Idioma español en Estados Unidos

Mapa de los Estados Unidos mostrando el porcentaje de hablantes de español por Estado.

El español es el segundo idioma con mayor número de hablantes en Estados Unidos, después del inglés. Este país, donde el español está oficialmente reconocido en numerosas jurisdicciones del Suroeste, ostenta la segunda comunidad de habla hispana más grande del mundo, después de México.[4]

El español de EE. UU. es la segunda lengua más hablada en 43 estados y en el distrito de Columbia. Nuevo México es uno de los pocos estados donde la población hispanohablante ha formado grandes comunidades ininterrumpidas desde la anexión a los Estados Unidos. El español constituye una de las señas características más importantes de la personalidad cultural del estado.[5]

Además, gran parte de las instituciones tienen el bilingüismo (inglés-español) como norma en sus sitios web oficiales, como el Gobierno, la Casa Blanca, el FBI, Medicare y la Biblioteca Nacional de Medicina.

La Academia Norteamericana de la Lengua Española está considerada como una de las instituciones con mayor influencia en la actual normativa del idioma español;[7] fue fundada en 1973 y tiene su sede en Nueva York. En la isla de Puerto Rico (una dependencia estadounidense) el idioma español es regulado por la Academia Puertorriqueña de la Lengua Española.

Historia

Juan Ponce de León ( Santervás de Campos, Valladolid, España) fue uno de los primeros europeos en llegar al actual EEUU y el descubridor de Florida,[8] a la que dio su actual nombre.

La lengua española ha estado ininterrumpidamente presente en el territorio de los actuales Estados Unidos desde el siglo XVI. En 1513, Juan Ponce de León formó parte de la primera gran expedición castellana que visitó diversos lugares de los actuales Estados Unidos, a él se debe la primera exploración extensa de La Florida).[8]

En 1565, Pedro Menéndez de Avilés funda San Agustín, en La Florida, la ciudad europea continuamente ocupada más vieja del territorio de Estados Unidos. El texto de la primera gramática en español en Estados Unidos apareció en Georgia en 1658.

Después de la guerra mexicano-estadounidense ( 1846- 1848), México perdió más de la mitad de su territorio, que se anexó Estados Unidos, incluyendo partes de los modernos estados de Texas, Colorado, Arizona, Nuevo México, y Wyoming, y el conjunto de California, Nevada, y Utah. Posteriormente, los millares de mexicanos residentes en esos territorios adquirieron nacionalidad estadounidense. El Tratado de Guadalupe Hidalgo (1848) no hizo ninguna referencia explícita a los derechos de la lengua española. La primera constitución de California aprobó un reconocimiento importante de los derechos de los hispanohablantes: «todas las leyes, decretos, regulaciones, y provisiones que emanan de cualesquiera de los tres poderes supremos de este estado, las cuales por su naturaleza requieren la publicación, serán publicados en inglés y español».[9]

Un póster del Servicio Postal de los Estados Unidos en español

Antes de 1870, los angloamericanos eran mayoría en California. En 1879, California promulgó una nueva constitución bajo la cual todos los procedimientos oficiales debían ser conducidos en inglés; seguía manteniéndose esta cláusula en vigor hasta 1966. En 1986, los votantes de California, mediante referéndum, agregaron una nueva cláusula constitucional que indicaban que el «inglés es la lengua oficial del estado de California». Sin embargo, hoy, el castellano se habla extensamente a lo largo del estado, y en muchas actividades del gobierno, documentos, y los servicios están disponibles en español e inglés.

El español se ha hablado alrededor del Nuevo México norteño, Colorado meridional y en la frontera con México desde el siglo XVII.

En Texas, el inglés se utiliza convencionalmente, pero el estado no tiene ninguna lengua oficial. Texas heredó una población hispana desde la guerra mexicano-estadounidense, además de tener una afluencia constante de mexicanos y otros inmigrantes de habla hispana. El gobierno a través de la sección 2054.116 del Código Gubernamental, ordena que las agencias estatales proporcionen la información en sus páginas web en español.

Existen áreas geográficas estadounidenses donde el español se ha hablado de forma ininterrumpida desde el siglo XVIII. En el Delta del Misisipi hay una comunidad conocida como los isleños de Luisiana que está asentada principalmente en la parroquia de Saint Bernard. Los isleños de más edad mantienen vivo el habla española que sus antepasados llevaron desde las Canarias, entre los años 1778 y 1783. Hasta hace pocos años había muchos isleños que no sabían hablar inglés. Los actuales hablantes continúan pronunciando las h como j suave y utilizando vocablos antiguos como "cabucar" (hundirse), asina (así), etc. En los últimos años, se detectan anglicismos, aunque varían de una familia a otra. Por ejemplo, se puede escuchar «espicar» por hablar o «ir atrás» por volver, derivado del «come back» inglés. Su acento es similar al de los campesinos canarios. Este dialecto español desapareció hace algunas décadas de las zonas situadas en los alrededores del Bayou Lafourche, en las comarcas de Ascensión y Asunción. El documental «Los canarios del Misisipi» (2006) de Manuel Mora Morales profundiza en las raíces canarias de la actual habla de los isleños de Luisiana, así como en su evolución y en el precario estado actual, próximo a su desaparición. Un grupo de canarios realizan gestiones para que la comunidad isleña de Luisiana sea declarada Patrimonio Intangible de la Humanidad por la UNESCO, lo cual podría frenar la desaparición inmediata del tesoro lingüístico que posee, similar al de los judíos sefarditas.

Other Languages