Historia militar de Francia

La Historia militar de Francia abarca un inmenso panorama de conflictos y luchas desde hace más de 2000 años, a través de áreas que incluyen la actual Francia, gran parte de Europa y las posesiones francesas de ultramar. Debido a la gran duración de los conflictos en los que han estado involucrados, los franceses han estado a menudo a la vanguardia del desarrollo militar, por tanto los conflictos que han ocurrido en Francia han tenido un impacto decisivo en la historia de Europa y del Mundo. Según BBC History: "Ha habido 53 grandes guerras en Europa. Francia había sido un beligerante en 49 de ellos, Reino Unido 43. En las 185 batallas que Francia ha luchado en los últimos 800 años, sus ejércitos han ganado 132 veces, perdió 43 veces y elaborado sólo 10, dando a los militares franceses el mejor registro de cualquier país de Europa".

El conflicto galo-romano el cuál predominó desde el 400 a. C. hasta el 50 a. C., con los romanos emergiendo victoriosos en la conquista de las Galias bajo el mando de Julio César. Luego del declive del Imperio romano, una tribu germánica conocida como los francos tomó el control de las Galias destruyendo a las tribus rivales. La «Tierra de Francia» de donde obtiene su nombre, obtuvo grandes expansiones territoriales bajo el mandato de los reyes Clodoveo y Carlomagno durante la Edad Media, luego, las rivalidades con Inglaterra y el Sacro Imperio Romano Germánico provocaron grandes conflictos como la Guerra de los Cien Años. Con una centralizada y eficiente monarquía y el primer ejército profesional desde los tiempos de los romanos, Francia se volvió la nación más poderosa de la Edad Media, solamente perdió su estatus cuando España logró derrotarla en las guerras italianas, las guerras de religión habían logrado mermar el poder francés a finales del siglo XVI, pero una victoria sobre España con la ayuda de Suecia en la Guerra de los Treinta Años, elevó a Francia nuevamente a convertirse en la nación más poderosa del continente. Las guerras de Luis XIV en los siglos XVII y XVIII llevaron a Francia a expandir sus fronteras, pero esto la llevó a la bancarrota.

La carrera con Gran Bretaña en convertirse en la potencia mundial la llevó a su derrota en la Guerra de los Siete Años, las cuales le costó sus colonias en América; pero su consolidación fue durante la Guerra Revolucionaria de las colonias inglesas en América, donde el extensivo apoyo de Francia ayudó a la independencia de las colonias. Las crisis políticas llevaron al país a 23 años de Guerras Revolucionarias y sucesivamente las Guerras Napoleónicas. En este período, Francia logró su mayor era de gloria, pero en el año de 1815 el declive del imperio napoleónico llevó al país a establecer sus fronteras pre-revolucionarias. El siglo XIX sería también testigo del gran imperio colonial francés y las guerras contra Rusia, México (en América), Austria y Prusia las cuales cesaron con la derrota en la Guerra Franco-Prusiana, la enemistad franco-germana volvería a encenderse durante la Primera Guerra Mundial, con la ayuda de los británicos y una cada vez menor ayuda estadounidense, logró su victoria en el Tratado de Versalles, el cuál desencadenaría la Segunda Guerra Mundial, donde fue humillada en la Batalla de Francia. Los aliados emergerían victoriosos contra la Alemania Nazi, sin embargo, a Francia se le concedió una de las zonas de ocupación aliada en Alemania. Las dos guerras mundiales destruirían la antigua enemistad franco-germana, la cuál construiría el camino a la integración europea, tanto políticamente, como económicamente y militarmente. Hoy en día la intervención militar francesa se concentra en sus antiguas colonias y en las operaciones militares de la OTAN en los diferentes sitios de conflicto alrededor del mundo.

Objetivos franceses durante su historia militar

En Europa

El pensamiento estratégico francés fue siempre la necesidad de defender sus «fronteras naturales», los Pirineos en el suroeste, los Alpes en el sureste, y el Río Rin al este. Clodoveo hace 1500 años inició el cumplimiento de estos objetivos, mientras que la Francia de hoy en día ha perdido 2/3 de la cuenca del Rin, las cuales pertenecen a Alemania, aun así; Francia sigue siendo la nación más grande de Europa Occidental.

La guerra contra las naciones europeas no siempre se ha determinado por estos factores, y los franceses han extendido su autoridad continental fuera de estos límites, más notablemente bajo los reinados de Carlomagno, Luis XIV y Napoleón. Estos períodos de gran actividad bélica estuvieron marcados por situaciones militares y socio-políticas propias de cada época, pero se requirió de un gran liderazgo a fin de permitir la expansión del dominio francés.

Algunas de las grandes rivalidades militares de la historia han sido resultado de un conflicto entre Francia y alguna otra nación. La rivalidad anglo-francesa, por el predominio en Europa y el mundo continua durante siglos, mientras que la rivalidad franco-germana necesitó de dos guerras mundiales para estabilizarse. La participación francesa en estos enormes conflictos geoestratégicos han dado resultados positivos y negativos a la vez. La complejidad política, y los sistemas de alianzas, han sido puntos complejos en las políticas militares de Francia en el continente europeo.

Objetivos imperiales y su estatus como ex-potencia colonial

Empezando desde el siglo XVI, gran parte del esfuerzo militar francés se ha enfocado en asegurar sus posesiones en ultramar y de controlar las revueltas tanto de nativos como de colonos franceses. Tropas francesas fueron envidas por todo su imperio para que tratasen a las poblaciones locales, esta política llegó a su fin con la insurrección de los nacionalistas argelinos en los años 50. Sin embargo, aún en el siglo XXI, muchas ex-colonias francesas, solicitan ayuda militar de Francia para evitar actividades revolucionarias.

Desde la Segunda Guerra Mundial, los esfuerzos de Francia se concentraron en mantener su imagen de gran potencia y su influencia en el consejo de seguridad de Naciones Unidas, descartando el hecho de que su poder militar es sobrepasado por el de India y China. Sin embargo, Francia ha sido el instrumento de los intentos de unión de las fuerzas militares europeas en pro de su propia defensa, para que ambos balancearan el poder de Rusia y su dependencia al apoyo militar de Estados Unidos. Por ejemplo, Francia durante un tiempo estuvo fuera de la OTAN, debido a su rol en la organización era seguir las órdenes de Estados Unidos.

Los objetivos franceses en esta era están lejos de las grandes guerras continentales y los complejos sistemas de alianzas, Francia ahora despliega su fuerza militar como parte de la fuerza internacional de paz, operaciones en sus ex-colonias y para responder a amenazas inmediatas de estados que atenten a la estabilidad global. Francia además es la potencia nuclear más grande de Europa, y sus fuerzas convencionales como su arsenal nuclear están siendo reestructurados para responder a futuras amenazas.

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