Historieta franco-belga

La historieta o cómic franco-belga, que comprende la historieta francófona producida en Bélgica, Francia y Suiza, constituye una de las tres grandes tradiciones historietísticas a nivel mundial, junto con la estadounidense y la japonesa.

Es además la que goza de mayor salud en toda Europa, hasta tal punto que en 2005 constituía el 7 % de la producción editorial de Francia, con unas ventas totales de 32.933.000 ejemplares, repartidas en 2.875 álbumes, con una tirada media de 12.393 unidades.[2]

En su trayectoria se inscriben revistas del calibre de Métal Hurlant, Pilote o Spirou, series como Astérix, Barbarella, La Mazmorra, Tintín o XIII y autores como Chaland, Cosey, Lauzier, Moebius o Tardi, incluyendo a pioneros del medio como Töpffer. Cuenta con premios como el Saint-Michel y su evento más importante es el Festival de Angulema.

Las producciones más populares son traducidas a otras lenguas por editoriales extranjeras, prioritariamente a español e inglés, pero su influencia no se limita a estos lectores, sino que incide también en sus artistas. De esta forma, muchas otras tradiciones europeas, como la italiana y la española, están fuertemente influenciadas por la historieta franco-belga. Autores argentinos, como Copi o Juan Giménez; chilenos como Alejandro Jodorowsky, y españoles, como José Luis Munuera o Julio Ribera trabajan además de forma directa para el mercado francófono. Lo mismo ocurre con la iraní Marjane Satrapi, el polaco Grzegorz Rosinski o el serbio Enki Bilal.

Terminología

En estos países las historietas y álbumes son conocidos como bandes dessinées (abreviado, BD) en francés y stripverhalen en holandés. La palabra francesa es una adaptación de 1962 de inglés comic strip ('tira de cómic'), usándose anteriormente expresiones como histoires en estampes, histoires en images, récits illustrés, films dessinées o comics. En Portugal, a su vez, se tradujo el nombre francés para crear banda desenhada.

Hay que resaltar que bandes dessinées no contenga ninguna indicación de su tema, a diferencia de los términos ingleses "comics" y "funnies", que se asocian a lo divertido y humorístico e implican una forma de expresión frívola y susceptible de no ser tomada en serio.