Historia de los judíos en América Latina

La historia de los judíos en América existe desde Cristóbal Colón y su primer viaje trans- Atlántico que tuvo lugar el 3 de agosto de 1492, cuando salió de España y finalmente "descubrió" el Nuevo Mundo. La fecha de su partida correspondió con el día en que los Reyes Católicos Isabel de Castilla y Fernando I de Aragón mandaron que los judíos de España se convirtieran al Catolicismo, o que salieran del país, o que fueran condenados a la muerte por la desobediencia a la monarquía.

Había al menos seis judíos (o judíos crípticos, Marranos, o sinceramente convertidos al catolicismo) que viajaron con Colón en su primer viaje: Rodrigo de Triana; Maestre Bernal, quien trabajó de médico para la expedición; Alonso Calle, tesorero en este primer viaje de Colón al Nuevo Mundo; y Luis De Torres, el intérprete que hablaba hebreo y árabe, que se creían lenguas útiles en el Oriente, su destino original.

Algunos participaron en la conquista del " Nuevo Mundo", y Bernal Díaz del Castillo describe varias ejecuciones de soldados en las fuerzas dirigidas por Hernán Cortés durante la conquista de México a causa del hecho de que eran judíos.

En los siguientes años, judíos o criptojudíos se establecieron en Nueva España y en las colonias holandesas del Brasil y del Caribe, donde se creían fuera del alcance de la Inquisición.

No obstante, varias comunidades judías en el Caribe, América Central y Sudamérica prosperaron, especialmente en las regiones bajo dominio holandés e idioma inglés. Para el fin del siglo XVI se habían organizado comunidades judías en Brasil, Surinam, Curazao, Jamaica y Barbados. Adicionalmente, había comunidades menos organizadas en los territorios españoles y portugueses donde, en aquel entonces, existía la Inquisición, como Cuba y México. En general estos judíos ocultaban su identidad religiosa de las autoridades.

Para mediados del siglo XVII las mayores comunidades de judíos del hemisferio occidental estaban ubicadas en Surinam y Brasil.

Hoy en día, el conjunto de comunidades judías de América Latina está compuesto por menos de 500.000 de individuos, con alrededor de la mitad de ellos concentrándose en Argentina. Hay varias organizaciones que operan entre las comunidades en la región, y la Jewish Culture Fund for Latin America está entre las más visibles de todas.

Argentina

Los judíos que huyeron de la Inquisición se establecieron en Argentina, pero se asimilaron a la sociedad argentina “no judía.” Comerciantes portugueses y contrabandistas en el Virreinato del Río de la Plata fueron considerados por muchos como criptojudíos, pero no emergió ninguna comunidad después de la independencia de la República Argentina. Después de 1810 (y hasta a mediados del siglo XIX), judíos, especialmente de Francia, comenzaron a establecerse en Argentina. Para el fin del siglo, al igual que en Estados Unidos, muchos llegaron de la Europa oriental (principalmente de Rusia, Ucrania y Polonia) huyendo de la persecución zarista. Al llegar fueron llamados “rusos” en referencia a su región de origen (ver Imperio ruso).

Alrededor de 330,000 judíos viven actualmente en Argentina; la gran mayoría de los cuales residen en las ciudades de Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Mendoza, La Plata y San Miguel de Tucumán; y se considera la tercer comunidad judía más grande del continente americano después de las de los Estados Unidos y Canadá, y la sexta más grande del mundo. Según los últimos censos más de un millón de argentinos tendrían, al menos, un abuelo de origen judío.[2]

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