Historia de Alaska

Alaska en 1895. La frontera del sureste de Alaska que se muestra es la que Estados Unidos reclamó antes de la conclusión de la disputa limítrofe de Alaska.

La historia de Alaska se remonta al Paleolítico Superior (alrededor del 14.000 aC), cuando los grupos siberianos cruzaron el Puente de Beringia en lo que ahora es el oeste de alaska. En el momento del contacto con los europeos por exploradores rusos, el área estaba poblada por grupos de nativos de Alaska. El nombre de " Alaska" proviene de una palabra aleutiana alaxsxaq, que significa literalmente "tierra firme" (literalmente, "el objeto hacia el cual la acción del mar es dirigida").[1]

En la década de 1890, hubo la fiebre del oro en Alaska y cerca del territorio de Yukón y atrajo a miles de colonos a Alaska.

En 1942, dos islas Aleutianas exteriores— Attu y Kiska—fueron ocupadas por los japoneses y su recuperación por parte de los Estados Unidos las convirtieron en cuestión de orgullo nacional. La construcción de bases militares contribuyó al crecimiento de la población en algunas ciudades de Alaska.

Alaska obtuvo condición de Estado el 3 de enero de 1959.

En 1964, el gran " Terremoto del Viernes Santo" mató a 139 personas, y destruyó edificaciones de Anchorage y otras poblaciones.

En 1968, el descubrimiento de petroleo en Prudhoe Bay y la finalización en 1977 del oleoducto Trans-Alaska condujeron a un boom petrolero. En 1989, el Exxon Valdez golpeó un arrecife en Prince William Sound, derramando entre 11 y 400 mil billones de galones estadounidenses (42.000 y 130.000 m³) de petróleo crudo alrededor de 1.100 millas (1.600 km) de costa. Hoy en día, la batalla entre las filosofías de desarrollo y conservación se ve en el polémico debate sobre la extracción de petróleo en el Refugio Nacional de vida salvaje en el Ártico.

Prehistoria

La prehistoria de Alaska comienza con la gente del Paleolítico entrando en el noroeste de América del Norte en algún momento entre 60.000 y 50.000 aC. a través del Puente de Beringia en el oeste de Alaska.[2] Encontraron su paso bloqueado por una enorme capa de hielo hasta una recesión temporal en la glaciación de Wisconsin (la última glaciación) que abrió un corredor libre de hielo a través del noroeste de Canadá, permitiendo posiblemente a grupos desplegarse por el resto del continente. Con el tiempo, se convirtió en Alaska poblado por los Inuit y una variedad de grupos de nativos americanos. Hoy en día, los primeros habitantes de Alaska se dividen en varios grupos principales: los nativos americanos procedentes del sudeste costero (los Tlingit, Haida y Tsimshian), los Atabascas, los Aleutas y los dos grupos de esquimales, Inupiat y Yupik.

Nativos Americanos costeros

Los nativos americanos costeros fueron probablemente la primera ola de inmigrantes que cruzaron el Puente de Beringia en el oeste de Alaska, aunque muchos de ellos se establecieron inicialmente en el interior de Canadá. Los Tlingit eran los más numerosos de estos grupos, poblando la mayor parte de la región costera del sureste de Alaska en el momento del contacto con los europeos. La parte sur de la Isla del Príncipe de Gales fue colonizada por los Haidas que emigraron de las islas de la Reina Carlota en Canadá. Los Tsimshian emigraron durante el período territorial de un pueblo cercano a Prince Rupert en la Colombia Británica. Los Tlingit fueron conocidos por viajar más de 1.000 millas (1.600 km) al sur para comerciar con los pueblos indígenas en el noroeste del Pacífico. No había una moneda estándar para comerciar, sino esclavos, materiales de cobre nativos, y mantas hechas de corteza de tuya gigante, además de perros y pieles de cabras que tenían un gran valor.

Los nativos americanos costeros creían que los animales se entregaban voluntariamente a los humanos, y se esforzaron en honrar los sacrificios de los animales. También creían que los restos mortales de un salmón consumido debían ser devueltos al río en el que había sido capturado para permitir la reencarnación, de lo contrario, los peces podrían reencarnarse con deformidades y se negaban a regresar a ese río. Las sociedades nativas costeras contaron con un complejo sistema de propiedad basado en una mezcla de propiedad privada y de grupo. Cada familia tenía herramientas, objetos y alimentos que habían producido para sí mismos, mientras que el grupo poseía nombres, terrenos, tierras, edificios y todo lo demás.

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En la organización social de los Tlingit y Haida, el estatus y el prestigio eran obtenidos mediante la riqueza. Para mantener su posición social, un hombre de alto rango demostraba sus riquezas mediante la celebración de una ceremonia llamada Potlatch en la que él regalaba, destruía o invitaba a sus huéspedes a consumir toda la comida y posesiones. Esto se denominaba "pagar" a los invitados que habían realizado rituales o habían dado apoyo en el pasado. Los que recibían bienes en el Potlatch debían generalmente corresponder invitando a los anfitriones a su propia Potlatch en una fecha posterior; tales invitaciones confirmaban sus niveles de prestigio y estatus. Otras características importantes del Potlatch era el recitado de genealogías y líneas de sangre, las transferencias de títulos y posesiones, y ofrendas a los antepasados.

El clima templado y la abundancia de recursos en la región del sureste de Alaska permitieron tiempo de ocio para los nativos costeros, los cuales se dedicaron a viajar, pasatiempos sociales, y comerciar. Disfrutaron de artes complejos, música y narraciones de cuentos, y sus tradiciones mantuvieron una cuenta exacta de la genealogía y las historias del clan. Las pinturas desarrolladas por las tribus costeras representaban animales y criaturas míticas en colores llamativos, el rojo y el negro. Ellos decoraron sus productos artesanos, los utensilios domésticos, ropas, máscaras, canoas, y objetos rituales con firmas de los propietarios. Los célebres totems fueron tallados con grandes gastos para ilustrar mitos, honrar a los difuntos o para entender la enorme riqueza de los propietarios.

Nativos Americanos Atabascas

Los Atabascas del interior de Alaska eran cazadores y pescadores de aguas interiores. La mayoría vivía en pequeños grupos nómadas a lo largo de los numerosos ríos de la región. La resistencia y la fuerza física eran muy apreciados, y los juegos a menudo era correr a pata coja. Los Atabascas cosechaban salmón y cazaban conejos, caribúes y osos con ayuda de lazos, palos, lanzas y arcos. Los períodos de hambruna eran comunes. Debido a que eran seminomadas y cazaban a pie, el calzado era muy importante, por lo que diseñaron ligeras y flexibles raquetas de nieve hechas de abedul y cuero. Los Atabascas utilizaban la corteza del abedul de los bosques interiores para hacer canoas, envases, trineos y cunas. Los tejidos estaban hechos con pieles de animales, decorada con púas de puerco espín de color con tintes naturales. Algunos grupos Atabascas habitaban aldeas permanentes en invierno y zonas de pesca en verano. La mayoría de los grupos consistían en unos pocos núcleos familiares y tenían una limitada organización interna. El liderazgo era adquirido por guerreros o cazadores. Los Atabascas también celebraban Potlatches para marcar una muerte o celebrar el primer éxito de un niño en la caza, como un preludio al matrimonio. Los que aspiraban al liderazgo esperaban del anfitrión Potlatches memorables, en la que el líder aspirante regalaría todos sus bienes después de probar su destreza mediante el establecimiento de sí mismo y su familia durante un año entero sin ayuda externa.

Aleutas

Los Aleutas se establecieron en las islas del archipiélago de las islas Aleutianas hace aproximadamente 10.000 años. Aunque su ubicación les permitía un fácil acceso a la pesca, también tuvieron que lidiar con un clima impredecible y violento, con terremotos y volcanes. La tecnología pesquera de los Aleutas incluía arpones, presas, redes y anzuelos. Varios dardos, redes y arpones fueron utilizados para cazar leones marinos y nutrias. Las ballenas fueron cazadas por lo general con lanzas de piedra envenenadas. El trabajo de las mujeres y los niños era recoger marisco en las playas durante la marea baja, bayas y otras plantas en las colinas. Las mujeres Aleutas son todavía famosas por sus técnicas de cestería y de costura, capaces de convertir hierbas en cestas herméticas y coser tripas de focas para crear impermeables perfectos adecuados para el abierto océano.

La sociedad de los Aleutas estaba dividida en tres categorías: Honorables, que comprendían a los balleneros y ancianos respetados, la gente común y los esclavos. Al morir, el cuerpo de un honorable era momificado, y los esclavos eran normalmente asesinados en honor de los difuntos.

Los kayaks de piel para una o dos personas que utilizaban los Aleutas eran llamados " baidar" o "bidarkas" por los rusos. Estos fueron el modelo para los kayaks de fibra de vidrio modernos que se usan hoy en día, y son las embarcaciones de alta mar más pequeñas hechas por el hombre, capaces de hacer viajes largos en algunos de los mares más peligrosos. Las baidarkas de tres personas se desarrollaron a instancias de los rusos, que querían viajar como pasajeros en el centro; estos baidar "de tres agujeros" fueron luego adaptados para su uso en las islas Aleutianas para viajes de larga distancia y el comercio.

Esquimales

Aborigen de Alaska. El primer contacto de exploradores europeos con los habitantes de la región lo tuvieron los exploradores rusos que contactaron con el pueblo Inuit y otros pueblos nativos.

Los esquimales son el grupo nativo más familiar a los no residentes en Alaska, estaban divididos en dos subgrupos: los esquimales Inupiat que se asentaron en la región del Ártico en Alaska, y los Yupik que se establecieron en el oeste. Para combatir el frío, los alimentos de temporada se almacenaban por las escaseces futuras, sobre todo para previsiones en el invierno. Los cazadores siempre repartían la presa fresca entre la comunidad y el estátus en la sociedad fue determinado por la habilidad de caza. Las aldeas de esquimales se situaban en zonas donde se encontraban fuentes de alimentos. Los habitantes de la costa del Ártico dependían de focas, morsas y ballenas, mientras que los esquimales continentales vivían con una dieta de caribúes, aves y otros animales de caza menor. Estas personas recogían huevos, bayas, raíces, comían verduras frescas o las conservaban en recipientes de piel.

Los esquimales usaban botes abiertos llamados umiaks y kayaks más pequeños para la caza de grandes mamíferos marinos. Ambos barcos estaban hechos de trozos de madera atados, cubiertos con pieles de foca bien cosidos. Los trineos de perros fueron utilizados para viajar en invierno, y durante el verano los perros eran utilizados como animales de carga. Las mujeres sabían técnicas de cestería y costura. Cosían prendas impermeables hechas de intestino de animales y pieles de peces. La ropa diaria de los esquimales eran pantalones, botas y abrigos que estaban hechas de pieles cosidas y finas, a veces con diseños geométricos complejos. Los abrigos, que ellos llamaban parka, tenían una capucha y un collar de pieles de osos o lobos.

Los esquimales fueron conocidos por sus tallados, especialmente las pequeñas piezas de marfil. En los primeros tiempos, los utensilios domésticos y las armas eran decorados. Usando madera, huesos, barbas de ballena, marfiles de morsas y colmillos de fósiles de mamut los esquimales elaboraban platos, cuchillos, lámparas de aceite, pequeñas esculturas y piezas de juegos. Las gafas protectoras que solamente tenían pequeñas aberturas para ver, protegiendo los ojos del resplandor de la nieve y del hielo, eran hechas en madera o marfil. Las réplicas del ulu (cuchillos de mujeres) se pueden encontrar en la mayoría de tiendas para turistas en Alaska hoy en día.

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