Historia de Luxemburgo

La historia de Luxemburgo está inherentemente entrelazada con la historia de los países circundantes, sus gentes, y dinastías gobernantes. A lo largo de los años, el territorio de Luxemburgo ha sido erosionado, mientras su propiedad ha cambiado repetidamente, y su independencia política ha crecido gradualmente.

Aunque la historia Luxemburguesa documentada se remonta a los tiempos de los romanos, la historia de Luxemburgo se considera que comienza propiamente en el año 963. Los cinco siglos siguientes contemplaron la aparición de la poderosa Casa de Luxemburgo, la extinción de la cual pudo poner fin a la independencia Luxemburguesa. Después de un pequeño período de gobierno por parte del Ducado de Borgoña, Luxemburgo pasó a manos de los Habsburgo en 1477. Desde 1556, formó parte de los Países Bajos españoles, siendo su soberano el Rey de España.

Después de la Guerra de los Ochenta Años, Luxemburgo formó parte de los Países Bajos del Sur. En 1713, tras el tratado de Utrecht, fue cedido por España a la línea austriaca de la dinastía Habsburgo. Después de la ocupación por parte de la Francia Revolucionaria, en 1815 el Tratado de París transformó Luxemburgo en un Gran Ducado en unión personal con los Países Bajos. El tratado también dividió Luxemburgo, que ya había sido dividido en 1659 y volvería a dividirse también en 1839. Aunque estos tratados redujeron gran parte del territorio de Luxemburgo, al mismo tiempo incrementaron su independencia, lo que se confirmó después de la Crisis de Luxemburgo en 1867.

En las siguientes décadas, Luxemburgo cayó más dentro de la esfera de influencia de Alemania, en concreto, después de la creación de una casa de gobierno separada en 1890. Luxemburgo fue ocupada por Alemania desde 1914 hasta 1918. Desde la Segunda Guerra Mundial, Luxemburgo se ha convertido en uno de los países más ricos, impulsado por un gran crecimiento en el sector de los servicios financieros, la estabilidad política, y la integración Europea.

Luxemburgo antiguo (antes del año 963)

En el territorio ahora cubierto por el Gran Ducado de Luxemburgo, hay evidencia de habitantes primitivos desde el Paleolítico o Antigua Edad de Piedra. Los objetos más viejos de este período son huesos adornados encontrados en Oetrange.

Sin embargo, la primera evidencia real de civilización es a partir del Neolítico o el siglo V a. C. cuando las casas comenzaron a aparecer. Se han encontrado restros en el sur de Luxemburgo en Grevenmacher, Diekirch, Aspelt y Weiler-la-Tour. Las viviendas fueron hechas con una combinación de troncos para la estructura básica, paredes de cestería revestidas de fango, y los tejados de cañas o de paja. Se ha encontrado cerámica de éste período cerca de Remerschen.

Mientras que no hay mucha evidencia de comunidades en Luxemburgo a comienzos de la Edad del bronce, un número de sitios fechados entre el siglo XIII y el VIII a.C. proporcionan evidencias de viviendas y revelan objetos tales como cerámica, cuchillos y joyería. Estos incluyen Nospelt, Dalheim, Mompach y Remerschen.

El Luxemburgo céltico existió durante el período aproximado del año 600 a.C. hasta el 100 d.C., cuando los celtas habitaban lo que ahora es el territorio del Gran Ducado de Luxemburgo. Los celtas habitaron grandes áreas de Europa desde el Danubio hasta el Rin y el Ródano durante este tiempo. Fue alrededor del año 100 d. C. que los Trévires, una de las tribus célticas, alcanzó un período de prosperidad. Construyeron cierto número de establecimientos fortificados o oppidum cerca del valle de Mosela en lo que ahora es el sur de Luxemburgo, la Alemania occidental y el este de Francia.

La civilización céltica alcanzó su apogeo en el siglo I a.C., antes de la conquista romana en el 54 a. C.. La mayoría de las evidencias de ese período se han descubierto en las tumbas, muchas encontradas cerca de Titelberg, un sitio de 50 ha. que revela mucho sobre las viviendas y la artesanía del período.

La primera referencia conocida sobre el territorio del Luxemburgo moderno fue realizada por Julio César en su ‘‘ Comentarios sobre la Guerra de las Galias ‘‘. [1]

La tribu céltica en lo que ahora es Luxemburgo durante y después del período de La Tène fue conocida como los Trévires. Con mucho, los Trévires fueron más que cooperativos con los Romanos, que terminaron su ocupación en el 53 a. C. bajo el mandato de Julio César, que la mayoría de las tribus celtas. Dos rebeliones en el siglo I a.C. no dañaron permanentemente sus relaciones cordiales con Roma, y los Trévires se adaptaron fácilmente a la civilización romana.

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