las partes húngaras y rusas. Después de que Viena fuera recuperada por las fuerzas imperiales, el general Windisch-Graetz y 70 000 soldados fueron enviados a Hungría para acabar con la última amenaza para el Imperio austriaco. Para fines de diciembre, el gobierno húngaro evacuó Pest.

Julius Jacob von Haynau, el jefe del ejército austriaco que sucedió en el gobierno de Hungría por pocos meses, ordenó la ejecución de los caudillos húngaros del ejército en Arad y del primer ministro Batthyány en Pest. De esta forma, sucedió el evento conocido como la ejecución de los 13 Mártires de Arad el 6 de octubre de 1849.

Los años de Bach

Alexander von Bach

Después de la muerte de Félix de Schwarzenberg en 1852, el Ministro del Interior Alexander von Bach dicta en gran medida la política en Austria y Hungría. Bach centraliza la autoridad administrativa en el Imperio austriaco, pero también recibe la aprobación de políticas reaccionarias que redujeron la libertad de prensa y el abandono de los juicios públicos. Más tarde representó la dirección absolutista (o Klerikalabsolutist), que culminó en el concordato del mes de agosto de 1855 que dio a la Iglesia Católica Romana control sobre la educación y la vida familiar. Este período en la historia del Imperio austriaco se conocería como la era del neo-absolutismo o el absolutismo de Bach.

Durante este periodo las cárceles permanecen llenas de presos políticos: por ejemplo durante su administración, el periodista y escritor nacionalista checo Karel Havlíček Borovský fue expatriado por la fuerza (1851-1855) a Brixen. Este exilio socavo la salud de Borovský y murió poco después. Este asunto ganó a Bach una muy mala reputación entre los checos que posteriormente llevó al fortalecimiento del movimiento nacional Checo.

Sin embargo sus puntos de vista ideológicos relajados (aparte de la de preservar la monarquía) condujeron a un gran aumento en la década de 1850 de la libertad económica. Bajo su gobierno se suprimirán los derechos internos de aduanas, y los campesinos se emanciparan de sus obligaciones feudales.

En el contexto internacional, Austria en su calidad de líder de la Confederación Alemana, participó en la Primera Guerra de Schleswig (1848-1850). Los ducados de Holstein, Sajonia-Lauenburg y Schleswig eran tres feudos principalmente agrícolas, cuyo señor era el rey de Dinamarca, pero la mayoría de su población era alemana. Así, los dos primeros formaban parte de la Confederación Germánica, mientras que Schleswig, no. El 20 de enero de 1848, poco después de su ascenso al trono, Federico VII publicó una nueva constitución para Dinamarca que preveía la anexión de los tres ducados. Esto no dejó indiferente al ministro de asuntos exteriores prusiano Armin-Suckow que presiona al rey de Prusia a intervenir. El imperio austriaco , preocupado por el creciente papel de Prusia en los asuntos de la Confederación Alemana, creyo que un éxito de Prusia en Dinamarca habría sido capaz de aumentar aún más su influencia, lo que llevo al imperio a sumarse a la guerra contra Dinamarca. Finalmente la intervención de la grandes potencias concretamente Gran bretaña y Rusia, hacen que la guerra termine con una victoria para Dinamarca.

Karl Ferdinand von Buol ministro de asuntos exteriores.

En 1853 estallo la Guerra de crimea, el canciller de Austria, Conde Karl Ferdinand von Buol pronto tuvo que hacer frente a la crisis de Oriente. En esta crisis, la posición de Austria era un tenue. La intervención de Rusia para reprimir la revolución húngara de 1848 , y su posterior intervención en nombre de Austria contra Prusia en el tratado de Olmütz en 1850, puso a los austriacos sustancialmente en deuda con zar Nicolás I. Por otro lado, el control permanente de Rusia de los principados del Danubio pondría en peligro en gran medida la posición estratégica de Austria, y los austriacos estuvieron, generalmente en oposición a cualquier expansión de la influencia rusa en los Balcanes. Un ultimátum fue enviado a Rusia para exigir que evacue los Principados. Los rusos estuvieron de acuerdo, y Austria ocupo los Principados durante el resto de la guerra. A medida que el conflicto se prolongó en 1855, Buol envio otro ultimátum a Rusia, esta vez exigiendo que se adhiera a los términos franceses y británicos, o se enfrentara a una guerra con Austria. La política de Buol en la Guerra de Crimea había logrado mantener Austria fuera de la guerra, pero la había aislado, enemistada con Rusia y sin poder impresionar a Francia e Inglaterra.

Las consecuencias de esto fueron a hacerse evidente en 1859. Camillo Benso , el primer ministro de Cerdeña-Piamonte, ansioso de incitar a los austriacos a una guerra en la que sabía que tendría el apoyo de Francia, realiza una serie de provocaciones contra la posición de Austria en Italia. El Piamonte procedió a provocar a Viena con una serie de maniobras militares, lo que provocó con éxito un ultimátum hacia Turín el 23 de abril. Su rechazo fue seguido por una invasión de Austria, y se precipitó la guerra con Francia ( Segunda guerra italiana de la Independencia 1859). Austria esperaba erróneamente apoyo y no recibió ninguno, y el país no estaba preparado para la guerra. Tras una serie de derrotas austriacas finalmente la paz se firmó en Zúrich entre el 10 y el 11 de noviembre. Los Habsburgo cedieron la Lombardía a Francia, que, a su vez, la cedió al Piamonte.

Después de 1859

Barcos austriacos en la batalla de Heligoland. (Guerra de los ducados)
Tropas austriacas durante la guerra de los ducados.

Los acontecimientos internacionales debilitaron gravemente la posición del emperador. En 1860, Francisco José y el Imperio austríaco fueron "amenazados con una crisis de existencia". Las Políticas absolutistas del gobierno no eran populares y estos contratiempos llevaron al malestar interno, el secesionismo de Hungría, la crítica del gobierno de Austria y la alegación de corrupción. Se intentó entonces una solución federalista para los problemas generados por las minorías nacionales, el Diploma de Octubre de 1860, que confería el poder legislativo a un Reichsrat y a una serie de Dietas regionales. Casi inmediatamente después de la aprobación del Diploma, se hizo evidente que no iba a durar mucho tiempo. Las finanzas del imperio continuaron fallando, mostrando además las debilidades de la administración. A pesar de ello, los historiadores han argumentado que el Diploma de octubre comenzó el período "constitucional" del imperio. En consecuencia, el Diploma de octubre (Oktoberdiplom) fue sustituido por la patente de febrero (Februarpatent), la Constitución de 1861 creó un cuerpo legislativo bicameral, el Reichsrat, con la Cámara de los Lores (Herrenhaus) y una Cámara de Diputados (Abgeordnetenhaus). La cámara alta consistió en posiciones designadas y hereditarias, mientras que la cámara baja, la Cámara de Diputados fue designada por las dietas provinciales. Pero la mayoría de las nacionalidades de la monarquía quedaron insatisfechas. El Reichsrat estaba dominado por los liberales, que iban a ser la fuerza política dominante por las próximas dos décadas.

Después de la segunda guerra con Dinamarca en 1864, surgida como consecuencia de la guerra anterior, termino con la victoria de las fuerzas austro-prusianas. La Convención de Gastein resolvió el control de los nuevos territorios, Holstein queda bajo administración austriaca, Schleswig y Lauenburg bajo la administración de Prusia, sin embargo, esto hizo poco para aliviar la rivalidad entre Austria-Prusia sobre la cuestión alemana.

El león prusiano circunda al elefante austriaco.( En referencia sobre el dualismo alemán)

Pero las dificultades internas continuaron. Las dietas sustituyen a el parlamento en 17 provincias, los húngaros presionan por la autonomía, y Venecia se sentía atraída por la Italia unificada.

Aunque Austria y Prusia estuvieron aliadas en la guerra de los Ducados, ninguno de los dos países quedo satisfecho con los acuerdos. Prusia declaro nula la convención de Gastein, invadiendo Holstein. Cuando la dieta alemana respondió votando por una movilización parcial contra Prusia, Bismarck declaró que la Confederación Alemana se había terminado. Austria declaró la guerra al Reino de Prusia el 14 de junio de 1866, dando inicio a la guerra austro-prusiana. Tres días más tarde Italia declaró la guerra a Austria en la tercera guerra de Independencia italiana , estando aliada con Prusia. Aunque los austriacos infligieron graves derrotas a los italianos, ante los prusianos se derrumbaron. Las tropas prusianas consiguieron derrotar decisivamente al ejército austriaco el 3 de julio en la batalla de Sadowa. Tras esta victoria, las tropas prusianas avanzaron hacia el sur y entraron a Eslovaquia el 19 de julio, sin gran oposición y el 22 de julio se enfrentaron a los austriacos en las cercanías de Presburgo, en la batalla de Lámacs, obteniendo otra victoria. Ese mismo día Austria solicitó un armisticio a Prusia.

El 23 de agosto de 1866, con la Paz de Praga quedó disuelta la Confederación Germánica. Prusia se anexó Hannover y Hesse-Kassel; Austria cedió Holstein a Prusia, pagó indemnización de guerra y entregó el Véneto al Reino de Italia al firmar la Paz de Praga. En Austria las consecuencias de la derrota fueron una debilitación del Estado frente a los movimientos nacionalistas de los distintos pueblos que formaban el Imperio, en especial de los húngaros que ya habían protagonizado diversas revoluciones contra el centralismo de los Habsburgo.

Creación de la Monarquía Dual

El acuerdo surgió tras una serie de derrotas austríacas: contra Cerdeña en 1859 y Prusia e Italia en 1866 ( Guerra Austro-Prusiana). Para fortalecer el debilitado imperio y ante las exigencias húngaras que reclamaban una mayor participación en los asuntos de Estado, Francisco José I tuvo una serie de reuniones con miembros de la nobleza de este país que tendrían como resultado la creación de un estado federal dual, donde Hungría sería un Reino que administraría el territorio histórico de la Corona de San Esteban de forma autónoma. En la práctica dos de las nacionalidades del estado, alemanes y magiares, se repartían el poder, aliándose los unos con los polacos y los otros con los croatas (a cambio de una amplia autonomía) para mantenerlo frente al resto. Los eslavos, que al principio presentaron un frente común contra el acuerdo, pronto se dividieron ante las concesiones de control de la Galicia y la rusofilia de los checos y eslavos del sur, ajena a los polacos.

El acuerdo fue en la práctica un pacto entre los nacionalistas magiares y la corona, aceptado por conveniencia por los alemanes y, en menor medida, por polacos y croatas. Los magiares obtuvieron el poder de influir en la política de la otra mitad del país y la ejercieron evitando, por ejemplo, una reforma federal.

De este modo nacería la doble monarquía o K.u.K. (kaiserlich und königlich, en alemán; Imperial y real, en castellano), conocido como el Imperio austrohúngaro, que mantendría el peso político de Austria hasta su derrota en la Primera Guerra Mundial en 1918.

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