Hueso de santo

Huesos de santo en su apilamiento típico.
Detalle de los huesos de santo clásicos: enrollados y rellenos de yema de huevo.
Detalle de su interior

Los huesos de santo son unos postres elaborados de mazapán (pasta de almendra), de color blanco y forma alargada y cilíndrica (semejante a la de un hueso con su tuétano), originalmente rellenos de dulce de yema que recuerdan a tibias.[1] En España son característicos en las pastelerías para la celebración de las fechas cercanas al Día de Todos los Santos (primeros de noviembre), junto con los buñuelos. Su presentación en algunas ocasiones recuerda a la de los relicarios.

Historia y costumbres

La elaboración de estos dulces se remonta a comienzos del siglo XVII, aunque el empleo de mazapán es de la época andalusí. Posiblemente su origen se encuentre en Madrid (aparecen citados ya en el Arte de cocina de Francisco Martínez Montiño, de 1611).[2] Se elaboran principalmente para la celebración del día de Todos los Santos y Difuntos, coincidiendo con la recolección de la almendra.

Son típicos de la zona de Castilla y León, aunque no obstante actualmente están muy difundidos por toda la geografía española.[4]

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