Iglesia de san Jerónimo el Real

San Jerónimo el Real
Monumento Nacional ( 1925)
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La iglesia de san Jerónimo el Real de Madrid
Localización
País Flag of Spain.svg  España
División Flag of the Community of Madrid.svg  Comunidad de Madrid
Municipio(s) Madrid
Ubicación Calle de Moreto, 4 (28014)
Información religiosa
Culto Iglesia católica
Diócesis Archidiócesis metropolitana de Madrid
Orden Orden de San Jerónimo
Acceso público Libre
Sitio web [1]

Uso Iglesia
Estatus Iglesia parroquial
Advocación Jerónimo de Estridón

Arzobispo metropolitano Mons. Carlos Osoro Sierra
Párroco Daniel Alberto Escobar Portillo
Historia del edificio
Fundador(es) Reyes Católicos
Construcción 1503–05; 1612 (claustro)
Reconstruccion(es) 1879-82

Arquitecto(s) Enrique Egas, Narciso Pascual y Colomer
Datos arquitectónicos
Tipo Planta de cruz latina, con nave central, crucero y cinco capillas laterales (a cada lado)
Estilo(s) Gótico, neogótico

Torre(s) Dos
Mapa(s) de localización
San Jerónimo el Real ubicada en Madrid
San Jerónimo el Real
San Jerónimo el Real
San Jerónimo el Real (Madrid)
Geolocalización en Madrid
40°24′52.25″N 3°41′28.1″O / 40.4145139, 40°24′52.25″N 3°41′28.1″O / -3.691139
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Fachada de la iglesia de San Jerónimo

El antiguo monasterio de san Jerónimo el Real, conocido popularmente como «Los Jerónimos», fue uno de los monasterios más importantes de Madrid, regido originariamente por la Orden de San Jerónimo. Junto a él existía el llamado Cuarto Real, luego ampliado como Palacio del Buen Retiro en tiempos de Felipe IV.

Del convento subsisten actualmente la iglesia, convertida en parroquia de san Jerónimo, y un claustro renacentista.

Iglesia y convento estuvieron estrechamente ligados a la vida de la Corte y la monarquía española. El templo fue escenario frecuente de funerales, juras de herederos, bodas y proclamaciones regias, siendo la última de éstas la del rey Juan Carlos I.

El claustro fue trazado por fray Lorenzo de San Nicolás, siguiendo los cánones de la arquitectura escurialense.[1] Tras años de abandono durante los siglos XIX y XX, que lo habían llevado a un estado ruinoso, fue incorporado al Museo del Prado como parte de la ampliación diseñada por el arquitecto Rafael Moneo, para lo cual fue desmontado pieza a pieza y reconstruido en el mismo lugar.

Historia

Si bien anteriormente Enrique IV el Impotente había ya mandado construir otro monasterio de jerónimos a orillas del río Manzanares en 1463, y poco después, en 1470 había dotado a la congregación de prebendas y privilegio para recaudar impuestos, es algo después, a finales del siglo XV, cuando los Reyes Católicos ordenan la construcción en Madrid de un monasterio de frailes jerónimos que sirviera de aposento a la Familia Real en sus estancias en la villa. Este monasterio de san Jerónimo se realizó en estilo gótico tardío con influencias renacentistas.

Del monasterio existente hablaba el Cardenal Cisneros en 1516 cuando escribía: «El monasterio de san Jerónimo extramuros de la villa de Madrid, como está aquí la corte la más del tiempo, siempre se aposentan allí las personas reales y otros muchos caballeros de la corte».

En las cortes convocadas en Madrid en el monasterio de san Jerónimo en 1528 por Carlos I, se declaró allí a Felipe de Habsburgo príncipe de Asturias, y fue jurado heredero y sucesor de los reinos.

En el siglo XVI, Felipe II amplía el llamado Cuarto Real, unos aposentos destinados al alojamiento de los monarcas y que sería germen del futuro Palacio del Buen Retiro que crecería junto a San Jerónimo «el Real». El Cuarto Real estaba junto al lado del Evangelio del presbiterio, de tal suerte que el rey podía escuchar misa desde su dormitorio, costumbre que también es patente en el diseño y distribución del Monasterio de El Escorial.

El monasterio y el palacio anexo vivieron su época de mayor esplendor durante el reinado de Felipe IV, que hizo del complejo el centro de la vida cortesana. En el templo tuvo lugar la jura como heredero del malogrado príncipe Baltasar Carlos de Austria.[2]

Durante la invasión napoleónica de 1808 ( Guerra de la Independencia), el monasterio y el Palacio del Buen Retiro quedaron gravemente dañados por el ejército invasor. Como consecuencia de esto y en afán de mantener lo que quedaba Fernando VII convierte el monasterio en cuartel de artillería. Años después, Francisco de Asís, consorte de Isabel II, ordena a Narciso Pascual y Colomer la restauración de la iglesia, fruto de la cual son las torres de su cabecera, que flanquean el ábside. El complejo palaciego del Buen Retiro corrió peor suerte: sufrió tales daños que se demolió, a excepción del Casón del Buen Retiro y el Salón de Reinos.

En 1878 se cedió el templo al arzobispado de Madrid, que emprendió nuevas reformas en las que el interior fue completamente remodelado, eliminándose las tribunas del siglo XVI.

En San Jerónimo se celebró el enlace matrimonial entre el rey Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battenberg el 31 de mayo de 1906.

El 27 de noviembre de 1975 el cardenal Vicente Enrique y Tarancón presidió la misa votiva del Espíritu Santo, en el comienzo del reinado de Juan Carlos I.

A principios del siglo XXI, y como consecuencia del acuerdo de cesión del claustro del monasterio al Museo del Prado, la iglesia fue totalmente restaurada, tanto interior como exteriormente.

En el interior, se cambió la disposición del altar mayor, reponiendo La última comunión de san Jerónimo, cuadro de grandes dimensiones obra de Rafael Tejeo, en el ábside, y se colocó en el crucero el retablo neogótico obra de José Méndez. Se expusieron pinturas cedidas por el Prado, entre ellas, señeros cuadros de Juan Andrés Ricci (San Benito bendiciendo el pan), Francisco Rizi (Adoración de los pastores, firmada y fechada en 1668), José Moreno (Huida a Egipto) o Antonio de Pereda. Durante las tareas de rehabilitación aparecieron pinturas murales del siglo XVI y unos bajorrelieves, muy dañados, de estilo renacentista, en una de las capillas.[3]

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