Historia de Ayerbe

Muralla en San Benito
Aljibe en el recinto amurallado

No existen datos objetivos que permitan suponer la antigüedad que algunos han hecho sospechar para Ayerbe. El emplazamiento del núcleo urbano, en el vértice del monte de San Miguel, no corresponde a las características comunes en los asentamientos primitivos.

El vacío de conocimientos sobre la prehistoria en el Término de Ayerbe, hace imposible reconstruir la vida del hombre primitivo en estas tierras; imposible conocer su hábitat y modo de vida aunque, supondremos, fueron depredadores, usaron y consumieron los productos que el mundo animal y vegetal les proporcionaba.

Este territorio perteneció a la región íbera de los Ilergetes y, a falta de estudio experto, existe en el monte de S. Benito un recinto amurallado (4.500 ) con paredes de doble lienzo y relleno su interior. Como complemento, restos de una torre cuadrada. En la parte baja, hay un aljibe en añadido de la muralla, que recoge las aguas del suelo interior que es de piedra. Presenta un silo de forma circular con metro y medio de diámetro y más de un metro de profundidad.

En el siglo XIX, en la partida Burfán (camino de la Virgen de Casbas), se encontraron lápidas y monedas romanas (hoy se desconoce el paradero), que pudieran provenir de una hipotética Villae romana cerca del río Vadiello.

Muchos autores han opinado ya sobre la indudable romanidad de Ayerbe, identificándola con Ebelino, mansión romana descrita en la vía reseñada como n.º 33 (Caesaraugusta-Benearnum) del llamado Itinerarium Provinciarum Antonini Augusti ( Itinerario de Antonino). Estudios recientes demuestran que el trazado de esta vía llevó otro recorrido.

Se ha especulado con la posibilidad de que el topónimo “Ayras” que aparece en la descripción de España que hizo el historiador árabe al-Razi en el siglo X, haya originado el nombre de Ayerbe.

La primera mención documental es de 1075 que se cita a “Bancio Ezones de Agirbe” (Ubieto Arteta, Cartulario de San Juan de la Peña, n.º 215).

Con tan escasas informaciones habremos de buscar los orígenes de Ayerbe en torno al castillo musulmán de la cima del cerro.

Los principios

Castillo musulmán

Gobernando en Zaragoza Yahyà b Mundir al-Muzaffar ( 1022- 1036) y ante el acoso del rey navarro Sancho el Mayor ( 1000- 1035) fue indispensable levantar una fortaleza defensiva de las tierras llanas y junto al castillo nacería un pequeño poblado dedicado a su abasto.

En el año 1083 conquista Ayerbe el rey aragonés Sancho Ramírez. El día 28 de abril de 1083, Sancho Ramírez donó al Monasterio de San Juan de la Peña la mitad de los bienes señoriales del castillo de Ayerbe y otros derechos. El documento de donación señala que: la mitad de las parias pagadas por las poblaciones de Tabernas, Sangarrén, Buñales, Torres de Barbués, Vicién, Pueyo Vicién, Barbués, Pitiellas, Torralba, Callén, Almudévar, y Formiñena sean a favor de los señores del castillo de Ayerbe y la otra mitad a favor de San Juan de la Peña.

En julio de 1086 llegaron a Ayerbe el rey Sancho Ramírez y su hermano el obispo García de Jaca, que enfermó y fue trasladado a Anzánigo donde murió el día 17 de julio de 1086.

Torre medieval

A la muerte de Pedro I, Ayerbe que fue parte de la dote de su segunda esposa la reina Berta, sigue unos años gobernado por ella.

En 1118 el concilio celebrado en Toulouse (Francia) ofreció los beneficios de cruzada a los que acudieran a la ayuda de la conquista de Zaragoza; numerosos señores franceses (francos y bearneses) se concentraron en Ayerbe en el campo que pasó a denominarse de Las Banderas (hoy Labanera), donde el rey de Aragón Alfonso I dispuso y arregló las escuadras; consiguió sitiar Zaragoza a finales de mayo de ese mismo año. Entre los años 1118 y 1122 el rey Batallador crea un burgo en un altiplano más al sur del cerro y antes de 1125 le dio fueros. En mayo de 1122 concede el rey al Monasterio de Montearagón, los diezmos y primicias de lo que pudiesen labrar los pobladores del burgo de Ayerbe desde Gurrea de Gállego hasta los montes de Loarre, Marcuello y Riglos.

El 27 de agosto de 1137 en el castillo de Ayerbe, Ramiro el Monje extiende un documento en el que promete no donar nada sin la aprobación de su futuro yerno, el conde barcelonés Ramón Berenguer IV.

Desde los principios fue de realengo, ya que tenía tenentes:

TENENTES

  • Lope Garcés II de Estella: 1098, marzo a 1105.
  • Fortún López IV de Ayerbe: 1122, mayo a 1134, febrero.
  • Martín Galíndez: 1134, septiembre a 1135, agosto. Éste tal vez hermano de Fortún Galíndez, fue uno de los nobles represaliados tras romper los pactos de treguas firmados entre Ramiro II el Monje y Abengania, gobernador almorávide de Valencia. La ruptura se produjo al asaltar tales caballeros un convoy musulmán que iba de Fraga a Huesca. Ese castigo al que fueron sometidos, ser removidos de sus tenencias y dejar de aparecer citados en la documentación de la época, dio origen a la famosa leyenda de la Campana de Huesca.
  • Cecodín de Navasa: 1134, julio.
  • Bernardo Gómez, conde: 1135, julio a 1154, marzo.
  • Sancho de Borja: 1155, abril a 1158, marzo.
  • Marco Ferriz: 1162, octubre a 1174, julio.
  • Raimundo de Tarazona: 1188, enero.
  • Aznar Pardo: 1192, agosto a 1195.
  • Jimeno Cornel: 1195, mayo 1196, abril.
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