Gustavo Arcila Uribe

Rostro de la estatua de la Virgen Milagrosa, en el Cerro de Guadalupe en los cerros Orientales de Bogotá.

Gustavo Arcila Uribe ( 1895, Rionegro (Antioquia) - 1963, Bogotá) fue un escultor colombiano. Una de sus obras más conocidas es la estatua en ferrocemento de la Virgen Milagrosa, en el Cerro de Guadalupe en Bogotá, elaborada en 1946 y que se divisa de día y de noche desde varios puntos de la ciudad.[1]

Biografía

Después de cursar sus primeros años de estudio en Rionegro y Medellín, se trasladó con su familia a Bogotá, donde terminó su bachillerato e ingresó en 1911 a la Escuela de Bellas Artes. Allí tuvo como profesores a los maestros Ricardo Acevedo Bernal, Francisco Antonio Cano, Roberto Páramo y Dionisio Cortés. Desde sus primeros años de estudio se interesó especialmente por la escultura, disciplina que le representó el primer premio que otorgó la Escuela en los años 1912 y 1916.

En 1919 organizó el primer "Centro Nacional de Bellas Artes" para la ayuda mutua y el desarrollo de la profesión junto con artistas jóvenes de la época, como José del Carmen Domingo Rodríguez, León Cano, Adolfo Samper, Félix Maria Otálora y otros artistas jóvenes.

En este mismo año, realizó el retrato al óleo del joven poeta mexicano Carlos Pellicer Cámara, quien había llegado a Bogotá como representante del presidente Venustiano Carranza para promover la organización y desarrollo de la Federación Latinoamericana de Estudiantes. El grupo de "cuates" estaba conformado por Germán Arciniegas, León de Greiff, Germán Pardo García, Pellicer y Arcila. Este retrato al óleo está actualmente en la casa de la familia Pellicer López en México D.F. y fue expuesto en la Biblioteca Central de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en 2005. Es el primer retrato al óleo realizado al gran poeta mexicano.

Estadía en los Estados Unidos

Becado en 1920 por el Gobierno Nacional, viajó a Nueva York, donde sufrió una gran depresión y se le perdió el rastro. Al año siguiente, 1921, reaparece en Chicago desde donde envía a Germán Arciniegas, fundador en ese año de la Revista Universidad, la primera fotografía de "El Interrogante", mármol de tamaño natural que representa a un hombre desnudo, empinado en la punta de los pies y con la cabeza y los brazos echados hacia atrás en actitud de pregunta existencial.

En la primavera de 1922 es admitido como expositor en el Art Institute of Chicago y presenta además de El Interrogante, dos bustos de niñas inglesas, un boceto para Don Quijote y Sancho y el mármol blanco titulado por el artista: "El sermón del monte", escultura a la que en ese año se le otorga el Premio Shaffer, concedido a la mejor composición escultórica ideal. Esta obra, actualmente en la colección permanente del Museo Nacional de Colombia, es la primera escultura de un colombiano premiada internacionalmente.

La crítica nacional e internacional reciben con gran entusiasmo los trabajos de Arcila y el joven escultor permanece en Chicago, viviendo de su arte y realizando diversos trabajos escultóricos en mármol y bronce.

Durante su estadía en Chicago hasta 1928 realizó interesantes esculturas, entre las que se destaca el bronce titulado "I Will" (La voluntad) que mereció diversos elogios. Esta obra fue presentada en las exposiciones del Art Institute y años más tarde en el Salón de la Prensa de la Exposición Iberoamericana de Sevilla (1929-1930), donde al escultor se le otorgó Medalla de oro por sus trabajos.

El período de trabajo de Arcila Uribe en Chicago corresponde a los años de la conformación del Chicago de los 20es. El desarrollo exponencial de sus industrias, la época de las grandes mafias, la ley seca y la llegada de los músicos del jazz provenientes de New Orleans.

Uno de sus trabajos más interesantes es la cabeza en bronce del príncipe africano Kojo Tovalou Houénou, precursor del Pannegrismo y el Panafricanismo, quien llegó a Chicago en 1925 como fundador de la "Liga Internacional para la Defensa de la Raza Negra" y editor del periódico: "Les Continents".

En su taller realizó también el busto de la importante pianista canadiense D'janne Lavoie Hertz, y de otras muchas personalidades. De estas obras se tiene el registro fotográfico y su descripción pero se desconoce su paradero actual.

Estadía en Europa

Diploma – medalla de oro, 1930.

Entre 1922, año del Premio Shaffer y 1928 cuando viaja a Europa, el escultor participa en las exposiciones anuales del Art Institute y en las de la Academia de Bellas Artes de Illinois. Los catálogos originales de estas exposiciones se guardan en el archivo familiar.

En mayo de 1928 el escultor, nuevamente becado por el Gobierno Nacional, llega a Roma donde establece contacto con su profesor el maestro Ricardo Acevedo Bernal y sus hijas. Ingresa a la "Associazione Artistica in Roma" y en calidad de miembro artista participa en las clases de desnudo. En esta ciudad, realizó el busto en bronce de la pintora Inés Acevedo Biester que fue presentado en 1929-30 en la Exposición Iberoamericana de Sevilla. Este bronce está actualmente en Bogotá, propiedad de un coleccionista particular.

Durante su estadía en Roma, trabaja en la idea de erigir un monumento en Bogotá al poeta colombiano José Asunción Silva, quien se suicidó en 1896. Existen en el archivo las cartas originales de Eduardo Santos y Luis Eduardo Nieto Caballero invitando al artista a participar con sus ideas en este proyecto que constituía un imaginario colectivo de la juventud de la época. A pesar del interés manifiesto de los que propiciaban esta idea para que el monumento fuera una estatua de cuerpo completo y realizada por un artista colombiano, se inauguró finalmente en el Parque Santander, el 6 de agosto de 1930, un busto en mármol elaborado por el escultor español Ramón Barba. Este busto se encuentra actualmente en la finca de Yerbabuena, sede del Instituto Caro y Cuervo, a donde fue trasladado por su director José Manuel Rivas Sacconi.

Antes de regresar al país, el artista viajó a París donde expuso su obra: "El sermón del monte" en el "Salon des Artistes Francaises" de 1930. Visitó varias ciudades de España y asistió a la Exposición Iberoamericana de Sevilla, donde se le otorgó la Medalla de oro, y se reencontró con sus colegas Rómulo Rozo y José Domingo Rodríguez.

Regreso a Colombia

Regresó a Colombia el mes de mayo de 1930 y fue nombrado profesor de Composición escultórica en la Escuela de Bellas Artes. Durante su trabajo de enseñanza, el artista realizó su obra: "El solitario", cerámica blanca, cocida al horno y esmaltada, representando un hombre desnudo y distanciado de su entorno físico y humano. Con esta obra participó en el Primer Salón de Artistas Colombianos en 1931, donde fue galardonado con el Segundo Premio en escultura.

En la exposición "Marca Registrada", realizada por el Museo Nacional de Colombia, en el mes de octubre del 2006, se expusieron "El solitario" y "El sermón del monte" con la "Eva" de José Domingo Rodríguez, encontrada y recuperada en una finca del Municipio de Nemocón. La "Eva" fue donada por las hijas del artista y ya forma parte de la colección permanente del Museo Nacional.

La escultura de Arcila Uribe, "El solitario" fue cocida al horno en 1931 en la fábrica de loza "Etruria" que era propiedad de la familia Neira, alumnos de la Escuela de Bellas Artes. Esta interesante obra parece ser la primera cerámica escultórica realizada en la Escuela de Bellas Artes de Bogotá, y predecesora de los trabajos en cerámica de Trujillo Magnenat, Sara Dávila y Carolina Cárdenas, discípulos del artista.

A pesar de su interés por enseñar y transmitir a los alumnos de la Escuela sus conocimientos en el oficio de la escultura y su espíritu sencillo y conciliatorio, el Maestro Arcila se encontró con una barrera infranqueable para él: las discusiones apasionadas sobre las diferentes tendencias, escuelas, estilos y transformaciones del arte y la agresividad que se manifestaba en los apasionados estudiantes y algunos profesores. Por esta razón, el artista se retiró de la cátedra universitaria y abrió su taller en el Pasaje Veracruz.

Presidente José Vicente Concha, 1933.

Por su fama y el resultado obtenido en el Primer Salón de Artistas Colombianos en 1931, la Gobernación de Cundinamarca le encargó realizar la escultura monumento en honor al Presidente José Vicente Concha, quien había muerto recientemente en Roma. Esta escultura de tamaño heroico que está actualmente en el patio central del Palacio de San Francisco en Bogotá, antigua sede de la Gobernación de Cundinamarca, fue ejecutada por el escultor en Bogotá y enviada en 1932 a Barcelona, al taller de Gabriel Bechini donde fue fundida en bronce. Antes de ser enviada a la fundición, el Gobierno de Cundinamarca delegó al maestro Guillermo Valencia para que dictaminara como perito único la calidad de la obra. "Digna del hombre que consagra y de la fama del artista que la ha esculpido" fue el dictamen del importante poeta, intelectual y político, quien acababa de ser candidato a la Presidencia de la República.

La crítica posterior ha sido también elogiosa con esta escultura. Para el crítico de arte Germán Rubiano Caballero: "..es uno de los pocos monumentos conmemorativos que poseen algún interés formal en Colombia.".

En la misma época realizó el busto en bronce del señor Higinio Cualla, alcalde de Bogotá en varias oportunidades, para ser colocado en el Cementerio Central, donde se encuentra a la entrada norte. El Dr. Cualla fue el fundador del actual cementerio.

Durante la República Liberal en 1935, se planteó la erección de un monumento al General Rafael Uribe Uribe. El proyecto que presentó Arcila consta de 3 piezas: la figura del General Uribe, vestido de civil, una alegoría de la patria que recibe a los muertos de la guerra, y la cabeza en yeso del General, al tamaño heroico previsto para el monumento definitivo.

La alegoría se encuentra actualmente en el Museo de la Universidad Nacional y fue presentada en la exposición: 147 Maestros en diciembre del año 2006. La figura del General Uribe la conserva su familia, y la cabeza en yeso está en la Biblioteca Pública Piloto de Medellín.

En el Museo de la Universidad Nacional se encuentran también: un busto en yeso de su maestro, Francisco Antonio Cano y dos cabezas en cemento de los apóstoles Pedro y Pablo.

En esta época se le encargó al artista la ejecución de un busto en bronce de Federico Lleras Acosta, que debería ser colocado, según la Ley de Honores, en la Terraza Pasteur, calle 24 con carrera 7a. en la ciudad de Bogotá. Fue finalmente inaugurado en la Facultad de Veterinaria de la Universidad Nacional donde actualmente se encuentra en la oficina de la Decanatura. El yeso patinado fue obsequiado por la familia del artista a su hijo, Carlos Lleras Restrepo y se encuentra actualmente en la biblioteca del estadista, casa cultural que maneja la Universidad Jorge Tadeo Lozano.

Obras religiosas

Cristo del Ecce Homo.

La realización del monumento al presidente conservador José Vicente Concha en el patio central de la Gobernación de Cundinamarca (1933) le valió al escultor infinitud de críticas y el retiro de los afectos del nuevo gobierno de estirpe liberal. Por esto el artista tuvo nuevamente que replegarse a su estudio e iniciar su importante vinculación con la Arquidiócesis de Bogotá donde fue contratado para diferentes obras.

Hacia 1939 realizó la escultura en mármol del Arzobispo Bernardo Herrera Restrepo para el mausoleo que se encuentra en la Catedral de Bogotá.

En esos mismos años realizó toda la obra escultórica de la Capilla de Valmaría en Usaquén, iglesia consagrada a Cristo Sacerdote, construida por los padres eudistas para su Seminario Mayor.

En 1946 se inauguró en el cerro tutelar de Guadalupe en Bogotá la imagen de la Virgen María, construida por el escultor en su taller de Bogotá, en ferrocemento, subida al cerro por piezas y ensamblada sobre la iglesia. La imagen mide 15 metros de alto, le sirve de pedestal la misma capilla y se puede observar desde diversos puntos de la ciudad.

Dentro de sus trabajos religiosos de alta expresividad artística merecen destacarse: la imagen de Jesús Crucificado en la capilla del Liceo de Cervantes de la calle 81 en Bogotá, El Cristo de la expiación en la capilla lateral del Monasterio del Santo Ecce Homo en Villa de Leyva, la escena de Jesús muerto en la cruz y su Mater Dolorosa del baptisterio de la capilla del Espíritu Santo en Bogotá. Algunas de estas obras han sufrido modificaciones en la pátina y color dados por el artista originalmente.

Últimos años

José Eusebio Caro.

La última obra grande que realizó el maestro Arcila Uribe, hacia 1952, fue una estatua en bronce del político colombiano José Eusebio Caro, enviada a fundir en Italia y que se encuentra en Ocaña.

Además de las obras descritas, se pueden relacionar otros trabajos de menor dimensión: el busto en yeso patinado de Antonio Gómez Restrepo en la Academia de la Lengua, El busto en bronce de Simón Bolívar para la plaza principal de Agua de Dios, y el busto en bronce del General Próspero Pinzón, en la plaza principal de Villapinzón.

Por motivos de salud el artista dejó de trabajar algunos años y murió en Bogotá el 26 de septiembre de 1963.

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