Hemofiltración

En medicina, la hemofiltración es una terapia de reemplazo renal similar a la hemodiálisis que es usada casi exclusivamente en las instalaciones de cuidado intensivo. Así que casi siempre se usa para la falla renal aguda. Es una terapia lenta y continua en la cual las sesiones duran usualmente entre 12 a 24 horas y son realizadas por lo general diariamente. Durante la hemofiltración, la sangre de un paciente es pasada a través de un conjunto de tuberías (un circuito de filtración), vía una máquina, a una membrana semipermeable (el filtro) donde son removidos los residuos y el agua. Se agrega líquido de reemplazo y la sangre es devuelta al paciente.

El principio de la hemofiltración

Membrana semipermeable.

En una manera similar a la de la diálisis renal, la hemofiltración implica el movimiento de solutos a través de una membrana semipermeable. Sin embargo, la membrana usada en la hemofiltración es mucho más porosa que la usada en hemodiálisis, y no es usado el dialisato. En lugar de ello una presión hidrostática positiva lleva el agua y los solutos a través de la membrana del filtro donde son drenados como filtrado. Un líquido de reemplazo isotónico es añadido a la sangre filtrada resultante para reemplazar el volumen líquido y los valiosos electrolitos. Entonces, esto es retornado al paciente. Comparado con a la hemodiálisis, el proceso es más lento y el retiro del líquido es gradual, y menos propenso a resultar en un compromiso hemodinámico ( hipotensión). Esto lo hace conveniente para los pacientes de cuidado crítico que a menudo tienen hipotensión y usualmente están en cama y con frecuencia están inconscientes. Un panorama común en la cual la hemofiltración es usada es en la falla renal aguda precipitada por choque séptico.

Other Languages
العربية: ترشيح الدم
français: Hémofiltration
Nederlands: Hemofiltratie