Historia de los ministerios de Administraciones Públicas de España

Palacio de Villamejor, sede del Ministerio de Administraciones Públicas.

Este artículo trata sobre los ministerios españoles que, a lo largo de la historia, han asumido competencias en Administraciones Públicas.

El Ministerio de Administraciones Públicas ha existido con entidad propia en España entre 1979 y 2011. Es el encargado de la preparación y ejecución de la política del Gobierno en materia de relaciones y cooperación con las Comunidades Autónomas y con las entidades que integran la Administración local. También se encargaba, durante la mayor parte de su historia, de la Función Pública y de la coordinación de la Administración General del Estado en todo el territorio nacional y de la función pública, que volvió a depender de este Ministerio tras la remodelación del Gobierno de octubre de 2010. Desde abril de 2009 hasta esa fecha dependieron del Ministerio de la Presidencia. El Ministerio también era el encargado de la coordinación de la política informática de la Administración General del Estado, a través del Consejo Superior de Administración Electrónica. Desde el 22 de diciembre de 2011 quedó integrado en el Ministerio de Hacienda, que pasó a llamarse Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas.

Historia

En virtud del Real Decreto 708/1979, de 5 de abril, bajo Gobierno de Adolfo Suárez, se creó el Ministerio de Administración Territorial que asumía las funciones correspondientes a la Administración Central del Estado en relación con las Comunidades Autónomas, Entes Preautonómicos y Administración Local, así como las competencias de la Dirección General de Administración Local. Inicialmente se le dotó de una pequeña estructura, compuesta por una Subsecretaría, una Secretaría General Técnica y dos Direcciones Generales: La de Cooperación con los Regímenes Autonómicos y la de Cooperación Local,[2]​ En palabras del Presidente del Gobierno ante el Pleno del Congreso de los Diputados, del 18 de abril de 1979,

Se ha suprimido el Ministro Adjunto de las Regiones, para desgajar del Ministerio del Interior un nuevo Ministerio de la Administración Territorial del Estado que tenga competencias claras y específicas, ausente por completo de toda otra relación con materias de orden público en las relaciones con los Ayuntamientos, en las relaciones con las Diputaciones y en las relaciones con las Comunidades Autónomas, desde la perspectiva del mandato constitucional de las autonomías que a cada una de éstas corresponden.[3]

Un año más tarde, y a la vista de reforzar las estrucutras administrativas que facilitasen el proceso de transferencia de competencias a las Comunidades Autónomas, se crearon la Secretaría de Estado para las Comunidades Autónomas, la Secretaría de Estado para las Corporaciones Locales y la Dirección General de Desarrollo Autonómico.

Tras la llegada del PSOE al Gobierno, en 1983 el Ministerio fue de nuevo objeto de remodelación; desaparació la Secretaría de Estado para las Corporaciones Locales y se fijaron cuatro Direcciones Generales: Desarrollo Autonómico; Cooperación con las Comunidades Autónomas; Administración Local; y Cooperación Local.

El gran cambio se produce, sin embargo, en 1986, cuando el Departamento pasa a denominarse Para las Administraciones Públicas y recibe las competencias en materia de Función Pública y Modernización administrativa que hasta ese momento ejercía el Ministerio de la Presidencia.[4]

Una nueva ampliación de funciones se produjo en 1997, como consecuencia de la aprobación de la Ley 6/1997, de 14 de abril, de Organización y Funcionamiento de la Administración General del Estado, que le adscribe orgánicamente las Delegaciones del Gobierno (hasta el momento dependientes de Interior).

Estas tres áreas de actividad (Relación con Administraciones Autonómicas y Locales; Función Pública; y coordinación de las Delegaciones del Gobierno) se han mantenido como el eje competencial del Departamento, excepto en el período 2009-2010, en que las dos últimas pasaron temporalmente al Ministerio de la Presidencia.

Desde el 22 de diciembre de 2011 las competencias de este Departamento quedaron integradas en el Ministerio de Hacienda, que pasó a llamarse Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas. Todas sus funciones quedaron asignadas a la Secretaría de Estado de Administraciones Públicas.

En la XII Legislatura, se escindieron las competencias de Relación con Administraciones Autonómicas y Locales, que pasaron al Ministerio de la Presidencia, de las de Función Pública que se mantuvieron en el Ministerio de Hacienda, que adopta la denominación de Ministerio de Hacienda y Función Pública.