Honoradas Matres

En el universo ficticio de la saga de Dune, las Honoradas Matres, nombre que podría tomarse como una parodia del nombre Reverenda Madre, son un grupo extraordinario de mujeres, una sociedad femenina regresada de la Dispersión con el fin de establecer un nuevo imperio a partir de los restos del Antiguo Imperio de Leto II. Estas mujeres son un tópico central de los últimos dos libros de la Saga de Dune, Herejes de Dune, y Casa Capitular Dune.

Historia

Retorno al antiguo imperio

Según la especulación de algunos personajes en Casa Capitular Dune, las Honoradas Matres, o Rameras, insulto utilizado por las Bene Gesserit al referirse a ellas, se originaron tras la muerte de Leto II, el Dios Emperador. Billones de personas del antiguo imperio partieron en una diáspora conocida como la Dispersión.[1] Representantes de cada uno de los grupos y órdenes del imperio marcharon en flotas de No naves, siguiendo la Senda de Oro de Leto II para salvar a la humanidad de la destrucción.

Violentas y sin piedad, las Honoradas Matres regresan al antiguo imperio mostrando unas capacidades militares y sexuales que parecen indicar un origen combinado entre las Habladoras Pez, el ejército femenino de Leto II, y las Bene Gesserit enviadas a la Dispersión. Los intentos de infiltración de los Danzarines Rostro Tleilaxu convierten a la Bene Tleilax en su objetivo principal, al tiempo que capturan y torturan tantas Reverendas Madres Bene Gesserit como pueden para aprender sus secretas habilidades. Al mismo tiempo, la Bene Gesserit confía en descifrar las motivaciones y orígenes de sus nuevas enemigas, para aprender lo suficiente sobre ellas como para poder derrotarlas.[2]

Conquistados y destruidos los Tleilaxu, con el planeta Arrakis arrasado en un ataque brutal en el que fallece el Bashar de la Bene Gesserit Miles Teg, las Honoradas Matres persiguen sin descanso a las Bene Gesserit, atacando y eliminando uno tras otro sus alcázares y escuelas esparcidos por el imperio. Tras capturar a Murbella, una joven Honorada Matre, la Bene Gesserit la adiestra en sus conocimientos, y cuando entra a formar parte de la Hermandad, les provee de los conocimientos necesarios para saber cómo atacarlas. Finalmente Conexión, la base principal de las Honoradas Matres, es atacada y conquistada siguiendo el plan de la Madre Superiora Darwi Odrade. Tras el ataque, Odrade y la Gran Honorada Matre Logno perecen, dando a Murbella la posibilidad de acceder a ambos cargos y asumiendo el resto del plan de Odrade unificando ambas hermandades.[3]

El fin de las Honoradas Matres

La primera continuación de la saga original, Cazadores de Dune, muestra a la Bene Gesserit unificada con las Honoradas Matres en una Nueva Hermandad. Uniendo fuerzas con objeto de prepararse para el enfrentamiento con el desconocido Enemigo, ambas facciones luchan por coexistir bajo esta nueva forma con el liderato de la Madre Comandante Murbella.

No obstante, se mantienen grupos de renegadas Matres bajo el mando de la Gran Honorada Matre Hellica con bases en los capturados mundos de Buzzell, Gammu y Tleilax. Durante veinte años, Murbella lidera la Hermandad contra las renegadas, culminando el proceso en la Batalla de Tleilax, donde Hellica fallece y el planeta es completamente destruido. Tras matar a Hellica, Murbella descubre que era de hecho un danzarín rostro.

Orígenes

Murbella se da cuenta, tras explorar sus Otras Memorias, del eslabón perdido en la teoría Bene Gesserit del origen de las Honoradas Matres; aunque inicialmente fueron un grupo híbrido de Bene Gesserit y Habladoras Pez, desarrollaron sus tendencias violentas con una tercera aportación: mujeres tleilaxu despertadas. El secreto mejor guardado de los tleilaxu, los tanques axlotl, eran en realidad las mujeres de su raza, mantenidas en un estado vegetativo. Atacando cada planeta tleilaxu que encontraban en su camino, las capacidades militares de las Bene Gesserit y las Habladoras Pez les aseguraban la victoria. Consiguieron liberar un cierto número de tanques axlots, y se concentraron en rehabilitar la práctica muerte cerebral de estas mujeres. Estas mujeres tleilaxu, enfurecidas contra sus propios hombres, clamaron venganza, y se lanzaron a una destrucción de todo mundo tleilaxu existente. Esta furia condujo y explica el nombre de la nueva orden, Honoradas Matres.

El Enemigo

Murbella descubre también la naturaleza del desconocido Enemigo: son las reaparecidas Máquinas Pensantes, que todo el mundo pensaba extintas desde hacía milenios pero que en realidad estaban reuniendo una fuerza suficiente para exterminar finalmente la raza humana. A través de la Otras Memorias es testigo del primer encuentro de las Honoradas Matres con el Enemigo. Una joven Matre comandando una expedición de conquista tuvo éxito en un planeta controlado por los restos del antiguo imperio de las Máquinas Pensantes. Al descubrir la persistencia de la raza humana en la Galaxia, las Máquinas Pensantes destruyen en respuesta el imperio de las Honoradas Matres, obligándolas a volver a los restos del antiguo Imperio del Millón de Mundos.

Other Languages