Guerras dacias

Guerras dacias
RomansoldiersvsDacianwarriors.jpg
Legionarios romanos defendiendo un fuerte del ataque de los dacios. Detalle de la Columna de Trajano.
Fecha 101-102 y 105-106
Lugar Dacia
Resultado Victoria romana
Cambios territoriales Anexión de Dacia al Imperio romano
Beligerantes
Imperio romano Dacia
Roxolanos, bastarnos, sármatas, cuados y marcomanos
Comandantes
Trajano Decébalo
Fuerzas en combate
Total: 150 000
(14 legiones romanas)[1]
75.000-80.000 legionarios
70 000-75 000 auxiliares[2]
200 000 guerreros[3]
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Las guerras dacias ( 101- 102 y 105- 106) fueron dos cortos conflictos entre el Imperio romano y Dacia que tuvieron lugar durante el mandato del emperador Trajano.

Antecedentes

Oro dacio

Durante el siglo I, la política romana respecto a los países vecinos y a las amenazas potenciales era que estas debían ser contenidas pronto. En la época de Augusto, cuando los territorios al sur del Danubio fueron ocupados y convertidos en la provincia de Mesia, se firmaron varios tratados de alianza con el reino de los dacios, que fueron mantenidos por los siguientes emperadores y reyes dacios.[4]

A finales de dicho siglo ascendió al trono dacio Decébalo, quien rompió el statu quo existente hasta entonces e inició una política agresiva, aliándose con los pueblos ubicados al norte y este de su reino.[4]

En el año 85 Decébalo atacó Moesia y saqueó varios pueblos. Domiciano ordenó una inmediata campaña de castigo al mando de Cornelio Fusco que terminó en un sonoro desastre en la primera batalla de Tapae. Tras el fracaso de Fusco, Domiciano lanzó otra expedición comandada por Lucio Tetio Juliano, que venció con éxito la resistencia dacia en la segunda batalla de Tapae, pero sin embargo no pudo aprovechar mejor su victoria debido a las dificultades de la geografía local y la necesidad de reforzar el frente de Panonia amenazado por incursiones sármatas.[5]

Domiciano se vio forzado a firmar una humillante paz y pagar tributo a los dacios.[5]

A pesar de los compromisos a los que había llegado con los romanos, desde sus dominios se continuó acosando a las caravanas y flotas de comerciantes, llegando incluso a realizar actos de pillaje y saqueo de poblaciones fronterizas.[4]

Además, en esa época, el Imperio romano estaba pasando por grandes dificultades económicas, principalmente por las costosas campañas militares emprendidas por toda Europa. Los recursos naturales de Dacia, en particular su oro, necesario para la acuñación de monedas, incitaron probablemente en parte el conflicto.[4]

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