Harry Potter y las Reliquias de la Muerte - Parte 1

Harry Potter y las Reliquias de la Muerte - Parte 1 (título original en inglés, Harry Potter and the Deathly Hallows - Part 1) es una película de fantasía y acción dirigida por David Yates. Es el primer episodio de la séptima película de Harry Potter, basado en la novela homónima de J. K. Rowling. A pesar de ser dos películas, se les trató como una sola, ya que se basan en el mismo libro. Fue estrenada el 19 de noviembre de 2010 en 2D y en formato IMAX (en un principio se anunció su estreno en formato 3D, pero semanas antes del estreno de la película se procedió a cancelar dicha presentación). Este largometraje recibió nominaciones a varios premios, entre los que destacan los Premios Óscar.[3]

La duración total de la película es de 276 minutos (4 horas 36 minutos), siendo este episodio de los primeros 146 minutos (2 horas 26 minutos).

Argumento

Al principio de la película, se observa al nuevo Ministro de Magia Rufus Scrimgeour, dando un discurso sobre la amenaza en la que se encuentra el mundo mágico, ya que Lord Voldemort ha tomado el control, una escena después, se observa a Hermione Granger borrando la memoria de sus padres mediante el hechizo Obliviate para que no la recuerden, debido a que sabe el peligro que le espera al embarcarse con sus amigos Harry Potter y Ron Weasley, a la búsqueda de los horrocruxes. Harry Potter cumple la mayoría de edad (17 años en el mundo mágico), por lo que la seguridad ante la magia que tenía con los Dursley se pierde y estos se van dejando a Harry en su casa. Los miembros de la Orden del Fénix Ojoloco, Hermione, Ron, el Sr. Weasley, Kingsley, Mundungus Fletcher, Bill Weasley, Fleur Delacour, Hagrid, Fred, George, Tonks y Remus llegan al lugar donde se encuentra Harry, y deciden escoltarlo hacia La Madriguera. Tonks llama a Remus como su marido y ella trata de anunciar algo pero Ojoloco la interrumpe. Para confundir a los mortífagos en caso de ataque, usan la Poción Multijugos y se crean siete Harrys falsos. Cada Harry lleva un protector, mientras que el auténtico Harry va en la moto voladora de Sirius con Hagrid. Durante el viaje, los mortífagos atacan a los miembros de la Orden del Fénix. Harry y Hagrid llegan a salvo a la madriguera y poco a poco van llegando las parejas con los siete Harrys falsos, observando que hay muchos heridos, como George que ha perdido una oreja, Hedwig, la lechuza de Harry, que murió a manos de un mortífago mientras protegía a Harry, y Bill Weasley portador de la triste noticia de la muerte de Alastor Ojoloco Moody. Todos abatidos se preparan para la boda de Bill y Fleur, que tendrá lugar allí mismo en los próximos días.

En la mañana del día de la Boda hay un momento intenso en el que Ginny (con quien Harry mantiene una relación amorosa desde la película anterior) se despide de Harry, simbólicamente, con un tierno y romántico beso que él corresponde. El ministro de Magia, Rufus Scrimgeour, visita La Madriguera antes de la boda e informa a Harry, Ron y Hermione de lo que Dumbledore les legó en su testamento: Ron recibe un Desiluminador (un objeto parecido a un encendedor que Dumbledore usaba para apagar cualquier tipo de luz, ya sea de una vela o una lámpara), Hermione una copia personal de Los cuentos de Beedle el Bardo, y Harry la snitch de su primer partido de Quidditch. La espada de Gryffindor fue también legada a Harry, pero Scrimgeour explica que ha desaparecido y que, además, no pertenecía a Dumbledore, sino a todo Gryffindor que la mereciera, y por tanto no puede entregársela. En la boda de Bill y Fleur los mortífagos atacan de nuevo, y Harry, Ron y Hermione se van a Londres en un apresurado escape. Llegan a un café para conversar, pero Antonin Dolohov y Rowle, dos mortífagos, los encuentran y los atacan sorpresivamente en el local, aunque el trío los vencen y escapan de nuevo.

El trío se encamina en busca del horrocrux, el Relicario de Salazar Slytherin, para así buscar una forma de destruirlo. El trío logra abrir el cuartel de la Orden del Fénix y Kreacher, el elfo doméstico le dice que dicho objeto está en manos de Mundungus Fletcher, el trío con Kreacher interrogan a Mundungus sobre el Guardapelo, a lo que este responde que ahora Dolores Umbridge lo posee y así ponen en marcha un plan para infiltrarse en el Ministerio de Magia y recuperar el Guardapelo exitosamente de manos de Umbridge, pero en el escape Ron es herido de gravedad, lo que los obliga a seguir su marcha a pie debido a la debilidad de Ron a causa de las apariciones mágicas. Se les advierte que el nombre de Voldemort está hechizado, lo que provoca que, cuando se lo menciona, todos los sortilegios protectores se disuelvan y que la posición de quien lo pronuncia es dada a unos cazafortunas, conocidos como Snatchers (Carroñeros). Siguiendo el recorrido del trío, ahora solitarios y ocultándose de todo mortífago y carroñero, emprenden una búsqueda sin rumbo organizada por Harry y para evitar la pérdida del Guardapelo; durante la marcha cada uno de los amigos se coloca determinado tiempo el guardapelo en el cuello ya que si se deja demasiado tiempo ejerce presión y enemistades en el grupo.

Harry y Hermione comienzan a descubrir por su cuenta pistas acerca de la destrucción del Guardapelo, lo que los hace acercarse sentimentalmente cada vez más y se enamoran. Ron presencia esto y comienza a sentir celos hacia la pareja lo cual lo hace más vulnerable a los efectos del Guardapelo, ocasionando así una pelea con Harry y finalmente marchándose del grupo, dejando a Hermione triste y decepcionada de Ron. Harry y Hermione tratan de encontrar a Bathilda Bagshot en una visita al Valle de Godric, una historiadora mágica que piensan que será capaz de ayudarlos y la que posiblemente tenía la espada de Gryffindor, según Harry, pero resulta que esta fue asesinada por el mismo Lord Voldemort o sus mortifagos y suplantada por Nagini, la serpiente de Lord Voldemort, que había usado el descompuesto cuerpo de Bagshot como un disfraz. Después de una intensa lucha, consiguen huir de Nagini, pero la varita de Harry se rompe y Hermione logra identificar a un joven visto en una visión de Harry, el cual aparece robado una varita en especial de la tienda de varitas de Gregorovitch llamado, Gellert Grindelwald, un antiguo mago tenebroso amigo y posible pareja de Dumbledore, residente en la prisión de Nurmengard, creada por él, el cual la usaba para mantener cautivos a los que no estaban de acuerdo con sus políticas. Cuando Grindelwald fue derrotado por Dumbledore, Grindelwald fue llevado a Nurmengard y permaneció en ese lugar. Esa noche mientras Harry vigila afuera de la tienda, descubre un Patronus en forma de ciervo y lo sigue hasta un lago congelado en el cual se encuentra la espada de Godric Gryffindor, sin embargo en su intento de obtenerla por poco se ahoga a causa del Guardapelo de no ser por la aparición de Ron, entre ambos destruyen el Horrocux y regresan a la tienda, pero Hermione recibe Ron enfurecida porque volvió como si nada hubiese pasado, además de que Harry hubiese perdido su varita. Luego, planean visitar a Xenophilius Lovegood, el padre de Luna, para averiguar algo sobre el símbolo que tanto les llama la atención, presente en el libro que Dumbledore regaló a Hermione. En casa de los Lovegood, el señor Lovegood les dice que el símbolo que han estado viendo representa las Reliquias de la Muerte. Él les enseña acerca de las Reliquias: la Varita de Saúco, la Piedra de la Resurrección y la Capa de Invisibilidad. Para entender más el cuento, Hermione lee "La fábula de los tres hermanos" del libro que Dumbledore le dejó en el testamento. Estos hermanos poseían los objetos, y se cree que han sido los tres hermanos Peverell, vistos anteriormente en el cementerio del Valle de Godric. Cuando el grupo intenta salir, el señor Lovegood revela que los mortífagos han secuestrado a Luna, y debe entregarlos a los mortífagos para poder volver a verla. Los mortífagos llegan, pero los tres adolescentes logran desaparecer en un bosque, donde un grupo de carroñeros está esperando para capturarlos y llevarlos a la Mansión Malfoy. Harry tiene otra visión y ve a Voldemort encontrar a Grindelwald. Grindelwald le dice que tuvo un duelo hace años con Dumbledore y como resultado es el dueño de la Varita y que está en la tumba de Dumbledore. Después, unos carroñeros, entre ellos Scabior y el hombre lobo Fenrir Greyback, encuentran al trío y los llevan a la Mansión Malfoy, donde viven Lucius, Narcisa, Draco y Bellatrix, estos sospechan de que son Harry Potter y sus amigos. Allí, Bellatrix Lestrange ve la espada de Gryffindor, que ella cree que reside en su bóveda en el Banco Gringotts. Encarcela a Harry y Ron en el sótano, donde se encuentran Luna, el fabricante de varitas Ollivander y Griphook, un duende de Gringotts. Por su parte, Bellatrix tortura a Hermione con el maleficio Cruciatus y le marca en el brazo la leyenda «sangre sucia» para que hable acerca de la espada, aunque no consigue información alguna. Entonces, después de creer ver el ojo de Dumbledore, Dobby aparece repentinamente rescatando a los prisioneros, aturden a Colagusano y el grupo rescata a Hermione, pero Bellatrix, furiosa con Dobby, su antiguo esclavo, lanza un cuchillo mientras desaparecen y se transporta con ellos. Aparecen en El Refugio, la casa de Bill y Fleur, y Harry, Ron y Hermione, aturdidos, se abrazan pensando que todo ha terminado, pero el cuchillo de Bellatrix se clava en el pecho de Dobby. El elfo doméstico se echa a los brazos de Harry sangrando, herido de muerte, y feliz, muere. Muy compungidos, Harry y sus amigos entierran a Dobby sin magia en la playa de Shell Cottage.

Más tarde esa noche, en Hogwarts, Voldemort profana la tumba de Dumbledore y toma la Varita de Saúco, convencido de que entonces es completamente indestructible, y eufórico lanza un hechizo con todas sus fuerzas al cielo, terminando la película.

Other Languages
srpskohrvatski / српскохрватски: Harry Potter and the Deathly Hallows - Part 1