Guerra italiana de 1494-1498

Primera Guerra de Italia
Guerras italianas
Italia 1494-es.svg
Mapa de Italia antes del comienzo de la guerra
Fecha 1494- 1498
Lugar Italia y Pirineos
Casus belli Incursión francesa en Italia
Resultado Victoria de la Liga de Venecia
Beligerantes
Flag of Île-de-France.svg Francia Liga de Venecia:
Pendón heráldico de los Reyes Catolicos de 1492-1504.svg Castilla y Aragón
Flag of the Duchy of Milan (1450).svg Milán
Flag of Most Serene Republic of Venice.svg Venecia
Banner of the Holy Roman Emperor (after 1400).svg Sacro Imperio Romano
Flag of the Papal States (pre 1808).svg Papado
Bandera de Nápoles - Trastámara.svg Nápoles
Comandantes
Flag of Île-de-France.svg Carlos VIII
Flag of Île-de-France.svg Duque de Orleans
Flag of Île-de-France.svg Bérault Stuart
Flag of Île-de-France.svg Gilberto de Montpensier
Pendón heráldico de los Reyes Catolicos de 1492-1504.svg Gonzalo Fernández de Córdoba
Flag of Most Serene Republic of Venice.svg Francisco II Gonzaga
Bandera de Nápoles - Trastámara.svg Fernando II
Fuerzas en combate
25.000 hombres[1] Desconocidos. Algunos efectivos estimados:
Ejércitos conjuntos de Castilla y Aragón: 7000~10000 soldados
Ejército de Nápoles: 6000 soldados
Bajas
13.000 muertos[1] Desconocidas
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La primera de las Guerras Italianas enfrentó, de 1494 a 1498, a Francia contra la llamada Liga de Venecia ( Milán, Venecia, el Sacro Imperio Romano Germánico, España y los Estados Pontificios).

Antecedentes

Carlos VIII, sucesor en el trono de Francia de Luis XI, se propuso comenzar una ambiciosa expansión militar, en la que preveía incluso posibles incursiones en territorio otomano y en Tierra Santa.

El primer objetivo del rey francés era ganar una posición fuerte en el Mediterráneo. En 1481 adquirió los derechos angevinos al trono napolitano por el fallecimiento de Carlos V de Maine, pero no decidió hacerlos efectivos hasta que contó con el apoyo del regente de Milán, Ludovico Sforza. Este necesitaba un aliado ante una posible entente entre Florencia y Nápoles para desalojarle del gobierno milanés e instaurar a su sobrino el duque Gian Galeazzo, que había desposado a la hija del duque de Calabria, y nieta por tanto del rey Ferrante de Nápoles. De este modo, animó a Carlos VIII a hacer efectivas sus pretensiones manu militari.

Carlos VIII tenía además el apoyo de los mercaderes de Lyon y Marsella, que deseaban expandir sus intereses comerciales en el Mediterráneo a expensas de aragoneses y venecianos;[2]

El rey francés ya había neutralizado sus vecinos con respectivas paces[3]​ con los ingleses ( Tratado de Étaples), aragoneses ( Tratado de Barcelona), y borgoñones ( Tratado de Senlis). Por ello, Carlos se sintió seguro para obtener el reino por las armas, y emprendió los preparativos para la campaña.

Por su parte, el rey Ferrante de Nápoles emprendía la defensa y acercó a su causa al papa Alejandro VI, por cuyos territorios tenía que pasar el ejército francés, y de Pedro de Médicis,[7]