Iglesia de San Vicente (Aruej)

Iglesia parroquial de San Vicente Mártir
Información general
Uso(s) Edificios religiosos - Iglesias
Estilo románico
Catalogación Bien de Interés Cultural
Localización Aruej, Villanúa, Huesca
Inicio siglo XI
Finalización siglo XII
Propietario Diócesis de Jaca
[ editar datos en Wikidata]

La Iglesia parroquial de San Vicente Mártir de Aruej, en Villanúa, comarca Jacetania, Provincia de Huesca, es el primer templo católico con el que se encuentran los peregrinos del Camino de Santiago Francés, vía Tolosana, una vez atravesados los pirineos por el puerto de Somport. Como edificio religioso concreto no presenta ninguna catalogación, pero está dentro del Conjunto Urbano de Aruej catalogado como Bien de Interés Cultural según en virtud de lo dispuesto en la disposición adicional segunda de la Ley 3/1999, de 10 de marzo, del Patrimonio Cultural Aragonés; publicado en el Boletín Oficial de Aragón del día 22 de mayo de 2006.[1]

La iglesia, al igual que el resto del Conjunto Urbano de Aruej, se sitúa en una pradería, y en concreto la iglesia se localiza en una zona plana protegida por otros edificios, de entre los que sobre sale la torre defensiva, actualmente convertida en establo y que antaño fue vivienda y en su momento torre de defensa de la zona de paso hacia Francia y responsable de que este Paso entre los pirineos estuviera practicable todo el tiempo posible. [2]

A lo largo de la historia ha sufrido muchos avatares como el incendio que la dejó parcialmente destruida en el siglo XVIII, y ya en 1860 los pocos habitantes que aún moraban en Aruej, pasaron a depender de la parroquia de Villanúa, quedando la iglesia desde entonces, sin culto regular,[4]

Descripción

La iglesia conserva su planta rectangular original, de una sola nave, con ábside semicircular orientado al este,[8]

Como añadidos posteriores a la época del inicio de construcción a mediados del siglo XI, tenemos la espadaña y el cementerio los cuales se adosaron a mitad del siglo XX.[8]

La fábrica es de sillar, muy poco decorado, pudiéndose resaltar dos canecillos de la cornisa, uno por su decoración con motivo zoomorfo, y otro con decoración de rollos, lo que sugiere su origen hispanomusulmán, dándose este tipo de decoración en otros monumentos de la zona, como por ejemplo la misma Catedral de Jaca.[6]

Esta falta de uso para el culto hizo que se iniciara su proceso de ruina, ya que dejó de realizarse mantenimiento en el edificio, convirtiéndose incluso en refugio de pastores, lo que provocó todavía más destrozas y ruina al mismo.[11]

Other Languages