Guerra grancolombo-peruana

Guerra grancolombo-peruana
Conflicto limítrofe entre el Perú y Colombia
Conflicto limítrofe entre el Perú y Ecuador
Image-Peru and Gran Colombia map in 1828.PNG
Zona disputada por la Gran Colombia y el Perú
Fecha3 de junio de 1828-28 de febrero de 1829
LugarDistrito militar del sur (conformado por los departamentos de Ecuador, Azuay y Guayaquil) de la Gran Colombia y norte del Perú.
Casus belliInvasión peruana de Bolivia.
Disputa territorial sobre los territorios de Tumbes, Jaén, Maynas y Guayaquil.
ResultadoFirma del Tratado Larrea-Gual
Victoria naval del Perú
Campaña terrestre inconclusa y sin resultados decisivos. Disolución de la Gran Colombia.
Cambios territorialesStatu quo ante bellum
Beligerantes
Flag of the Gran Colombia.svg República de ColombiaFlag of Peru (1825-1950).svg República Peruana
Figuras políticas
Flag of the Gran Colombia.svg Simón Bolívar[1]Flag of Peru (1825-1950).svg José de La Mar[1]
Comandantes
Flag of the Gran Colombia.svg Antonio José de Sucre
Flag of the Gran Colombia.svg Juan José Flores
Flag of the Gran Colombia.svg Rafael Urdaneta
Flag of the Gran Colombia.svg Arthur Sanders
Flag of Peru (1825-1950).svg Agustín Gamarra
Flag of Peru (1825-1950).svg Martín Jorge Guisse 
Flag of Peru (1825-1950).svg José María Plaza
Flag of Peru (1825-1950).svg Blas Cerdeña
Flag of Peru (1825-1950).svg Mariano Necochea
Unidades militares
Flag of the Gran Colombia.svg Ejército de Colombia
Flag of the Gran Colombia.svg Armada de Colombia
Flag of Peru (1825-1950).svg Ejército del Perú
Flag of Peru (1825-1950).svg Marina de Guerra del Perú
Fuerzas en combate
4.600 hombres al inicio[2]7.500 hombres al inicio[3]

La Guerra grancolombo-peruana (1828-1829) fue un conflicto armado que enfrentó a la Gran Colombia, conformada por los actuales países de Colombia, Venezuela, Panamá y Ecuador, contra la República Peruana. El origen de esta disputa hay que buscarlo en la tensión surgida entre los gobiernos de ambos países, no bien consolidadas sus respectivas independencias: el gobierno de tendencia liberal del Perú y el gobierno conservador colombiano, representado por el Libertador Bolívar. El Perú, tras liberarse del régimen bolivariano o vitalicio, ayudó a Bolivia a liberarse del mismo régimen, invadiendo territorio boliviano, lo que enfureció a Bolívar. A ello se sumó una controversia limítrofe: la Gran Colombia reclamaba el dominio de las provincias de Tumbes, Jaén y Maynas (estas dos últimas teóricamente por Ley de División Territorial de la República de Colombia), provincias todas que el Perú consideraba como parte de su territorio, siguiendo el principio de la libre determinación de los pueblos, fundamentalmente. El Perú reclamaba a la vez a la Gran Colombia la provincia de Guayaquil. La guerra se dividió en dos campañas, la marítima y la terrestre. La campaña marítima resultó favorable al Perú, que ocupó el puerto de Guayaquil, mientras que la campaña terrestre fue inconclusa, siendo el encuentro más relevante la Batalla del Portete de Tarqui. Culminó la guerra con la firma del Tratado Larrea-Gual o Tratado de Guayaquil, por el que se mantuvo la situación territorial previa al estallido de la guerra, quedando como base de referencia la antigua frontera virreinal para una posterior delimitación.

Antecedentes

Consumada la independencia del Perú en 1824, el Libertador Simón Bolívar se mantuvo como Dictador del Perú y decretó algunas medidas que contrariaron indistintamente a diversos sectores de la sociedad peruana. Dentro de las principales medidas impuestas caben resaltarse las siguientes:

  • Restauró la esclavitud negra.
  • Reinstaló el impuesto a los indios, bajo el nombre de “contribución de indígenas”.
  • Frustró la instalación del Congreso del Perú.
  • Impuso la Constitución Vitalicia.
  • Desterró y apresó a los opositores liberales.
  • Permitió el fusilamiento de Juan de Berindoaga, aristócrata limeño, acusado injustamente de traidor.
  • Reconoció la independencia del Alto Perú, bautizada como "República de Bolívar", y finalmente, "República de Bolivia".

Debido a ello, los elementos nacionalistas y liberales de Lima se alzaron, hasta acabar con el régimen bolivariano o vitalicio a inicios de 1827, lo que a la postre enrarecería las relaciones entre las dos nacientes repúblicas, la Gran Colombia y el Perú. El nuevo gobierno peruano también fomentó el fin del régimen bolivariano en Bolivia, que presidía el mariscal Antonio José de Sucre (1828), y Bolívar, enfurecido con las élites peruanas, alentó entre sus conciudadanos la animadversión hacia el Perú. La ira de Bolívar se comprende, pues veía desmoronarse su proyecto federativo de los Andes, sumado al hecho de que se hallaba acosado por rebeliones y disidencias dentro de la misma Gran Colombia, que anunciaban la inminente disolución de esta entidad geopolítica.[4]

Localización del territorio en disputa desde el punto de vista de Perú sobre la Gran Colombia.

Existían también desacuerdos concretos en cuanto a cuestiones fronterizas entre los dos países. La Gran Colombia reclamaba los territorios de Tumbes, Jaén (actualmente en Cajamarca) y Maynas (entendiéndose por Maynas el territorio conformado por los actuales departamentos peruanos de Loreto y Amazonas), todos ellos pertenecientes al Perú, de acuerdo al principio de la libre determinación de los pueblos y al uti possidetis de 1810, fórmula jurídica que implicaba tomar como punto de partida el territorio tradicionalmente ocupado por cada país al año 1810 (en el caso específico de Maynas). Por su parte, el Perú reclamaba Guayaquil, territorio que consideraba injustamente arrebatado por Bolívar en 1822.

Había además otros asuntos entre ambos países, no menos importantes. La Gran Colombia reclamaba al Perú al pago la deuda de la campaña emancipadora, ya que la intervención del ejército gran colombiano para liquidar la guerra independentista en suelo peruano fue pactado a cambio de un sustancioso pago que se comprometió a saldar el gobierno del Perú. Otro asunto muy espinoso era el de los "reemplazos", es decir, la compensación que debía hacer el Perú a las tropas colombianas por las bajas sufridas por estas durante la guerra independentista peruana, lo que implicaba desarraigar a ciudadanos peruanos y expatriarlos a la Gran Colombia, exigencia desorbitada e inhumana, habida cuenta que ya había finalizado dicha guerra.[5]

Las tensiones entre el Perú y la Gran Colombia se vieron alimentadas por la prensa de Lima y Bogotá, que, haciendo uso de un lenguaje agresivo, estimularon la discordia entre ambos países. Se llegó a la expulsión del cónsul colombiano Cristóbal Armero, acusado por el Perú de intervenir en asuntos políticos internos, y en todo el país se organizaron actos indignantes contra Bolívar y Sucre.[8]