Guerra de la Independencia de Chile

Guerra de la Independencia de Chile
Guerras de independencia hispanoamericanas
Collage independencia Chile.jpg
De izquierda a derecha: Batalla de El Roble, Desastre de Rancagua, Batalla de Maipú, Cruce de los Andes, Primera junta de gobierno
Fecha 1810- 1818
Lugar Parte del territorio de la Capitanía General de Chile
Resultado Victoria patriota
Cambios territoriales Independencia de Chile de la Corona Española.
Beligerantes
Patriotas
Bandera de Chile (1812) Junta gubernativa de Chile (1813-1814)
Flag of Chile (1812-1814).svg Guerrillas patriotas (1815-1817)
Flag of Chile (1817-1818).svg Bandera de Chile (1818) Supremo gobierno de Chile (1817-1826)

Flag of Argentina (alternative).svg Provincias Unidas del Río de la Plata

Ancient mapuche flag.svg Mapuches[1]

  • Nagches
Realistas
Flag of Spain (1785-1873 and 1875-1931).svg Imperio español

Flag of Cross of Burgundy.svg Virreinato del Perú

Flag of Cross of Burgundy.svg Capitanía General de Chile

Flag of Spain (1785-1873 and 1875-1931).svg Gobierno de Chiloé
Ancient mapuche flag.svg Mapuches[1]

Comandantes
José Miguel Carrera
Bernardo O'Higgins
Ramón Freire
Manuel Blanco Encalada
Thomas Cochrane
José de San Martín
Manuel Rodríguez Erdoíza
Ángel Pacheco
José Manuel Borgoño
Miguel Estanislao Soler
Jorge Beauchef
Juan Gregorio de Las Heras
Antonio Pareja  
Juan Francisco Sánchez
Gabino Gaínza
Casimiro Marcó del Pont   (P.D.G.)
Mariano Osorio
Antonio Vacaro
Rafael Maroto
Vicente San Bruno
José Ordóñez  
Vicente Benavides  
Antonio de Quintanilla

Alrededor de 30.000 muertos y exiliados en Argentina hasta 1820.[2]
Unas 20.000 personas secuestradas por Benavides, los Hermanos Pincheira y sus aliados indios ( 1819- 1831).[3]
[ editar datos en Wikidata]


La Guerra de la Independencia de Chile transcurrió durante el periodo 1813- 1826. En este conflicto, se enfrentaron los patriotas chilenos contra los realistas españoles. Los patriotas resultaron vencedores, consiguiendo la Independencia de Chile. Este conflicto se prolongó en casi todo el proceso independentista.

Durante los años previos a la independencia, los criollos, grupo mayoritario en la Colonia, tenían un gran descontento, y más que una revolución buscaban una evolución y reformas, pero la invasión de Napoleón a la Península Ibérica tuvo importantes repercusiones en el universo de Latinoamérica entre las que se encuentran las masivas emancipaciones de las colonias españolas y la creación del Imperio del Brasil.

Comienzo

La Junta de Gobierno

Siguiendo el ejemplo de las provincias españolas y de las otras colonias americanas, como el Virreinato del Río de la Plata, donde los líderes de la revolución de mayo crearon una Junta de Gobierno, el 18 de septiembre de 1810, en la ciudad de Santiago, capital de la Capitanía General de Chile se llamó a un cabildo abierto, donde éste delegó su poder en la Primera Junta Nacional de Gobierno de Chile, constituida por:

Quienes guardarían el poder de Su Majestad Fernando VII hasta que fuese restituido en su puesto.

Las juntas españolas trataron de imponer su superioridad sobre las americanas, pero éstas apelaron perfectamente al Tratado de Tordesillas y a la Bula Inter Caetera en la que Su Santidad el Papa entregaba los territorios de América a la Monarquía Española, no a su pueblo, por lo que las juntas de Nuevo Mundo y las Ibéricas tenían las mismas capacidades y todas estaban sujetas a las Cortes de Cádiz.

Primer Congreso Nacional

Primera Junta de Gobierno.

La Junta Nacional de Gobierno creó nuevos cuerpos militares y estableció la libertad de comercio y el contacto con la Junta de Buenos Aires. Tras la muerte del anciano Conde de la Conquista asumió la presidencia de la Junta Juan Martínez de Rozas quien llamó a elecciones para un congreso nacional, compuesto por 42 diputados. Llegado el 1 de abril de 1811, día de las elecciones, el teniente coronel Tomás de Figueroa sublevó un cuerpo del ejército exigiendo la disolución de la junta. El motín no tuvo éxito, y Figueroa huyó a refugiarse al convento de Santo Domingo, desde donde fue sacado, sometido a juicio y condenado a muerte.

El primer congreso inició sus sesiones el 4 de julio de 1811, y pronto se dividió en dos bandos: los exaltados, que buscaban una independencia completa y rápida y los moderados que deseaban algunas reformas y un buen gobierno.

Cansados de las divisiones del Congreso y de su ineptitud, el 4 de septiembre los hermanos Carrera ( José Miguel, Luis y Juan José), hijos de Ignacio de la Carrera, dieron un golpe militar con el objetivo de que se conforme una nueva junta de gobierno más comprometida con los ideales de la Independencia, bajo la presión de las armas el Congreso accede y la nueva junta queda compuesta por:

Revolución Radical de los Carrera

Descontentos con el accionar de la junta de Gobierno, Don José Miguel Carrera y sus hermanos Luis y Juan José sublevan en Santiago una parte de la guarnición para disolver la junta conservadora el 4 de septiembre 1811, las tropas de Juan José y Luis se atrincheran en la plaza de La Moneda y obligaron al Congreso a convocar un cabildo abierto.

Al día siguiente Juan Martínez de Rosas efectúa un movimiento similar en Concepción creando allí otra junta de gobierno, siguiendo aquel ejemplo poco después Valdivia.

Pero al poco tiempo molesto por el actuar de la junta radical que el mismo colocó en el poder don José Miguel conspira contra ellos utilizando a los españoles y engañándolos para hacerles creer que restauraría el régimen colonial y así obtener recursos de ellos. El motín le entregó el poder a Carrera quien remplazó la junta por otra compuesta por él mismo (como representante de Santiago), Gaspar Marín (como representante de Coquimbo) y por Juan Martínez de Rozas (como representante de Concepción).

Conflicto de 1812

Rozas rehusó el cargo desde Concepción tomando una posición hostil en el Congreso e incluso conspirando contra Carrera, de modo que éste disolvió aquel él 2 de diciembre. Ambos caudillos dominaban cada uno sobre una junta de Santiago y otra de Concepción, Bernardo O'Higgins actuó así de mediador entre ambos sin conseguir cesar la hostilidad mutua de ambos caudillos. En enero de 1812 como representante de la junta sureña se entrevistó con Carrera en Santiago pero se le ofreció la firma de un tratado para lograr la paz entre ambas partes.[4] Sin embargo, Carrera no estaba dispuesto a firmar el tratado ya que lo hubiera obligado a entregar varios de sus poderes.

La situación continuo empeorando hasta que el 24 de febrero[5] los oficiales del batallón de Infantería de La Frontera proclamaron un acta contra la junta santiaguina por la disolución del Congreso. Cuando Carrera se enteró público un manifiesto, firmado por la Junta de Gobierno, censurando a los oficiales del batallón.

El 7 de marzo en pleno Cabildo abierto la junta penquista ordenó movilizar a todas las milicias a su cargo.[7] Nueve días después partieron a Chillán tras enterarse de la decisión de Carrera.

Por su parte, la junta santiaguina ordenó iniciar el avance al sur el día 9 de la guarnición de la capital al mando del brigadier Juan José Carrera, llegando a Talca a finales del mes[13] .

Según fuentes de la época, muy proclives a Carrera, las penquistas en los doce días siguientes al llamado a movilización ocho mil hombres, los que subieron a 10.000 cuando partieron de Chillán al Maule dejando varias unidades de reserva en el sur en particular de infantería y artillería pues la caballería había vuelto a sus hogares en su mayoría.[14] Según esta versión 1.000 indios aliados ya habían desertado y 2.100 estaban a orillas del Biobío decidiendo que hacer. Por su parte el brigadier Carrera habría tenido apenas mil hombres con que salirles al encuentro, 350 dragones y 650 lanceros milicianos, todos a caballo.

Al saber que O'Higgins con un batallón de dos mil hombres marchaba al norte los santiaguinos enviaron un mensaje a los sureños asegurando que el envió de tropas al Maule no tenía ninguna intención agresiva contra los penquistas.[7] Estos últimos, confiados decidieron disolver algunas unidades y dejar otras en el sur pero varios oficiales y dirigentes, entre ellos O'Higgins, no se fiaron y decidieron marchar con 1.000 hombres al norte, cruzar el Maule y sorprender al brigadier Carrera y forzarlo a rendirse. La Junta de Concepción lo aprobó pero Martínez de Rozas, que prefería la vía pacífica, no.

Con Juan José en Talca encargado de las negociaciones las inicio el 17 de abril. La junta penquista se trasladó a Linares y Martínez de Rozas fue al Maule a entrevistarse con el brigadier mientras mil jinetes sureños marchan a dicho río.[16] Sin embargo, no volvieron a reunirse.

Martínez fue presionado por su propia junta para reiniciar las negociaciones y el día 27 O'Higgins se ofreció a continuar con estas y entregar un mensaje de la carta al brigadier.[16] Pero mientras las principales fuerzas militares de ambas ciudades estaban en las riberas norte y sur del Maule hechos inesperados sucedieron en el sur y forzaron un cambio de planes.

Aprovechando aquella inestabilidad los realistas derrocaron la junta revolucionaria en Valdivia (dependiente de Concepción) el 16 de marzo alzando a la guarnición, estimada en 1.500 hombres,[18]

Más Carrera no contento con ello minó el poder de su rival no enviando el dinero necesario para pagar las tropas de la frontera araucana o a los funcionarios públicos, así como despachando emisarios secretos que promoviesen un motín militar en Concepción. Para conseguir dinero hizo reunir los representantes de toda la provincia en una Asamblea o Congreso Provincial pero muchos de ellos se negaron a colaborar y le ofrecieron enviar al Obispo Villodres de la Arquidiócesis local a negociar con Carrera, lo que Martínez rechazó proponiendo que él mismo iría a Santiago a solucionar los conflictos con Carrera.[19] Todo esto no hizo más que aumentar el número de detractores a su gestión.

Los esfuerzos de Carrera finalmente dieron éxito de modo que con Rozas apresado y sustituido por autoridades leales a Santiago ( 8 de julio). Durante el motín, liderado por el teniente coronel Juan Miguel Benavente, se apresaron a todos los miembros de la Junta de Gobierno excepto el presidente de la misma, coronel Pedro José Benavente. Al día siguiente se anunció que la Junta quedaba cerrada y era reemplazada por una Junta de Guerra.[19] Sin embargo, inicialmente Carrera no se fío de ellos hasta que a mediados de agosto envió un emisario para convencerlos de disolver la nueva junta y el dinero para pagarle a las tropas sureñas.

Cuando los partidarios de Martínez de Rozas intentaron derrocar la junta el coronel Benavente, presidente de la misma, ordeno su encarcelamiento ( 24 de septiembre), tras esto disolvió la junta y asumió todos los poderes, declarándose Gobernador-Intendente de Concepción leal al gobierno de Santiago.[19] Martínez fue exiliado a Ciudad de Mendoza donde murió el 16 de mayo de 1813. El Generalísimo don José Miguel Carrera quedó así como líder indiscutido de la revolución en Chile.

La guerra de independencia puede ser entendida parcialmente como un enfrentamiento entre el proyecto de la élite centralista de Santiago y la resistencia que le ofreció su par de Concepción. Primeramente como partidaria de su propia junta de gobierno y luego como un núcleo realista.[26] Aislados por las tribus araucanas, también contaran con numerosas milicias y unidades de línea.

Por su lado, en Santiago se concentraba el poder político y económico de Chile al ser la capital.[30]

Other Languages