Idiomas de España

Lengua materna en las comunidades autónomas con idiomas cooficiales de España (porcentaje sobre la población total)[1]
Comunidad AutónomaLengua cooficialCastellanoLengua cooficialAmbas por igualOtras
CataluñaCatalán y aranés (occitano)55,1%31,0%2,4%10,1%
Comunidad ValencianaValenciano (Catalán)60,8%28,8%9,5%0,8%
GaliciaGallego30,9%40,9%25,3%2,9%
País VascoEuskera76,4%17,5%6,0%n/d
Islas BalearesCatalán48,6%37,9%3,6%9,9%
NavarraEuskera91,9%6,1%2,8%n/d
Mapa cronológico que muestra la evolución territorial de los idiomas de España.

En España se hablan varias lenguas vernáculas. El castellano o español, idioma oficial en todo el país, es la lengua materna predominante en casi todas las comunidades autónomas de España. Seis de las diecisiete comunidades autónomas de España tienen además, junto con el castellano, otras lenguas como cooficiales. El bilingüismo en distintos grados y en distintas situaciones comunicativas entre el castellano y otra lengua es una práctica habitual por parte de muchos de los españoles que residen en alguna de estas comunidades autónomas.

Según la Encuesta sobre la Participación de la Población Adulta en las Actividades de Aprendizaje difundida por el Instituto Nacional de Estadística (INE) con datos de 2016, respecto a las lenguas españolas, como lenguas maternas o no maternas que se usan, el 98,9% de la población habla el castellano, el 17,5% el catalán, el 6,2% el gallego, el 5,8% el valenciano y el 3,0% el Euskera. Por comunidades autónomas, el catalán puede usarlo casi el 85% de la población de Cataluña y el 63,1% de Baleares, el gallego el 89% de los gallegos, el valenciano el 51,8% de los residentes en esa comunidad y el euskera lo hablan el 55,1% de la población vasca y el 21,7% de la navarra. En cuanto a lenguas maternas únicamente, el gallego es la del 82,8% de los gallegos, el catalán la del 55,5% de los catalanes y del 42,9% de los residentes en Baleares, el valenciano del 35,2% de la población de esa comunidad y el euskera es la lengua materna del 33,7% de los vascos y el 14,6% de los navarros.[2]

Salvo el euskera, lengua aislada, todas las lenguas vernáculas habladas actualmente en España son lenguas romances, dentro de la familia de las lenguas indoeuropeas. La mayoría pertenecen al subgrupo de lenguas ibero-románicas, a excepción del catalán/valenciano y el aranés pertenecientes a las occitano-romances y el aragonés, de adscripción discutida entre un subgrupo y otro.

Castellano

El español o castellano es el único idioma oficial de todo el país y es el hablado como lengua habitual y materna por la gran mayoría de la población española. España es, junto a Colombia[cita requerida] y tras México y Estados Unidos,[3]​ el tercer país del mundo con mayor número de hispanohablantes.

El castellano es la única lengua oficial en Asturias, Cantabria, La Rioja, Aragón, Castilla y León, Comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha, Extremadura, Andalucía, Canarias y región de Murcia, aparte de Ceuta, Melilla y la mitad de Navarra.

Es también cooficial junto a otras lenguas en Cataluña, Baleares, Comunidad Valenciana, Galicia, País Vasco y la zona vascófona de Navarra. En todas las comunidades autónomas bilingües, salvo en Galicia, el castellano es actualmente la lengua materna de la mayoría de la población y la más utilizada en el hogar, aunque esto se debe en buena parte a los procesos migratorios ocurridos desde mitad del siglo XX.

Este predominio del castellano comenzó ya en la Edad Media en el proceso de la Reconquista con la hegemonía tanto política como cultural y económica de, primero el Reino de Castilla (en cuyo entorno nació) y posteriormente de la Corona de Castilla en el entorno peninsular, con el prestigio cultural que ello conllevó, si bien también era hablada en parte de la Corona de Aragón y en el Reino de Navarra, así como la importancia de llegar a ser lengua auxiliar (tanto comercial, de comunicación y diplomática) durante los siglos XVI y XVII. En los siglos siguientes el castellano continuó su proceso expansivo a costa de las lenguas limítrofes con ella; esto se muestra de forma acentuada en el caso del idioma leonés y del aragonés, y también en el caso del euskera. Durante la segunda mitad del siglo XX, el franquismo apartó las lenguas regionales de la vida pública y favoreció el uso del castellano, a lo que se unieron los procesos migratorios internos ocurridos también en este siglo y que contribuyeron a la predominancia del castellano. Esta situación se revertió con la llegada de la democracia a España y especialmente con la promulgación de la Constitución de 1978 que reconocía la cooficialidad de las lenguas regionales en sus respectivos territorios; a partir de entonces las Comunidades Autónomas bilingües impulsaron diversas políticas para normalizar el uso de sus lenguas, situación que ha tenido especial éxito en el ámbito educativo.