Historia de Nuevo León

Los restos arqueológicos y humanos encontrados en estas tierras nos dan pruebas claras que los nativos tenían conocimientos de astronomía, domesticación de plantas por cultivos selectivos, tecnología fina, comercio con grupos vecinos o tan lejanos como la Costa del Golfo, uso farmacológico de plantas medicinales, uso de cerámica y adornos corporales, entre otras evidencias, que demuestran que de ninguna manera corresponden al adjetivo de “salvajes” o “bárbaros” como los denominaron los conquistadores-colonizadores y que durante mucho tiempo se aceptó sin cuestionamiento en la historia local y nacional. Cronistas afirman que estos lares estaban habitadados por un grupo de etnias que al llegar los españoles les nombraron “Rayados”, “Borrados” o “Pintados” porque solían decorar su cuerpo con pinturas de colores, honrando a sus Dioses o a diversos animales. Debido a que a los fundadores de esta ciudad no describieron a éstos grupos no hay evidencia de los mismos, se sabe poco incluso de su lengua, presuntamente hablaban en Coahuilteco. Tras varios intentos fallidos, un grupo de inmigrantes, entre los cuales se incluían familias de judíos conversos entre ellos familiares de Carvajal llegaron a las costas de México a bordo del Santa Catalina y encabezados por el portugués Luis de Carvajal y de la Cueva ,de las personas que vinieron en la urca (barco) de Carvajal, fueron muy pocas las que pasaron al Nuevo Reino de León y que ninguna pobló allí: Referencia Hoyo, Eugenio del Historia del Nuevo Reino de León 1577-1723 Ed. Fondo editorial Nuevo León, Tecnológico de Monterrey

Los primeros años de la colonia fueron difíciles para los habitantes, quienes fueron asediados por la inquisición, las tribus indígenas y algunas inundaciones. Desde sus comienzos la mayor parte de la población se concentró en la ciudad de Monterrey, que no sería fundada como tal sino hasta el año de 1596. Hacia finales del siglo 18, los reineros (como se hacían llamar sus habitantes), en la época moderna el gentilicio utilizado es el de regiomontanos o regios, ya habían adquirido cierta estabilidad y contaban con dos ayuntamientos, el de Monterrey y uno más en Linares, al Sur. Aunque a lo largo de los siglos 17 y 18 se fundaron varias villas debido a que las haciendas existentes se poblaron bastante, o bien se fundaron pueblos con indígenas tlaxcaltecos provenientes de Santiago del Saltillo de Santiago de la Monclova (Provincia de San Francisco de Coagüila), así mismo se establecieron misiones franciscanas en las que se atendieron y se evangelizaron a indígenas de las diversas regiones. Con todo y ello sus habitantes, dedicados a la agricultura, a la ganadería y a la minería en menor grado, producían para autoconsumo, con un comercio limitado externo.


Época Insurgente

Retrato de Fray Servando Teresa de Mier

El inicio del movimiento insurgente en México, si bien fue atendido, fue rápidamente sofocado en la región, por lo cual fue desconcertante para sus habitantes la noticia de que José María Morelos, el líder del movimiento, había convocado a un congreso constituyente en Chilpancingo, al sur del país, y no fue hasta año de 1814 que se había autonombrado representante del Nuevo Reino de León, una región con la cual no tenía la más mínima relación. El año anterior apenas Juan José de la Garza había representado al Nuevo Reino de León en las Cortes de Cádiz, que produjeron la Constitución gaditana de 1812, este nombramiento hecho a Morelos hace que la provincia quedará unida sin consentimiento democrático al destino de México.

Tras la consumación de la independencia, Fray Servando Teresa de Mier (un sacerdote poco ortodoxo que llegó a afirmar que la Virgen de Guadalupe no se había estampado en la tilma de Juan Diego sino en la capa de Santo Tomás, el mismo Santo Tomás había predicado el evangelio en México bajo el nombre de Quetzalcóatl) representó al Nuevo Reino de León en el Congreso Nacional Constituyente que en su decreto no. 45, artículo primero, sentenciaba: Nuevo León será en lo sucesivo un Estado de la Federación Mexicana.

El Padre Mier organizó la instalación de una legislatura local, misma que sancionaría la primera constitución de la entidad el 5 de marzo de 1825. El mismo congreso sería disuelto en 1835 convirtiendo al Estado en Departamento. La pugna entre conservadores y liberales a nivel nacional hizo estrago en la estabilidad de la región. En 1846 los poderes del estado salieron de Nuevo León debido a la invasión estadounidense que tuvo en Monterrey una de sus más famosas batallas. Adicionalmente las tribus indígenas nómadas provenientes de los EE.UU. asolaban la región de manera brutal, robando mujeres, niños, ganado e importantes víveres, de tal forma que los nuevoleoneses para viajar de un lugar a otro, aunque el viaje fuese corto, se vieron en la necesidad de hacer testamentos.

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