Historia del Sahara Occidental

El Sáhara Occidental no ha sido nunca un país independiente ni una entidad clara establecida en ese territorio debido a la escasa población, en 1975 según el censo español en esa región había 70 000 habitantes, lo que da una idea de la poca población en términos históricos. Debido a esto en la Edad Media esta zona del Sáhara solamente era una ruta de paso entre los reinos marroquíes y las tierra senegalesas del sur.

Época anterior a la presencia española

Imperio almorávide, siglos XI–XII.

La creciente desertización del desierto del Sáhara, anterior a la introducción del camello (principios del primer milenio), causó el práctico aislamiento de la región. La introducción del dromedario, hacia el siglo III d. C., supuso una revolución en la ganadería y en las comunicaciones a través del desierto, de modo que el territorio del actual Sáhara Occidental se convirtió en parte de una de las principales rutas de comercio del mundo, trasportando sal y oro entre el norte de África y África occidental.

El Islam llegó a la zona en el siglo VIII y tuvo un éxito inmediato. La lejanía del califato facilitó la independencia de la región. Los almorávides, un grupo de estrictos intérpretes del Corán, surgidos en esta región, controlaron (1053–1147) el norte de África e incluso al-Ándalus, al otro lado del estrecho de Gibraltar.

Hasta entonces la población, aunque musulmana, seguía siendo bereber; pero a comienzos del siglo XIII los árabes maqil emigraron de Libia hacia el Oeste, y el rey meriní de Marruecos Abu Yusuf los rechazó al sur del Draa por lo que ocuparon el Sáhara Occidental y Mauritania dando origen a las tribus hasaníes que se impusieron sobre los bereberes sanhaya en el siglo XIV, y con ellos su dialecto árabe, el hasanía.

Las conquistas francesas en Mauritania empujaron hacia la Saguia el Hamra y el Draa a los seguidores del dirigente musulmán Ma el Ainin (1838–1910), que en 1898–1902 fundó una ciudad en la actual Smara como centro para el comercio y el estudio religioso. Además de enfrentarse a los franceses en el sur, intervino en los asuntos de Marruecos, alterado a consecuencia del Tratado de Algeciras de 1906, siendo expulsado por los franceses en 1910. Su hijo y sucesor, Ahmed al-Hiba, fue atacado por una columna francesa de Mauritania que destruyó parcialmente Smara en 1912. Al-Hiba se proclamó sultán (conocido como el Sultán Azul) y tras el tratado franco-marroquí de 1912, que tenía cláusulas contra él, entró en Marrakech, pero en 1913–1919 fue expulsado por los franceses y murió.