Guerra de Crimea

Guerra de Crimea
William Simpson - Attack on the Malakoff.jpg
El asalto a Malakoff, grabado de William Simpson (1855).
Fecha 4 de octubre de 1853- 30 de marzo de 1856
Lugar Crimea, Cáucaso, Balcanes, mar Negro, mar Báltico, mar Blanco y Extremo Oriente ruso
Resultado Victoria aliada
Tratado de París de 1856
Beligerantes
Bandera de Imperio británico  Imperio británico
Bandera de Francia Segundo Imperio francés
Bandera otomana  Imperio otomano
Bandera de Reino de Cerdeña  Reino de Cerdeña
Bandera de Rusia  Imperio ruso
Bandera de Grecia Reino de Grecia
Comandantes
Bandera otomana Omar Bajá
Bandera de Francia Armand de Saint-Arnaud
Bandera de Francia François de Canrobert
Bandera de Francia Aimable Pélissier
Bandera de Reino Unido Lord Raglan
Bandera de Reino Unido William Codrington
Bandera de Italia Alfonso La Marmora
Bandera de Rusia Aleksandr Ménshikov
Bandera de Rusia Pável Najímov
Bandera de Rusia Eduard Totleben
Unidades militares
Bandera otomana 250 000 otomanos[nota 1]
Bandera de Francia 310 000 franceses[nota 2]
Bandera de Reino Unido 98 000 británicos[nota 3]
Bandera de Italia 15 000 sardos[nota 4]
Bandera de Rusia ~1 200 000 rusos[nota 5]
Bajas
Bandera otomana ~120 000 muertos
Bandera de Francia 95 000 muertos
Bandera de Reino Unido 22 000 muertos
Bandera de Italia 2200 muertos
Bandera de Rusia ~450 000 muertos[nota 6]

La gran mayoría de las bajas se debieron a enfermedades, en especial al cólera.[nota 7]
[ editar datos en Wikidata]

La guerra de Crimea fue un conflicto que entre 1853 y 1856 libró el Imperio ruso contra una liga formada por el Imperio otomano, Francia, el Reino Unido y el reino de Cerdeña. La desencadenó el expansionismo ruso y el temor a que el Imperio otomano se desmoronase, y se disputó fundamentalmente en la península de Crimea, en torno a la base naval de Sebastopol. Se saldó con la derrota de Rusia, que se plasmó en el Tratado de París de 1856.

A finales del siglo xvii, el Imperio otomano se hallaba en decadencia y sus estructuras militares, políticas y económicas no fueron capaces de modernizarse. A consecuencia de varios conflictos, había perdido los territorios al norte del mar Negro, entre ellos la península de Crimea, de los que se había adueñado Rusia. Esta deseaba socavar la autoridad otomana y asumir la protección de la abundante minoría de cristianos ortodoxos de las provincias otomanas europeas. Francia y el Reino Unido temían que el Imperio otomano se transformase en vasallo ruso, lo que hubiese trastornado el equilibrio político entre las potencias europeas.

La tensión se agudizó por las disputas por el control de los Santos Lugares en Palestina entre cristianos occidentales y orientales. Los rusos emplearon estos roces para exigir concesiones de los otomanos que estos, sostenidos por las potencias europeas occidentales, se negaron a otorgar, lo que desencadenó la guerra entre los dos imperios en el otoño de 1853. Rusos y otomanos se enfrentaron en el Cáucaso y el delta del Danubio; el rechazo ruso a evacuar los principados danubianos, sometidos a los otomanos, determinó la entrada en guerra de Francia y del Reino Unido. Temiendo que el Imperio austriaco interviniese también en favor del enemigo, el zar Nicolás I ordenó retirarse de los Balcanes en el verano de 1854. El deseo del emperador francés Napoleón III y del primer ministro británico lord Palmerston de impedir que los rusos pudiesen amenazar de nuevo el Imperio otomano les impelió a atacar la base naval de Sebastopol, donde anclaba la flota rusa del mar Negro.

Tras desembarcar en Eupatoria el 14 de septiembre de 1854, las fuerzas aliadas vencieron a las rusas en la batalla del río Almá y emprendieron el asedio de la ciudad homónima a principios de octubre. La esperanza inicial de una rápida victoria dio paso a la evidencia de la encarnizada resistencia de los defensores y a una guerra de trincheras. El clima y la mala logística infligieron grandes penalidades a los soldados de los dos bandos: el frío, el hambre y las enfermedades causaron decenas de miles de víctimas y más muertos que los propios combates. Los rusos trataron varias veces de romper el cerco de Sebastopol, pero fueron derrotados en Balaklava, Inkerman y Chernaia; los sitiadores, por su parte, sufrieron copiosas pérdidas para conquistar los reductos rusos. Finalmente la llegada de refuerzos y el agotamiento de los defensores les permitió a los franceses tomar el bastión de Malakoff que dominaba la ciudad el 8 de septiembre de 1855 y los rusos abandonaron esta al día siguiente.

Los combates continuaron durante algunos meses más, hasta la firma del Tratado de París el 30 de marzo de 1856. Este puso fin al concierto europeo surgido del Congreso de Viena de 1815 y marcó el resurgimiento de Francia como potencia, pero no resolvió la Cuestión Oriental que había desatado la contienda de Crimea. A veces se considera esta como la primera guerra moderna por la utilización en ella de nuevas tecnologías como el barco de vapor, el ferrocarril, el fusil de ánima rayada, el telégrafo y la fotografía.

Antecedentes

Decadencia del Imperio otomano

Durante su reinado, el sultán Abdülmecid I aplicó la reforma denominada Tanzimat, para remozar el imperio.

Tras alcanzar el apogeo a finales del siglo xvii, el Imperio otomano entró en una fase de decadencia por la que se le apodó el « enfermo de Europa». Por su conservadurismo religioso y rechazo a las influencias extranjeras, no había podido asimilar las ideas y la tecnología surgidas en Europa occidental; su comercio, además, estaba controlado por no musulmanes.[21]

Tras su entronización en 1789, Selim III puso en marcha una política reformista para asimilar las ideas occidentales de manera similar a como lo había hecho Pedro el Grande en Rusia un siglo antes. Esto irritó a las autoridades religiosas, que condenaban los cambios, y al cuerpo de jenízaros, que temía perder su independencia.[23]

Estas reformas, tardías e incompletas, no bastaron para detener la decadencia del imperio. La debilidad otomana les permitió a las potencias europeas entrometerse cada vez más en los asuntos internos del imperio, con el pretexto de proteger a las minorías cristianas. Especialmente activa en este aspecto era Rusia, que se arrogó la protección de la población cristiana ortodoxa, que suponía en torno al 30 % de la población del imperio —unos diez millones de personas a principios del siglo xix—, concentrada fundamentalmente en las provincias europeas.[28]

La política expansionista del emperador Nicolás I de Rusia inquietó al resto de potencias europeas, que temían que esta se volviese demasiado poderosa.

Esta voluntad de mantener al Imperio otomano debilitado y dependiente caracterizó la política exterior rusa desde 1829 hasta la guerra de Crimea.[33]

El Reino Unido, que había defendido durante largo tiempo el equilibrio existente en la región, acrecentó su intervención en los asuntos imperiales al considerar que únicamente la aplicación de reformas podría resolver la « Cuestión Oriental». Por tanto, los británicos animaron al nuevo sultán Abdülmecid I a poner en práctica medidas modernizadoras, como el Edicto de Gülhane, que garantizaba a todos los súbditos otomanos sus derechos y propiedades, sin distinción de religión; el edicto marcó el comienzo de la época de reformas conocida como Tanzimat, que debía crear un Estado más centralizado y tolerante mediante la racionalización de la Administración estatal, la economía y la educación.[37]

Expansionismo ruso

Mapa de la expansión rusa entre 1300 y 1796.

Tras liberarse del señorío tártaro a finales del siglo xv, el principado de Moscú unificó los Estados eslavos de la antigua Rus' y se transformó primero en zarato (en 1547) y luego en imperio (en 1721). Esta expansión le llevó a chocar pronto con el Imperio otomano en Ucrania y el Cáucaso. Entre 1550 y 1850, los dos imperios libraron nueve guerras, en las que habitualmente Rusia se alzó con la victoria. Así, al concluir la guerra ruso-turca de 1768-1774, el kanato de Crimea, hasta entonces vasallo de los otomanos, pasó a estar dominado por Rusia según el Tratado de Küçük Kaynarca, aunque era teóricamente independiente. Además de obtener el derecho a enviar sus barcos a través de los estrechos del Bósforo y de los Dardanelos, los rusos recibieron también permiso para construir una iglesia ortodoxa en Constantinopla; a continuación, exigieron la potestad de representar a la población ortodoxa otomana y a intervenir en sus asuntos.[41]​ A mediados del siglo xix, Rusia señoreaba la orilla septentrional del mar Negro desde el delta del Danubio hasta Georgia.

Para los rusos, esta expansión hacia el sur tenía un cariz religioso. Algunos políticos como Grigori Potiomkin, uno de los favoritos de Catalina II de Rusia, creían que el país era la « Tercera Roma» y abogaban por llevar a cabo el «proyecto griego»: el desmembramiento del Imperio otomano y la restauración del bizantino con capital en Constantinopla, con el fin de reunir a toda la población ortodoxa en torno al trono ruso.[47]

Alegoría de la expansión rusa, de Auguste Raffet, hecha durante el levantamiento polaco de 1830.

La veloz expansión rusa durante el siglo xviii y su poderío militar, que quedó patente en las guerras napoleónicas, inquietó a las demás potencias europeas, y generó un amplio sentimiento de rusofobia.[56]

Los liberales europeos odiaban a Rusia como encarnación de la autocracia y de los principios contrarrevolucionarios de la Santa Alianza.[64]

La crisis de los Santos Lugares

El Santo Sepulcro en 1864. La disputa entre católicos y ortodoxos por su gestión y la de otros lugares considerados santos por los cristianos precipitó el estallido de la guerra de Crimea.

El golpe de Estado del 2 de diciembre de 1851 y la posterior creación del segundo imperio por el presidente de la república Carlos Luis Napoleón Bonaparte, que se proclamó emperador con el nombre de Napoleón III, inquietó a Europa. La toma del poder por el sobrino de Napoleón reavivó los antiguos temores de las potencias por el poderío francés y estas se prepararon para la guerra.[69]

Los Santos Lugares palestinos como el Santo Sepulcro jerosolimitano o la basílica de la Natividad de Belén los ocupaban diversas congregaciones cristianas. Las diferencias de liturgias y las rivalidades entre católicos y ortodoxos complicaban la convivencia; en ocasiones, los otomanos tuvieron que apostar tropas tanto en el acceso como en el interior de las iglesias para evitar los enfrentamientos entre comunidades cristianas.[73]

El emperador francés Napoleón III deseaba librar una guerra contra Rusia para recuperar la influencia francesa en Europa y poner fin a la Santa Alianza.[74]

La disputa religiosa en Palestina devino un asunto importante para las potencias por los actos del nuevo embajador francés ante la Sublime Puerta, Charles de La Valette, nombrado por Napoleón III en 1849.[81]

Para obligar al sultán a anular las concesiones que había hecho a los católicos, Nicolás envió a la capital otomana al general Aleksandr Ménshikov en febrero de 1853. Además de tratar la cuestión de los Santos Lugares, los rusos exigieron la firma de un nuevo tratado que les permitiese intervenir en el imperio para proteger a los cristianos ortodoxos; en la práctica, esto hubiese hecho de las provincias europeas otomanas un protectorado ruso y del imperio, un vasallo de Rusia.[85]

Other Languages
Afrikaans: Krimoorlog
العربية: حرب القرم
asturianu: Guerra de Crimea
azərbaycanca: Krım müharibəsi
башҡортса: Ҡырым һуғышы
беларуская: Крымская вайна
български: Кримска война
brezhoneg: Brezel Krimea
bosanski: Krimski rat
qırımtatarca: Qırım cenki
čeština: Krymská válka
dansk: Krimkrigen
Deutsch: Krimkrieg
English: Crimean War
Esperanto: Krimea milito
فارسی: جنگ کریمه
hrvatski: Krimski rat
Bahasa Indonesia: Perang Krimea
íslenska: Krímstríðið
Basa Jawa: Perang Krim
ქართული: ყირიმის ომი
қазақша: Қырым соғысы
ភាសាខ្មែរ: សង្គ្រាមគ្រីមៀ
한국어: 크림 전쟁
Lëtzebuergesch: Krimkrich
lietuvių: Krymo karas
latviešu: Krimas karš
македонски: Кримска војна
Bahasa Melayu: Perang Krimea
Nederlands: Krimoorlog
norsk nynorsk: Krimkrigen
norsk: Krimkrigen
پنجابی: جنگ کریمیا
português: Guerra da Crimeia
srpskohrvatski / српскохрватски: Krimski rat
Simple English: Crimean War
slovenčina: Krymská vojna
slovenščina: Krimska vojna
српски / srpski: Кримски рат
svenska: Krimkriget
татарча/tatarça: Qırım suğışı
ئۇيغۇرچە / Uyghurche: قىرىم ئۇرۇشى
українська: Кримська війна
oʻzbekcha/ўзбекча: Qrim urushi
Tiếng Việt: Chiến tranh Krym
Bân-lâm-gú: Krym Chiàn-cheng