Hermanos Pinzón

Estatua de los hermanos Pinzón en Palos de la Frontera, de donde eran originarios.

Los hermanos PinzónMartín Alonso Pinzón, Vicente Yáñez Pinzón y Francisco Martín Pinzón— fueron unos marineros y exploradores españoles de finales del siglo XV y comienzos del XVI, miembros los tres de la familia Pinzón y naturales de Palos de la Frontera ( Huelva),[n. 2] que participaron activamente en el primer viaje de Cristóbal Colón, que tuvo como resultado el descubrimiento de América en 1492, y en otros viajes de exploración.

Fueron marinos de destacado prestigio en la comarca costera de Huelva, y gracias a sus diferentes viajes comerciales y de cabotaje adquirieron fama y una situación holgada, que les permitió gozar de respeto y reconocimiento entre sus coetáneos.[5] permitió que fuera el lugar desde donde partieran la mayoría de sus armadas, organizadas, en muchas ocasiones, por esta familia.

Martín Alonso y Vicente Yáñez, capitanes de las carabelas La Pinta y La Niña, respectivamente, son los hermanos más conocidos, pero hay un tercero, menos popular, que iba a bordo de La Pinta como maestre: Francisco Martín. Martín Alonso fue el hombre gracias al cual se consiguió que la marinería de la zona del Tinto- Odiel se animara a participar en la empresa colombina.[11]

El puerto de Palos a finales del siglo XV

Los hermanos Pinzón vivieron en la época de mayor esplendor del puerto de Palos ( Palos de la Frontera), participando en la mayoría de las actividades que se realizaban desde dicho puerto.

El histórico «puerto de Palos» era fluvial, resguardado de los vientos y ataques piráticos, principales inconvenientes de los puertos marítimos. Estaba ubicado en el curso inferior del río Tinto, llamado en esta zona Canal de Palos, a unos cuatro kilómetros de su desembocadura en el Atlántico y confluencia con el Odiel. Probablemente surgió de forma coetánea al crecimiento de la propia villa, siendo en sus inicios un fondeadero para pequeñas naves dedicadas, casi exclusivamente, a la pesca en playas y esteros y a ocasionales transacciones comerciales de abastecimiento de la reducida población.[12]

Mapa topográfico del siglo XVIII, donde se puede ver la situación del antiguo puerto de Palos.

Al hablar del «puerto de Palos» se le suele relacionar con un puerto al uso, influidos tal vez por la imagen de un viejo muelle existente en Palos, de donde partió el vuelo del Plus Ultra, el muelle de la Calzadilla. Esto es erróneo. En las Ordenanzas Municipales de Palos (1484-1521), dedicadas en su mayoría a regular las actividades marítimas de la villa, jamás se utilizan los términos de puerto o muelle. Las carabelas palermas "aportaban a la ribera",[14]

Progresivamente, el río se convirtió en la principal vía de comunicación para los palermos, y el puerto en el eje de sus relaciones con las otras villas de la comarca. Esta orientación marítima modificó la estructura de poblamiento cónico que, alrededor de la iglesia y el castillo, se había desarrollado desde la fundación. La calle de la Ribera, que unía el núcleo del pueblo con su puerto, se convirtió en la arteria principal de la localidad, y el puerto en el auténtico corazón de la economía palerma.[12]

En vísperas del descubrimiento de América, toda la ribera comprendida entre los actuales muelles de Palos y La Rábida debió ser testigo de las actividades portuarias de la villa. Las carabelas anclaban en el centro del río, donde la profundidad era suficiente para sus calados, y pagaban por ello los derechos de anclaje correspondientes. Desde ellas, barcas y chinchorros cargaban o descargaban las mercancías "amarrando en la ribera".[16] A partir del primer tercio del siglo XV, el Puerto de Palos experimentó un auge continuo que rebasó el estrecho marco comarcal alcanzando dimensiones internacionales, como lo atestigua el hecho de que naves inglesas, bretonas, flamencas e italianas fondearan en sus aguas con cierta frecuencia.

Siguiendo la estela de las naves portuguesas, los palermos alcanzaron las islas Canarias y Guinea, con sus ricas pesquerías y sus posibilidades comerciales con oro, especias y esclavos. Era la segunda mitad de la decimoquinta centuria y Palos llegaba a los tres mil habitantes. La alota de su puerto era la que más tributos proporcionaba al duque de Medina Sidonia, siendo su primacía tal que en ella se contrataban las pesquerías de buena parte de la comarca, e, incluso, dos palermos, Juan Venegas y Pedro Alonso Cansino, se encargaban de conceder licencias para pescar en aguas atlanticoafricanas, en la zona comprendida entre el cabo Bojador y el Río de Oro, que tenían arrendada a los Reyes Católicos.[17]

Other Languages