Historia de la ciencia

El laboratorio de Strand House, por Kate Chandler-Thomson, 1917.
El primer paso del Gran Trabajo o El laboratorio del alquimista,[2] 1591.
Un magister de época escolástica, con toga universitaria, cotejando textos en un scriptorium de una biblioteca medieval. Ilustración de la Concordia Discordatium Canonum, siglo XIV.
Sarcófago romano del siglo III que representa parte del mito de Prometeo. Es el héroe griego que representa la capacidad técnica del hombre (techné en griego o ars en latín), así como sus peligros (es castigado por robar el fuego de Zeus). Junto a él aparecen las moiras (personificaciones del destino humano) y algunos dioses, como Atenea, la diosa de la sabiduría o de la ciencia (episteme en griego o scientia en latín), y Hermes, el dios de los comerciantes, los viajeros y los ladrones.[3]

Historia de la ciencia, y de la técnica o de la ciencia y la tecnología son denominaciones de la disciplina que estudia el desarrollo histórico de la ciencia y la técnica o tecnología, así como la interrelación que han tenido entre sí y con el resto de los aspectos de la cultura (la economía, la sociedad, la política, la religión, la ideología, etc.).

El análisis histórico de la ciencia y la tecnología recurre a los contenidos y a la metodología de las distintas subdivisiones de la historia, tanto temáticas ( historia de las ideas, historia cultural, historia social, historia económica) como temporales y espaciales.

Teorías y sociología[5]

Los primeros problemas de la disciplina son la definición de qué sea la ciencia (un problema no historiográfico, sino epistemológico, de filosofía o sociología de la ciencia), su identificación o no con la ciencia moderna surgida de la revolución científica del siglo XVII (un cuerpo de conocimiento empírico y teórico, producido por una comunidad global de investigadores (la comunidad científica) que hacen uso de técnicas específicas y reproducibles para observar y explicar los fenómenos de la naturaleza) y cuáles serían sus objetivos (el puro conocimiento, el autoconocimiento, o la aplicación a finalidades prácticas que mejoren la vida humana - ciencia pura o ciencia aplicada-). Buena parte del estudio de la historia de la ciencia se ha dedicado a la historia del método científico, con la ayuda, en particular, de la sociología de la ciencia que, estudiando las condiciones sociales en que tiene lugar el trabajo concreto de los científicos, reconstruye la forma en que se "produce" y "construye" el conocimiento científico.

A más cómo, menos por qué ... es el aforismo ... que, a mi entender, resume mejor el pensamiento científico. Preguntar por las causas es siempre una pregunta de emergencia, porque causas puede haber muchísimas. En cambio, preguntarse por el cómo es investigar el proceso.

A partir de que, desde el primer tercio del siglo XX, la propia ciencia dejara de ser determinista ( demonio de Laplace)[9] e indecidibilidad en ciencia) y de la influencia decisiva del observador en la observación; cambió también la perspectiva sobre la teoría y la historia de la ciencia.

A mediados del siglo XX, tres filósofos de la ciencia presentaron tres opciones distintas en la consideración de la naturaleza progresiva o no del conocimiento científico y su forma histórica de producirse: Karl Popper (el conocimiento científico es progresivo y acumulativo, pero " falsable", con lo que únicamente se puede considerar ciencia lo que puede ser cuestionado), Thomas Kuhn (el conocimiento científico no es necesariamente progresivo, sino una respuesta a las demandas sociales, y en la mayor parte de los casos, la "ciencia normal" es únicamente el constante esfuerzo por confirmar el vigente paradigma, que únicamente cambiará por una revolución científica, de las que ha habido muy pocas históricamente), y Paul Feyerabend (el conocimiento científico no es acumulativo o progresivo, sino inconsistente y anárquico - anarquismo epistemológico-, no habiendo criterio de demarcación, en términos de método, entre lo que suele llamarse "ciencia" y cualquier otra forma de investigación).

En el último tercio del siglo se establecieron como disciplina específica los estudios de ciencia, tecnología y sociedad (CTS), que insisten en la importancia del factor humano[13] y la relación del conocimiento científico con los conceptos de verdad y de realidad.

La palabra "científico" (scientist) no existía hasta que la acuñó el erudito inglés William Whewell, en 1840. Sólo porque esta palabra sea hoy de uso común, no significa que se haya usado durante mucho tiempo.

Other Languages
العربية: تاريخ العلوم
azərbaycanca: Elm tarixi
کوردیی ناوەندی: مێژووی زانست
čeština: Dějiny vědy
Bahasa Indonesia: Sejarah sains
íslenska: Vísindasaga
日本語: 科学史
қазақша: Ғылым тарихы
한국어: 과학사
संस्कृतम्: विज्ञानेतिहासः
srpskohrvatski / српскохрватски: Historija nauke
Simple English: History of science
slovenčina: Dejiny vedy
српски / srpski: Istorija nauke
Türkçe: Bilim tarihi
українська: Історія науки
Tiếng Việt: Lịch sử khoa học
中文: 科学史