Hipocorístico

Los nombres hipocorísticos (del griego «hypokoristikós», derivado del verbo ὑποκορίζεσθαι «hypokorízesthai» «llamar cariñosamente, con caricias»)[1] son aquellos apelativos cariñosos, familiares o eufemísticos usados para suplantar a un nombre real. Se caracterizan en que las palabras son sometidas a cierta deformación, siendo muchas veces apócopes, aféresis o diminutivos del nombre propio verdadero; aunque también pueden tener un origen etimológicamente distinto al de éste (como es el caso de Pepe por José). Especialmente, el término hipocorístico alude a las abreviaciones y modificaciones que sufren los nombres propios en la lengua familiar; por ejemplo: Celia viene de Cecilia. [ cita requerida]

Formación de hipocorísticos

  • En castellano:
    • Agregación de los sufijos -(c)ito/-(c)ita, -(c)ín/(c)ina -(c)illo/-(c)illa, u otros menos frecuentes como -cho/-chu/-chi (del vasco): Juana → Juanita , Antonio → Antoñito, Luis → Luisillo, Juan → Juancho, Juan→Juanchi, Carlos → Carlitos.
    • Postposición de un sufijo diminutivo. A veces se emplea con condescendencia si el aludido es adulto.
    • Eliminación de una o más sílabas y postposición de '-i': Susana → Susi, Antonio → Toni. En otros idiomas ocurre algo similar.
    • Supresión de sílabas finales. Nico (Nicolás), Alber (Alberto).
    • Unión de dos nombres: Juanma (Juan Manuel), Josema (José Manuel), Juancar (Juan Carlos), Juanra (Juan Ramón), etc.
    • Algunos hipocorísticos pueden sufrir tales alteraciones fonéticas que un extranjero ajeno a la cultura hispánica no sea capaz de saber de qué nombre procede. Es el caso de Paco/Pacho/Pancho/Curro (Francisco), Pepe (José), Conchi (Concepción), Charo (Rosario), Chelo (Consuelo), Lola (Dolores), Maite (María Teresa), etc.
    • Imitación del lenguaje de los bebés y niños pequeños, principalmente mediante palatalización de consonantes: Gregorio → Goyo, Rosario → Chayo, Antonio → Toño.
    • Españolización de nombres de otros idiomas: William/Wili/Güili (Guillermo).
  • En alemán se agrega -chen, -lein o -(l)i: Karl → Kalli. Los dos primeros también se emplean como diminutivos, como en Hund (perro) → Hündchen o Hündlein (perrito). Las vocales posteriores suelen verse sometidas al umlaut, es decir, pasan de u, o, a a ü, ö, ä respectivamente: Hund → Hündchen, Arm → Ärmchen, Holz → Hölzchen.
  • En bajo alemán -cke y -tje.
  • En catalán/ valenciano el hipocorístico se forma generalmente con la sílaba final del nombre: Josep → Pep, Joaquim → Quim, Francesc → Cesc; a veces y en algunas zonas se añade '-o': Joaquim → Ximo, Jesús → Suso/Xuso, Lluís → Lluïso/Uïso, Albert → Berto, Salvador → Voro, Vicent → Cento[5]
  • En checo los nombres tienen su propio hipocorístico, por ejemplo: masculino Václav → Vašek (Wenceslao), Josef → Pepe (José), femenino Kateřina → Kačka (Catalina). Si el sujeto es una cosa, se le agrega iček para masculino e ička para femenino.
  • En esperanto se agregan los afijos -ĉj- (masculino) y -nj- (femenino) que reemplazan la última consonante o el último grupo consonántico de la raíz: patro → paĉjo (padre), patrino → panjo (madre).
  • En interlingua se postpone -etto/-etta.
  • En italiano los hipocorísticos se forman con -ino/-ina, -ello/-ella, -etti/-etto/-etta o -uccio/-uccia: Paolo → Paolino/Paoletto, Paola → Paolina/Paoletta, Donato → Donatello, Guido → Guiduccio. En siciliano es típica la terminación -uzzo/-uzza: Santa → Santuzza.
  • En japonés se postpone -chan, -tan o -pi: Kana → Kana-chan, Akihiro → Aki-chan. A menudo se alarga la vocal o se gemina la consonante para alargar el nombre a dos moras: Setsuko → Set-chan, Hiroki → Hii-chan.
  • En latín se añadía -ulus/-ula. Por ejemplo, el nombre del emperador romano Calígula significa 'bota pequeña', y se debe al pequeño tamaño de las sandalias militares ( caligae, en singular caliga) que llevaba cuando era joven. Asimismo, Úrsula proviene de ursa, que significa osa.
  • En portugués y en gallego se agrega -(z)inho/-(z)inha (grafía -(c)iño/-(c)iña en gallego): Ana → Aninha/Aniña, João → Joãozinho/X(o)an → X(o)anciño, Xabier → xabinho/Xabiño; también puede eliminarse alguna parte del nombre, especialmente al principio o al final, en ocasiones añadiendo el sufijo -cho,-cha: Xabier → Xabi, Ramón → Moncho.
  • En ruso los nombres suelen contraerse. Hay muchos sufijos para formar los hipocorísticos, usualmente se agrega -chka -ka -sha -zha -ya -yok -en'ka. Por ejemplo Svetlana → Sveta, Mijaíl → Misha, Sergey → Seryozha, María → Masha/Mashen'ka/Manya, Vera → Verochka, Maksim → Maksimka, Tatyana → Tanya, Iván → Vanya/Vanyok, Lesya → Olesya. Algunos hipocorísticos pueden sufrir tales alteraciones fonéticas que un extranjero ajeno a la cultura rusa no sea capaz de saber de qué nombre procede. Es el caso de Sasha/Shura/Sanya (Alexandr), Lyosha(Alexey) o Vova(Vladímir), Xyusha(Oxana, Xenia) etc.
  • En algunos idiomas se puede formar un hipocorístico duplicando una sílaba del nombre: John → John-John, Diana → Didi, Lourdes → Lulú, Javier → Javivi
Other Languages
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Frysk: Flaainamme
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