Historia del Partido de Merlo

Este artículo trata sobre la historia del partido de Merlo de la provincia de Buenos Aires, Argentina.

Francisco de Merlo y la fundación del pueblo

Monseñor Juan Presas (1912-2005), sacerdote e historiador.

El actual Partido de Merlo se encuentra en lo que se conocía como el Pago de Las Conchas, un territorio cuyas tierras eran bañadas por el Río de Las Conchas, actual Río Reconquista. Las tierras eran habitadas por los het o querandíes y por los caníbales chandules, quienes ya habían exterminado a la expedición de Juan Díaz de Solís y enfrentado a los españoles nuevamente en batalla de La Matanza.

En el año 1636 el Gobernador del Río de la Plata Pedro Esteban Dávila divide las tierras localizadas en el Pago de las Conchas entre un puñado de vecinos influyentes de Buenos Aires.

Más de la mitad del territorio del actual Partido de Merlo le fue concedido a la Compañía de Jesús, dueña de una inmensa estancia que se extendía desde la naciente del Río de las Conchas y que culminaba bien entrado el territorio indígena en el Río Salado. Lo obtenido de la explotación de las tierras permitía a los jesuitas mantener a las numerosas escuelas que administraban desde 1654, cuando el Cabildo de Buenos Aires les encomendó atender la educación juvenil en la ciudad.

Sobre las tierras regadas por el Río de las Conchas los nuevos propietarios se dedicaron a cultivar trigo, huertos de frutales y a la cría de ganado vacuno y ganado menor. En las márgenes del río también se levantaron una serie de molinos harineros.

Los sacerdotes jesuitas Thomas Falkner y Florián Paucke visitaron la región a mediados del siglo XVIII y la describieron como repleta de ganado vacuno cimarrón y tropillas de caballos que deambulaban sueltos a la merced de jaurías de perros que se alimentaban de ellos y que también solían atacar a los viajeros que se atrevían a internarse en esa región:

...andan de un lugar a otro contra el viento (los caballos cimarrones), y en un viaje que hice al interior el año 1744, hallándome en estas llanuras durante tres semanas, era su número tan excesivo que durante quince días me rodearon por completo. Algunas veces pasaron por donde yo estaba en grandes tropillas a todo escape, durante dos o tres horas sin cortarse; y durante todo este tiempo, a duras penas pudimos yo y los cuatro indios que entonces me acompañaban librarnos de que nos atropellasen e hiciesen mil pedazos.

...Cruzamos el río De Las Conchas en cuya región vimos manadas de perros cimarrones que suelen alimentarse de terneros y potrillos en el campo; ellos viven en pleno campo, en cuevas debajo de la tierra; según los agujeros por los cuales un campo muy ancho está minado, se puede deducir cuantos miles de perros viven. No les falta alimento alguno, porque sobre este campo pacen tantos miles de ganado astudo y caballos, en parte manso, en parte arisco; si no fuere esto, ningún ser humano podría viajar por este camino sin peligro de ser desgarrado por los perros. Pero, como son perseguidos, se asustan y tienen miedo; en cuanto ven a alguien a caballo, emprenden pronto la huida y buscan sus agujeros Los viajeros que querían dirigirse desde la ciudad de Buenos Aires a la ciudad virreinal de Lima debían cruzar el territorio utilizando el camino conocido como Camino Real o Camino de los Correos.

A la vera del Camino Real se hallaba una ermita en donde se hallaba una imagen de la Inmaculada Concepción ante la cual los viajeros se prosternaban antes de continuar el viaje tierra adentro. Los locales comenzaron a llamar a ésta imagen Nuestra Señora de la Concepción del Camino o simplemente Nuestra Señora del Camino.[1] A principios del siglo XVIII el comerciante y escribano del Cabildo de Buenos Aires, Francisco de Merlo comienza a adquirir tierras en la región.

Cacique Cangapol.

Francisco de Merlo decide construir el casco de estancia en una loma a la vera del Camino Real y en 1727 Merlo decide construir en el casco de estancia un oratorio para uso suyo y de su familia que lo coloca bajo la advocación de San Antonio de Padua y la Nuestra Señora de la Concepción del Camino.

Con el tiempo Francisco de Merlo era propietario de casi la mitad del actual Partido de Merlo; de hecho era dueño de Merlo Centro y Merlo Norte, Padua, Libertad y Pontevedra. También era propietario de una buena parte del partido de La Matanza (Rafael Castillo, Isidro Casanova y González Catán) y dueño de algo de los partidos de Morón (Villa Ariza, Castelar Sur), Ituzaingó y Marcos Paz. Sus tierras se extendían del otro lado del Río Reconquista siendo propietario de algo del partido de Moreno (Villa Zapiola).

En 1730 la capilla de Francisco de Merlo es designada parroquia transitoria del Curato de la Matanza, un extenso territorio eclesiástico que se extendía desde el Río Reconquista hasta el Río Matanza y desde el Río Salado hasta el actual barrio de Flores inclusive. Con Francisco de Merlo llegaron los padres mercedarios que abrirían una escuela de primeras letras y atenderían espiritualmente a la población campesina. Orden nacida para rescatar cautivos cristianos hechos prisioneros por los musulmanes, los mercedarios se instalaron en Merlo, por entonces frontera con los pampas quienes en sus correrías hacían prisioneras a muchas mujeres cristianas.

En 1740 el cacique de los pampas, Cangapol, unido a picunches y huiliches, lanza dos terribles malones sobre Luján y Arrecifes que dejan como saldo 800 vecinos asesinados.[2]

Muchos pobladores de la zona buscaron refugio en las cercanías de la estancia de Merlo y se formó un pequeño caserío en derredor del oratorio. Este hecho hizo que en 1743 Francisco de Merlo, mediante una carta enviada por intermedio del Gobernador Ortiz de Rosas y dirigida al rey Felipe V de España, expresa sus deseos de fundar un pueblo en el lugar.

El 31 de agosto de 1754, por Cédula Real de Fernando VI de España, es convalidada la fundación del Pueblo, con el nombre de San Antonio del Camino, con derecho a nombrar cabildo y regidores y a usar escudo nobiliario. El 28 de agosto de 1755 Francisco de Merlo mediante un edicto hace solemne la fundación y ofrece solares, viviendas y tierras de labranza y pastoreo a todas aquellas personas que quisieran avecinarse.

Escudo de Armas de la familia de Francisco de Merlo, el mismo actualmente es usado por la Ciudad de Merlo y el Partido de Merlo como emblema institucional.

En 1758 Francisco de Merlo muere sin lograr constituir el cabildo y lega la capilla y tierras a la Orden de los Mercedarios.

Con las tierras donadas por Merlo y con las donadas por el matrimonio Juan Antonio Peña y María Rosa Sejas en el actual Partido de Moreno, los mercedarios constituyeron el Hospicio de San Ramón de las Conchas.

Restos del hospicio.

Con la muerte de Francisco de Merlo en 1758, Villa San Antonio del Camino o la Parroquia de Merlo comienza un período de estancamiento y declive que durará exactamente cien años.

En 1785 el Cabildo de Buenos Aires decide organizar el territorio bajo su administración en diferentes partidos: el villorrio de Merlo queda bajo la jurisdicción del Partido de Morón que tenía su cabecera en el pueblo de Morón.

En el año 1800 el Virrey Gabriel de Avilés y del Fierro decide crear el Partido de las Garzas y Cañada de la Paja o Cañada de la Paja y Capilla de Merlo. El nuevo partido se extendía desde el pueblo de Merlo hasta el Río Salado. Se designó al vecino del pueblo de Merlo, don Juan Dios Juárez como Alcalde de Santa Hermandad y el asiento de las autoridades del nuevo partido sería el pueblo de Merlo. En 1805 Merlo y las tierras circundantes vuelven a formar parte del Partido de Morón y el resto del territorio del disuelto Partido de las Garzas conforman el nuevo partido de San Salvador de los Lobos.

El cura párroco de Morón, don Manuel Gregorio Álvarez, dice que en el pueblo de Merlo sólo había unas veinte familias.

El 13 de diciembre de 1821 el gobernador Martín Rodríguez suprime todas las órdenes religiosas en la Provincia de Buenos Aires, y las tierras que la Orden de la Merced poseía en Merlo fueron expropiadas y transferidas al estado provincial que de inmediato las arrienda al comerciante Juan Torres, a la sazón juez de paz de Morón.

Hacia 1837 el Partido de Morón estaba dividido en cinco divisiones administrativas llamadas cuarteles. La Capilla de Merlo y sus adyacencias se encontraban en el cuartel III. En el cuartel III predominaban los criadores de ganado sobre los agricultores, a pesar de ser una zona en que estaba prohíbida la cría de ganado. En 1838 se levanta un censo de habitantes y el Cuartel III arrojó como resultado que habían 94 personas repartidas en 15 hogares. El censo reveló la ausencia de panaderos u otros conocedores de oficios manuales en el pueblo de Merlo, a excepción de cuatro lavanderas y una costurera. El pueblito de Merlo era la sede de un acopiador, Salvador Correa, dedicado a la compra de cueros, y de dos pulperos, Jacinto Correa y Francisco de los Santos. Es de destacar que durante el régimen de Juan Manuel de Rosas el poder en el Partido de Morón era detentado por personas que tenían sus intereses en el pueblo de Merlo: El Juez de Paz Juan Torres arrendaba las tierras del antiguo hospicio de los padres mercedarios. Juan Navarrete, también juez de paz del Partido de Morón, compró las tierras vecinas al pueblo de Merlo y Tomás Fernández de Cieza, Juez de Paz de Morón por diecisiete años, gobernó el Partido desde su casa en el pueblito de Merlo.[4]

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