Hongos psilocibios

Psilocybe semilanceata recién obtenidos.

Los hongos psilocibios, también llamados hongos alucinógenos, son hongos que contienen sustancias psicoactivas como la psilocibina, la psilocina y la baeocistina.[1]

Fueron algunas de las primeras drogas empleadas primitivamente en la historia de la humanidad. en 1600 a. C. ya se consumía la especie Amanita muscaria en la India. De principio se pensaba que los efectos tóxicos de este hongo se debían a sus interacciones con el receptor muscarinico de la aceticolina, de ahí su nombre. Se ha asociado al Soma, la droga sagrada de la inmortalidad, a la ambrosía de los Dioses del Olimpo, a los misterios de Eleus, también en la antigua Grecia, e incluso a los orígenes del cristianismo en Roma. Los utilizaban las tribus nómadas de Siberia en ritos comunales de indulgencia. Estos conocían algo sobre el metabolismo de los alcaloides responsables de los efectos alucinógenos del hongo, si se bebía la orina, se podían prolongar los efectos.[2]

Los ejemplares del genero Psilocybe se utilizaban en el nuevo mundo antes de la llegada de los españoles. El "hongo mágico" de México y Centroamérica posee un historial de uso humano mas prolongado que el de cualquier otra planta de con efectos psicoactivos.[2]

Existen varios géneros y más de 200 especies que contienen estas sustancias. Los géneros son, entre otros: Agrocybe, Conocybe, Copelandia, Galerina, Gerronema, Gymnopilus, Hypholoma, Inocybe, Mycena, Panaeolus, Pluteus y, sobre todo, Psilocybe, género este último al que pertenecen la mayor parte de las especies que contienen estas sustancias. Hay quien los usa como una droga alternativa. Es necesario tener la precaución de no confundirlos con setas venenosas. La mayoría de las especies (53) se encuentran en México (por ejemplo, en San José del Pacífico, en la región montañosa de la Sierra Madre del Sur, entre la capital del estado de Oaxaca y el océano Pacífico),[7]

Ejemplares de Psilocybe cubensis cultivados en interior
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