Homosexualidad en Europa

Situación legal de los derechos LGBT en Europa.      Matrimonio igualitario      Uniones civiles      Registro cohabitacional      Reconocimiento de matrimonios homosexuales realizados en otros países
     Sin reconocimiento legal      Matrimonio prohibido constitucionalmente
     Restricciones a la libertad de expresión y asociación      Penalidad de jure, pero no aplicada de facto      Pena de cárcel      Pena de muerte
Bandera gay Unión Europea.PNG

La homosexualidad en Europa ha sido considerada de diferentes maneras a lo largo de la historia. Aunque actualmente es aceptada con relativa normalidad, ésta ha sido perseguida duramente durante diversos períodos históricos, tales como bajo la Alemania nazi, la URSS o la inquisición.

Historia

La aceptación de la homosexualidad en Europa ha variado enormemente dependiendo del período histórico, variando desde los más tolerantes de la Antigüedad y en la actualidad, hasta su persecución y castigo con la muerte en los tiempos de la Inquisición así como bajo el nazismo.

En la Edad Antigua

La homosexualidad ha estado presente en las sociedades desde tiempos muy antiguos, y se han encontrado casos de homosexualidad bastante bien documentados desde la más temprana antigüedad. El lugar del homosexual en la sociedad y la percepción de la homosexualidad cambia muchísimo entre las sociedades y las épocas. En la Grecia antigua, por ejemplo, se consideraba normal que un muchacho (entre la pubertad y el crecimiento de la barba) fuera el amante de un hombre mayor, el cual se ocupaba de la educación política, social, científica y moral del amado.[1]

Detalle en la copa Warren de un joven siendo penetrado por un hombre.

Existen numerosos ejemplos de literatura lírica ensalzando el amor y las relaciones homoeróticas. Los poetas latinos de la época dan por hecho que todos los hombres sienten deseo homosexual en algún que otro momento. Ejemplos de poetas con alguna obra que alaban estas relaciones son Catulo, Horacio, Virgilio u Ovidio.[4]

Antínoo, el joven griego amante del emperador Publio Elio Adriano.

En la antigua Roma, si bien algunos autores como Tácito o Suetonio contemplaban la homosexualidad como un signo de degeneración moral e incluso de decadencia cívica, era relativamente frecuente que un hombre penetrara a un esclavo o a un joven, mientras que lo contrario era considerado una desgracia. De Julio César, el gran genio militar, se decía que era vir omnium mulierum et mulier omnium virorum, esto es, ‘el marido de todas las mujeres y la mujer de todos los maridos’.[10]

En el siglo I Suetonio y Tácito constatan la generalización de matrimonios entre hombres sin trabas, ya que el matrimonio en la sociedad romana era un contrato privado. El emperador Nerón fue el primer emperador romano que se casó con otro hombre, un joven eunuco de palacio llamado Esporo y convertido en Sabina por Nerón para reemplazar a su amada y fallecida Popea. Edward Gibbon ya en 1776 confirma que de los doce primeros emperadores solo a Claudio le interesaban exclusivamente las mujeres. Todos los demás tuvieron chicos u hombres como amantes.[11] El hecho de que Claudio no tuviera ningún amante masculino fue objeto de crítica por parte de Suetonio en su obra Las vidas de los doce césares.

La práctica de la pederastia tiene su cenit durante el reinado del emperador Adriano. Es famoso su amor por el joven griego Antínoo. Tras su prematura muerte ahogado Adriano erigió templos en Bitinia, Mantineia y Atenas en su honor, y hasta le dedicó una ciudad, Antinoópolis. Cabe destacar al joven emperador Heliogábalo, conocido por sus numerosos amantes y que a principios del siglo III siendo adolescente escandalizó a sus contemporáneos casándose públicamente dos veces vestido de mujer, adoptando así explícitamente el papel pasivo en la relación. Son múltiples las anécdotas sobre su comportamiento lascivo, y los soldados de su guardia personal eran conocidos como los «rabos de burro» por ser reclutados en las termas entre los mejor dotados.[2] El también emperador del siglo III Filipo el Árabe, a pesar de que se cree que fue el primer emperador cristiano, fue conocido por su afición a los muchachos. La aceptación social de las relaciones pederastas y homoeróticas fue decayendo a lo largo de los siglos a medida que se fue implantando el cristianismo.

La Inquisición

Quema del caballero de Hohenberg y de su sirviente condenados a morir en la hoguera por sodomía junto a la muralla de Zúrich, 1482.

La persecución de la homosexualidad por la Iglesia Católica fue constante a lo largo de la Edad Media, si bien la sodomía (concepto normalmente utilizado) era una acusación útil que a veces se unía, y no siempre se distinguía, de la de herejía lo que hace francamente difícil cualquier análisis. Los procesos más sonados, como el ataque contra los templarios, acusados de entregarse a prácticas homosexuales y heréticas, son sospechosos de ser promovidos por razones políticas. En circunstancias normales los nobles y privilegiados eran raramente acusados de esta clase de delitos, que recaían casi enteramente sobre personas poco importantes y de las que tenemos pocos datos. Durante los siglos del V al XVIII, la tortura y la pena capital, generalmente en la hoguera, eran los suplicios a los que se condenaba en la mayor parte de Europa a los homosexuales. La Santa Inquisición de la Iglesia Católica no se diferencia mucho en su persecución de la homosexualidad de lo que era corriente en casi todas partes, y consideraba la homosexualidad un pecado nefando.

Aún se conservan expresiones en el lenguaje que hacen referencia a la quema en la hoguera de los homosexuales:

  • finocchio ('finoquio'), que en italiano significa ' maricón' y también ' hinojo' (porque se envolvía a la persona en hojas de hinojo para retardar su agonía entre las llamas); aunque existe una opinión errónea (teñida de homofobia) de que la acepción insultante es moderna y proviene del término "caer de hinojos" o 'arrodillarse' (para realizar sexo oral). Pero en italiano " rodilla" es ginocchio y no finocchio;
  • faggot, que en inglés actual significa 'maricón' pero en el pasado quería decir 'haz de leña'[ cita requerida] y se relaciona con la leña con que los homosexuales eran quemados por su pecado contra natura.

Siglo XIX e inicios del s.XX

Durante la Revolución francesa cambia totalmente la política, la economía y la sociedad de Francia, acabando con el absolutismo y el feudalismo, también la Iglesia Católica ve reducida drásticamente su influencia. Los cambios en el código penal surgido de la Revolución, en los que no se menciona la sodomía, se extenderán por toda Europa gracias al emperador Napoleón y serán la base para nuevos códigos penales en los que la homosexualidad ya no es delito. Este hecho de principios del siglo XIX marca una nueva etapa para las relaciones entre homosexuales en gran parte del continente. La homosexualidad es legalizada en Portugal en 1852 y en Polonia en 1932. De todas maneras, aún persistían legislaciones en contra de la homosexualidad como el Párrafo 175 en Alemania, la subida de la edad de consentimiento a relaciones entre homosexuales a los 21 años en los Países Bajos en el 1911 o la consideración que la homosexualidad es un crimen castigado con hasta 2 años de cárcel en el código penal finlandés de 1889. Es un hecho constatable de que en ninguna de estas legislaciones aparecían referencias al matrimonio entre homosexuales.

Ya a finales del siglo XIX aparece en Alemania un fuerte movimiento homosexual con epicentro en la ciudad de Berlín (donde incluso se pueden comprar publicaciones gais en los kioscos),[12] caso de Anders als die Andern (de 1919).

Homosexualidad en la piratería

En un ambiente marítimo carente de mujeres o grupo social de un mismo sexo, la homosexualidad y las prácticas homosexuales eran ampliamente aceptadas[18] era generalmente el pirata, pareja sexual o compañero más joven o económicamente desfavorecido. También se conocen casos de piratas mujeres con tendencias o rasgos homosexuales, tal es el caso de Anne Bonny y Mary Read.

Totalitarismo del s.XX

Posteriormente a este período de florecimiento del movimiento homosexual, en diversos países europeos se instalaron regímenes dictatoriales que llevaron en muchos casos un recrudecimiento de la legislación y las actitudes ante la homosexualidad. Algunas de estas dictaduras fueron la nacionalsocialista de Adolf Hitler (en Alemania), las fascistas de Benito Mussolini (en Italia) y de Francisco Franco (en España), y las comunistas y socialistas en el este, que tampoco mejoraron los derechos del colectivo homosexual.

Dictaduras de ultraderecha (nazismo, fascismo y franquismo)

Símbolo que se cosía en la ropa a los encarcelados por homosexualidad en los campos de exterminio nazi.

El fascismo, así como otras corrientes dictatoriales de similar ideología, tuvieron su punto álgido en Europa durante los años 30. Gran parte de Europa se vio afectada por estos regímenes totalitarios, pues el expansionismo de la Alemania nazi por gran parte de Europa, exceptuando a Reino Unido e Irlanda, así como de otras dictaduras aliadas o neutrales (la Italia de Benito Mussolini o la España de Francisco Franco) provocaron que los Estados con estos sistemas políticos abarcasen mayor parte del continente. Bajo estas dictaduras, en numerosos casos se otorga a las autoridades eclesiales el control de la moral pública y privada.[20] o la persecución de los homosexuales en la Alemania nazi.

En la Alemania nazi se detuvieron por homosexualidad a unas 100.000 personas, de las que unas 50.000 fueron condenadas a prisión. Además, se estima que en este período fueron asesinados entre 15.000 y 600.000 homosexuales (la disparidad radica en contar o no a los judíos), la gran mayoría de ellos en campos de concentración, donde los médicos experimentaban con ellos para encontrar el " gen de la homosexualidad" con el fin de "curar" a futuros homosexuales alemanes. Además, también los gais eran víctimas de sus propios compañeros de cárcel o campo de concentración dado que la homofobia estaba extendida en aquella época.[22]

Dictaduras comunistas

Desde el inicio de los 50 hasta 1989 todos los estados de Europa Oriental estuvieron bajo gobiernos comunistas controlados por la Unión Soviética, país en el que la homosexualidad continuó siendo perseguida.[23] La homosexualidad se legalizó en 1961 en Hungría, 1962 en Checoslovaquia, 1968 en Bulgaria y Alemania Oriental. La excepción fue Rumania, donde se elaboró el Artículo 200 que persiguía las relaciones homosexuales tanto en público como en privado.

Actualidad

A medida que estas dictaduras han ido cayendo, la democracia ha aparecido en toda Europa. Cabe destacar que desde entonces, la Iglesia ha ido perdiendo influencia en la vida política, pues la separación entre la Iglesia y el Estado se convirtió poco a poco en una realidad. Este hecho, sumado a la aparición y fortalecimiento del movimiento gay, ha sido un factor importante para la modernización de la sociedad europea y la aceptación de la homosexualidad. En esta línea, las diferentes administraciones tanto europeas, estatales como regionales, han ido eliminando las leyes que penaban y/o discriminaban a los homosexuales primero y, más recientemente, han adoptado legislaciones encaminadas a dar los mismos derechos tanto a homosexuales como heterosexuales, tales como las uniones civiles o el matrimonio homosexual, así como de erradicar y castigar la homofobia. Un ejemplo de esta línea es el hecho que el Parlamento Europeo (el único organismo de la Unión que es escogido directamente por los europeos) considera a la homofobia como un miedo y aversión irracional hacia la comunidad LGBT basada en prejuicios y la compara, por ejemplo, al racismo o a la xenofobia. Esta institución comunitaria se opone firmemente a la discriminación (entre ellas, la que tiene por motivo la orientación sexual) y pide que los estados garanticen la protección a la comunidad LGBT de actos homófobos, que se intensifique la lucha contra la homofobia (mediante métodos educativos, administrativos, judiciales y legislativos) y que la Comisión Europea se asegure de que todos los estados cumplen con la Carta de derechos fundamentales de la Unión Europea y de los tratados de la Comunidad Europea.[24]

De todas maneras, y a pesar de esta tendencia iniciada después de la Segunda Guerra Mundial, cabe destacar que en las jóvenes democracias de Europa Oriental resiste con cierta importancia la homofobia y la aceptación de la homosexualidad no es tan alta como en Europa Occidental.

Other Languages