Guerra polaco-soviética en 1920

La guerra polaco-soviética fue un conflicto armado entre la Rusia Soviética y la Segunda República Polaca. Iniciada en febrero de 1919 y culminada en marzo de 1921.

Desarrollo de la guerra en 1920

Fuerzas enfrentadas

A comienzos de 1920, las fuerzas soviéticas habían conseguido bastantes triunfos contra los ejércitos Blancos.[4] Los comandantes bolcheviques de la inminente ofensiva del ejército rojo incluían a Mijaíl Tujachevski (nuevo comandante del frente Occidental), León Trotsky, el futuro lider soviético Iósif Stalin, y el futuro fundador de la policía secreta Cheka, Félix Dzerzhinski.

El Ejército Polaco estaba compuesto de soldados que antiguamente habían servido en varios imperios particionados, apoyados por algunos voluntarios internacionales, como el Escuadrón Kościuszko.[6] El 20 de agosto de 1920, el ejército polaco había alcanzado un total de 737.000 hombres; contra 950.000 del lado soviético, con lo que había más o menos igualdad numérica entre ambos ejércitos.

La logística era muy mala,[4] basada en cualquier equipamiento dejado atrás en la Primera Guerra Mundial o que pudiese ser capturado. El Ejército Polaco empleó pistolas manufacturadas en cinco países, y fusiles hechos en seis, cada uno usando diferente munición.

El Alto Mando Soviético planeó una nueva ofensiva para finales de abril o mayo. Desde marzo de 1919, la inteligencia polaca estaba advertida de que los soviéticos se estaban preparando para una nueva ofensiva y el Alto Mando Polaco, se decidió a lanzar la suya propia antes que sus oponentes.[7]

Cambian las tornas: La ofensiva de Kiev

La ofensiva polaca a Kiev en su máximo avance, junio de 1920
Breguet 14 polaco operando desde el aeródromo de Kiev

Hasta abril, las fuerzas polacas habían estado avanzando lenta pero constantemente hacia el este. El nuevo gobierno letón requirió y obtuvo ayuda polaca en la captura de Daugavpils. La ciudad cayó tras una dura lucha en enero y fue cedida a los letones, quienes vieron a los polacos como libertadores.[8] Para marzo, Las fuerzas polacas habían establecido una cuña entre las fuerzas soviéticas del norte (Bielorrusia) y el sur (Ucrania).

El 24 de abril Polonia comenzó su principal ofensiva, la Ofensiva de Kiev. Su objetivo era la creación de una Ucrania independiente[7] que pudiese llegar a formar parte del proyecto de Piłsudski de una federación " Międzymorze". Las 65.000 tropas polacas fueron asistidas por 15.000 soldados ucranianos bajo el mando de Symon Petlura, representando la República Popular Ucraniana

El 26 de abril, en su "Llamamiento al pueblo de Ucrania", Piłsudski aseguró que "el ejército polaco sólo permanecerá el tiempo necesario hasta que un gobierno legal ucraniano tome control de su propio territorio".[7]

El Tercer Ejército Polaco ganó fácilmente escaramuzas fronterizas contra el Ejército Rojo en Ucrania, pero los Rojos se retiraron con perdidas mínimas. Las fuerzas combinadas polaco-ucranianas entraron en una Kiev evacuada el 7 de mayo, encontrando sólo resistencia aislada.[7]

El empuje militar polaco fue cortado por contraataques del Ejército Rojo el 29 de mayo.[13] Las fuerzas olacas en la zona, preparadas para una ofensiva hacia Žlobin, consiguieron hacer retroceder a los soviéticos, pero fueron incapaces de comenzar su planeada ofensiva. En el norte, las fuerzas polacas lo estaban llevando peor. El Primer Ejército Polaco fue derrotado y obligado a retirarse, perseguido por el 15º Ejército Ruso que retomó territorios entre los ríos Dviná Occidental y Berézina. Las fuerzas polacas intentaron tomar ventaja de los expuestos flancos de los atacantes pero las rodeadas fuerzas no pudieron detener el avance soviético. A finales de mayo, el frente se había establecido cerca del pequeño río Auta, y las fuerzas soviéticas comenzaron a prepararse para el siguiente empuje.

El 24 de mayo de 1920, las fuerzas polacas en el sur entablaron combate por primera vez con el famoso Primer Ejército de Caballería (Konarmia) de Semión Budionni. Los repetidos ataques de la caballería cosaca de Budionny rompió el frente polaco-ucraniano el 5 de junio.[13] Los soviéticos desplegaron entonces unidades móviles de caballería para entorpecer la retaguardia polaca, centrándose en las comunicaciones y la logística. Para el 10 de junio, los ejércitos polacos se encontraban en retirada a lo largo de todo el frente. El 13 de junio, el ejército polaco, junto con las tropas ucranianas de Petlura, abandonaban Kiev al Ejército Rojo.

Cadena de victorias soviéticas

Cazas polacos del 7.º Escuadrón Kościuszko
La ofensiva soviética tiene éxito. Principios de agosto de 1920.
Póster de propaganda polaca. El texto dice: ¡A las armas! ¡Salva la patria! Recuerda bien nuestro destino.

El comandante del Tercer Ejército Polaco en Ucrania, el general Edward Rydz-Śmigły, decidió atravesar la línea soviética hacia el noroeste. Las fuerzas polacas en Ucrania consiguieron retirarse relativamente indemnes, pero fueron incapaces de apoyar al frente norte y reforzar las defensas en el río Auta para la decisiva batalla que pronto tendría lugar allí.[14]

Debido a los insuficientes efectivos, el frente polaco de doscientas millas de largo era defendido por una delgada línea de ciento veinte mil hombres apoyados por unas cuatrocientas sesenta piezas de artillería sin reservas estratégicas. Estas circunstancias llevaron de usar de nuevo la práctica de la Gran Guerra de "establecer una línea de defensa fortificada". Había mostrado ser de alguna utilidad en un frente occidental saturado de tropas, ametralladoras y artillería. El frente oriental polaco, sin embargo, estaba débilmente establecido, apoyado por artillería inadecuada y casi sin fortificaciones.[14]

Contra la línea polaca, el Ejército Rojo agrupó su Frente Noroeste mandado por el joven general Mijaíl Tujachevsky. Disponía de más de 108 000 soldados de infantería y 11 000 de caballería, apoyados por 722 piezas de artillería y 2913 ametralladoras. Los rusos aventajaban a los polacos en algunos puntos cruciales hasta en cuatro a uno.[14]

Tujachevsky lanzó su ofensiva el 4 de julio, a lo largo del eje Smolensk- Brest-Litovsk, cruzando los ríos Auta y Berézina.[14]

La resistencia polaca se formó de nuevo sobre la base de una línea de "trincheras alemanas", una línea ferreamente fortificada de fortificaciones de campo de la Primera Guerra Mundial, que presentaba una oportunidad de frenar la ofensiva rusa. Sin embargo, las tropas polacas eran numéricamente insuficientes. las fuerzas soviéticas eligieron una parte débilmente defendida del frente y penetraron por ella. Gej-Chan y las fuerzas lituanas capturarojn Vilna el 14 de julio, forzando a los polacos a retirarse de nuevo. En Galicia hacia el sur, la caballería del general Semión Budionni se introdujo profundamente en la retaguardia polaca, capturando Brodno y aproximándose a Leópolis y Zamość. A principios de julio, les resultaba evidente a los polacos que los objetivos rusos no se limitaban a empujar la frontera al oeste. La independencia de Polonia estaba en juego.[15]

Las fuerzas rusas avanzaron a la destacable velocidad de 20 millas al día. Grodno en Bielorrusia cayó el 19 de julio; Brest-Litovsk lo hizo el 1 de agosto. Los polacos intentaron defender la línea del río Bug con unidades del 4º Ejército y el Grupa Poleska, pero sólo pudieron detener el alcance del Ejército Rojo una semana. Tras cruzar el río Narew el 2 de agosto, el Frente Noroeste ruso estaba sólo a 60 millas de Varsovia.[16]

Las fuerzas polacas en Galitzia cerca de Leópolis lanzaron una exitosa contraofensiva para retrasar a los soviéticos que detuvo la retirada de las fuerzas polacas del frente sur. Sin embargo, la preocupante situación cerca de la capital polaca de Varsovia evitó que los polacos continuaran su contraofensiva en el sur y avanzasen al este. Tras la captura soviética de Brest, la ofensiva polaca en el sur fue detenida y todas las fuerzas disponibles desplazadas al norte para tomar parte en la inminente batalla por Varsovia.

Frente diplomático, parte 2: Los juegos políticos

Con la situación volviéndose contra Polonia, el poder político de Piłsudski se debilitó, mientras el de sus oponentes, incluyendo el de Roman Dmowski, crecía. Piłsudski trató de recuperar su influencia, especialmente sobre los militares, casi hasta el último momento mientras las fuerzas soviéticas se aproximaban a Varsovia. En la escena política polaca había comenzado a cundir el pánico, con el gobierno de Leopold Skulski dimitiendo a principios de junio.

Mientras, la confianza de los líderes soviéticos aumentaba.[7]

Por orden del Partido Comunista Soviético, un gobierno títere polaco, el Comité Revolucionario Polaco Provisional (en polaco: Tymczasowy Komitet Rewolucyjny Polski, TKRP), se había formado el 28 de julio en Białystok para organizar la administración del los territorios polacos capturados por el Ejército Rojo.[21] Adicionalmente, las intrigas políticas entre los comandantes soviéticos crecieron de cara a su inminente victoria. Eventualmente la falta de cooperación entre los comandantes de alto mando les saldría caro en la decisiva batalla de Varsovia.

pilotos voluntarios americanos, Merian C. Cooper y Cedric Fauntleroy, lucharon en el Escuadrón Kościuszko de la Fuerza Aérea Polaca.
El general Józef Haller (tocando la bandera) y su Ejército Azul.

La opinión pública occidental era fuertemente pro-soviética. El Primer Ministro británico, David Lloyd George, quien quería negociar un tratado comercial favorable con los bolcheviques[7] e hicieron una contraoferta para negociar un tratado de paz directamente con Polonia. Los británicos respondieron amenazando con cortar las negociaciones comerciales si los soviéticos lanzaban más ofensivas contra Polonia. Esas amenazas fueron ignoradas.

La amenaza de huelga general fue una excusa conveniente para Lloyd George para retractarse. El 6 de agosto de 1920, el Partido Laborista británico publicó un panfleto afirmando que los trabajadores británicos nunca tomarían parte en la guerra como aliados de Polonia, y los sindicatos bloquearon los suministros a la fuerza expedicionaria británica que ayudaba a los Rusos Blancos en Arcángel. Los socialistas franceses, en su periódico L'Humanité, afirmaron: "ni un hombre, ni un ¿¿sou??, ni una bala para la reaccionaria y capitalista Polonia. ¡Larga vida a la Revolución rusa! ¡Larga vida a la Internacional de los trabajadores!" Polonia también sufrió reveses debido al sabotaje y retrasos en la entrega de suministros de guerra, cuando trabajadores en Austria, Checoslovaquia y Alemania rehusaron a permitir el paso de esos materiales a Polonia.[7]

La postura de Lituania era mayormente anti-polaca y el país se había unido al bando soviético en julio de 1919. La decisión fue dictada por el deseo de incorporar la ciudad de Vilna (en lituano, Vilnius) y las áreas cercanas en Lituania y, en menor grado, por la presión diplomática soviética, soportada por la amenaza del Ejército Rojo estacionado en las fronteras lituanas.[14]

Los aliados polacos eran escasos. Francia, continuando su política de contrarrestar el bolchevismo ahora que los Blancos en la propia Rusia habían sido derrotados casi por completo, envió 400 consejeros militares para apoyar a Polonia en 1919. Estaba compuesta mayormente de oficiales franceses, aunque también incluía unos pocos consejeros británicos liderados por el teniente general Sir Adrian Carton De Wiart. El esfuerzo francés era vital para mejorar la organización y logística del Ejército Polaco, el cual, hasta 1919, había usado diversos manuales, estructuras organizativas, y equipamiento mayormente tomado de los ejércitos de los antiguos particionistas de Polonia. Los oficiales franceses incluían al futuro Presidente de Francia, Charles de Gaulle; durante la guerra ganó la más alta condecoración militar polaca, la Virtuti Militari. Adicionalmente a los consejeros Aliados, Francia también facilitó el tránsito a Polonia desde Francia del " Ejército Azul" e 1919: tropas mayoritariamente de origen polaco, junto a algunos voluntarios internacionales, antiguamente bajo mando francés en la Primera Guerra Mundial. El ejército estaba comandado por el general polaco Józef Haller. Hungría se ofreció a enviar u cuerpo de caballería de 30.000 hombres como ayuda a Polonia, pero el gobierno checoslovaco se negó a permitirles el paso; algunos trenes con suministros militares de Hungría llegaron, sin embargo, a Polonia.

A mediados de 1920, la Misión Aliada aumentó con algunos consejeros (convirtiéndose en la Misión Interaliada a Polonia). Estos incluían: el diplomático francés Jean Jules Jusserand; Maxime Weygand, jefede estado mayor del mariscal Ferdinand Foch, Comandante Supremo de la victoriosa Entente; y el diplomático británico Lord Edgar Vincent D'Abernon. Los nuevos miembros de la misión sirvieron de poco, de hecho, la crucial Batalla de Varsovia se luchó y ganó por parte polaca ants de que la misión pudiese retornar y hacer su informe. Sin embargo durante muchos años, persistió el mito de que fue la oportuna llegada de las fuerzas Aliadas las que salvaron a Polonia, un mito en el que Weygand ocupaba el papel central.[24] que llegaría a ser un factor importante durante las subsiguientes negociacions soviético-polacas.

Cambian las tornas: Milagro en el Vístula

Defensas polacas en Miłosna, cerca de Varsovia, agosto de 1920.
Soldados polacos mostrando banderas de batalla soviéticas capturadas tras la batalla de Varsovia.

El 10 de agosto de 1920, las unidades cosacas rusas bajo el mando de Gay Dmítrievich Gay cruzaron el río Vístula, planeando tomar Varsovia desde el oeste mientras el ataque principal venía del este. El 13 de agosto, un primer ataque ruso fue rechazado. El Primer Ejército Polaco resistió un asalto sobre Varsovia a la vez que detenía el asalto a Radzymin.[13]

El comandante en jefe soviético, Mijaíl Tujachevsky, estaba seguro de que todo estaba yendo de acuerdo a su plan. Sin embargo, la inteligencia militar polaca había descifrado los mensajes de radio del Ejército Rojo,[14]

El 5º Ejército Polaco bajo el mando del general Władysław Sikorski contraatacó el 14 de agosto desde el área de la fortaleza de Modlin, cruzando el río Wkra. Se enfrentó a las fuerzas combinadas de los numérica y materialmente superiores Tercer y 15º Ejércitos Soviéticos. En un día el avance soviético hacia Varsovia y Modlin había sido frenado y pronto se convirtió en una retirada. El 5º Ejército de Sikorski empujó a las exhaustas formaciones soviéticas lejos de Varsovia en una operación relámpago. Las fuerzas polacas avanzaron a una velocidad de 30 kilómetros al día, destruyendo inmediatamente cualquier esperanza soviética de completar su maniobra envolvente en el norte. Para el 16 de agosto, la contraofensiva polaca se había montado completamente con la unión del "Ejército de Reserva" del mariscal Piłsudski. Ejecutando precisamente su plan, la fuerza polaca, avanzando desde el sur, encontró un hueco entre los frentes rusos y explotó la debilidad del "Grupo Mozyr" soviético que se suponía debía proteger el frágil vínculo entre los frentes soviéticos. Los polacos continuaron su ofensiva hacia el norte con dos ejércitos siguiendo y destruyendo al sorprendido enemigo. Alcanzaron la retaguardia de las fuerzas de Tujachevsky, la mayoría de las cuales estaban cercadas para el 18 de agosto. Sólo ese mismo día Tujachevsky, en su cuartel general en Minsk 300 millas al este de Varsovia, se dio cuenta de las proporciones de la derrota soviética y ordenó a los restos de sus fuerzas retirarse y reagruparse. Esperaba reforzar su línea de frente, frenando el ataque polaco, y recuperando la iniciativa, pero sus órdenes llegaban demasiado tarde o simplemente no llegaban.[14]

Los ejércitos soviéticos en el centro del frente cayeron en el caos. Tujachevsky ordenó una retirada general hacia el río Bug, pero para entonces había perdido contacto con la mayor parte de sus fuerzas cerca de Varsovia, y todos los planes bolcheviques se habían ido a pique debido a fallos de comunicación.[14]

Los ejércitos bolcheviques se retiraron en una completa desorganización; divisiones enteras presas del pánico y desintegrándose. La derrota del Ejército Rojo fue tan grande e inesperada que, a instigación de los detractores de Piłsudski, la batalla de Varsovia es a menudo denominada el " Milagro en el Vístula". Investigaciones actuales en Polonia han concluido que el "Milagro en el Vístula" fue causado por una gran red de espías polacos en el Ejército rojo. Piłsudski supo de todos los movimientos del Ejército Rojo mientras los soviéticos se quedaban en la oscuridad.

El avance del Primer Ejército de Caballería de Budionny hacia Leópolis fue detenido, primero en la batalla de Brody (29 de julio - 2 de agosto),[13] y fueron derrotadas poco después en la batalla de Hrubieszów.

Tujachevsky consiguió reorganizar a sus fuerzas en retirada hacia el este y en septiembre estableció una nueva línea defensiva desde la frontera polaco-lituana en el norte al área de Polesie, con el punto central en la ciudad de Grodno en Bielorrusia. Para romper su línea, el Ejército Polaco tuvo que luchar la batalla del Río Niemen. Fuerzas polacas cruzaron en Río Niemen y flanquearon las fuerzas bolcheviques, que fueron forzadas a retirarse de nuevo.[13] repitiendo sus éxitos del año anterior. Después de la batalla del Río Szczara de principios de octubre, el ejército polaco alcanzó la línea Ternópil- Dubno- Minsk- Drisa.

En el sur, las fuerzas ucranianas de Petliura derrotaron al 14º Ejército bolchevique y el 18 de septiembre tomaron posesión de la orilla izquierda del río Zbruch. Durante el siguiente mes se movieron hacia el este a la línea Yaruha en el Dniéster-Sharharod- Bar-Lityn.[29]

Conclusión

Inmediatamente después de la Batalla de Varsovia los bolcheviques solicitaron una paz. Los polacos, exhaustos, constantemente presionados por los gobiernos occidentales y la Sociedad de Naciones, y con su ejército controlando la mayoría de los territorios en disputa, eran favorables a negociar. Los soviéticos hicieron dos ofertas: una el 21 y otra el 28 de septiembre. La delegación polaca hizo una contraoferta el 2 de octubre. El día 5, los soviéticos propusieron correcciones a la oferta polaca que Polonia aceptó. El armisticio entre Polonia por una parte y la Ucrania Soviética y la Rusia Soviética por otra fue firmado el 12 de octubre y se hizo efectivo el 18.[13] A continuación siguieron unas largas n egociaciones para un tratado de paz.

Mientras tanto, las fuerzas ucranianas de Petliura de unos 23.000 soldados, planeaban una ofensiva dentro de Ucrania para el 11 de noviembre pero fueron atacados por los bolcheviques el 10. El 21 de noviembre, después de varias batallas, fueron expulsados a territorio controlado por los polacos.[29]

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