Historia de Sierra Leona

La Historia de Sierra Leona abarca todos los períodos típicos de las culturas de África Occidental, desde su desarrollo prácticamente independiente en el medio selvático hasta la relación con los imperios del Sahel a partir del siglo XIII, posteriormente la llegada de los portugueses convirtió a los territorios de la actual Sierra Leona en una base para el tráfico atlántico de personas esclavizadas. La presencia británica en la zona como represora del tráfico esclavista fue la base para la colonia de Freetown que se convertiría del en centro de la colonia de Sierra Leona. En 1961 Sierra Leona, uno de los focos principales de extracción de diamantes del mundo, obtuvo su independencia del Reino Unido siguiendo períodos de gran inestabilidad política y una larga guerra civil que dejó al país devastado social y económicamente.

Prehistoria e Historia Antigua de Sierra Leona

Es muy poco lo que se sabe de la prehistoria sierraleonesa. Parece que el primer homínido que pobló esa parte de África fue el homo ergaster, hace unos tres millones de años. Tras él vendría el llamado homo erectus y tras este el homo sapiens hace unos 200 000 años, siendo esta especie la que finalmente se impuso y perduró hasta la actualidad.[1]

Los restos humanos encontrados sugieren la presencia humana durante miles de años en la actual Sierra Leona. La lingüística lleva a asegurar la muy antigua presencia estable en la costa, de los pueblos Bulom (Sherbro), Temne y Limba, así como las migraciones hacia las tierras del interior, de grupos con idiomas Mande (Vai, Loko y Mende).

Parece casi probado que marineros procedentes de Tartessos pasaron por la actual Sierra Leona en el viaje que les llevó a la costa índica de África quizá antes del siglo IV a. C., donde el marinero griego Eudoxio de Cízico encontró los restos (el mascaron o hippoi) cuando realizaba su viaje hacia la India por las costas de la actual Eritrea.[2]

Más improbable aún resulta que este heleno, Eudoxio, llegara o pasara por estas tierras en su último viaje, del que no se tienen indicios. Debe tenerse en cuenta que lo que existiera más allá de Mauritania no interesaba mucho; así el rey Bocos de Mauritania deportó al navegante griego a una isla desierta cuando este le pidió su colaboración para realizar un segundo intento de circunnavegar África hacia la India. Bocos temía que aquello atrajera a los bárbaros a su tierra.[2]

Posteriormente, pese a no estar claro el momento, navegantes árabes llegaron a esas costas llevando con ellos el Islam,[4]